Martinelli versus Varela, pelea de chiquillos
El evidente conflicto publicitario entre Ricardo Martinelli y Juan Carlos Varela resulta deprimente. Martinelli ataca a Varela tildándole de "cara fresca con huesos políticos viejos", mientras que éste contraataca difundiendo una cuña en donde Ricardo lo llamaba "honesto y gente seria" y lanzaba la interrogante, "¿Quién es Martinelli?, ¿el que ofende o el que no ofende?". Encima, el dirigente de Cambio Democrático (CD) "re-contraataca" en otra cuña, aduciendo que esa declaración la dio antes de que Varela se opusiera a la mentada ampliación del canal y antes de que Mireya manifestara públicamente su apoyo al ahora candidato presidencial panameñista.
Definitivamente, esta "trifulca electoral" es perfectamente comparable a una pelea de chiquillos. En vez de despilfarrar miles de dólares en cuñas negativas de "dimes y tediretes", deberían concentrarse más en plantearle al pueblo propuestas viables encaminadas a solucionar problemas sociales, ya sea en el ámbito de la seguridad, de la economía, de la educación, entre otros.
Al panameño no le interesa quién gana la pueril reyerta publicitaria, sino qué aspirante presidencial le brindará la oportunidad de mejorar pecuniariamente su estado de vida.
Mi consejo: 1) A Martinelli, apague su arrogancia y cese de insultar a su contendor panameñista, ya que propios adherentes de CD me han comentado que desaprueban sus prepotentes conductas. ¡Imagínese! Lo insto a seguir publicando propuestas sensatas como aquella que promete que en su gobierno los libros serán gratis para los estudiantes de escuelas públicas. 2) A Varela, que no pierda su tiempo en contraatacar infantilmente a Martinelli. Si va a defenderse de alguna invectiva, hágalo con elegancia y altura, procurando desenmarañar exclusivamente aquellos señalamientos dirigidos a usted; evitando de ese modo responder con injurias. 3) A ambos: Si desean que la oposición venza al PRD en el 2009, únanse, dialoguen. Balbina Herrera, en estos instantes, debe estarse limando las uñas tranquilamente mientras ustedes se ofuscan despotricándose mutuamente. Su ridícula desavenencia propagandística significa una enorme ventaja política para la candidata del PRD. ¡Sean inteligentes!