Más allá de Brundtland
El informe Brundtland: " Nuestro Futuro Común", presentado por la Comisión Mundial para el Medio Ambiente, en 1987, introdujo el concepto de desarrollo sustentable al definirlo como la capacidad para satisfacer las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras de satisfacer las suyas. Desde entonces mucha agua ha corrido bajo los puentes y el término de desarrollo sostenible ha sido incorporado a nuestra legislación nacional con relativo y poco éxito.
El informe Brundtland plantea una profunda dicotomía entre los postulados clásicos de las ciencias económicas y otras ciencias naturales, como la biología, en cuanto a la utilización de los recursos naturales no renovables. La teoría económica, hoy vigente en la mayoría de los países del mundo, considera a la naturaleza como proveedora de insumos para la fabricación de bienes y servicios económicos: es el postulado de tierra, capital y trabajo para el inicio del ciclo de producción. Algunos de estos insumos no tienen precio, como el aire o la atmósfera, y otros tienen precios irrisorios, como el agua industrial y el agua de riego. Además, para las ciencias económicas, la naturaleza hace las veces de basurero para los desechos de las actividades humanas. Ello es lo que explica que en Panamá sea más fácil y barato contaminar ríos, quebradas, mares, aire y suelos, ya que son bienes de uso común y por ende, gratuitos.También este concepto explica por qué las tecnologías limpias y las medidas anticontaminantes sean percibidas por los empresarios como costos hundidos al efectuar los análisis pertinentes de rentabilidad sobre las inversiones.
El informe Brundtland plantea un análisis holístico al contrastar dos realidades yuxtapuestas: el ecosistema global y el sistema económico de producción. El ecosistema global es el planeta entero considerando sus recursos naturales como limitados y como un sumidero (basurero) de las actividades productivas. Imaginémonos que el mundo sea una única casa que nos brinda alimento y abrigo, y que los desechos de esa casa vayan a dar a un tanque séptico en medio de la sala. La capacidad del planeta de actuar como sumidero está llegando a sus límites y hay evidencias de que el tanque séptico se está desbordando.
Estas evidencias, según los economistas y ambientalistas Constanza y Cumberland, son cinco, siendo la primera la apropiación de la biomasa (selvas, bosques, etc.). Se estima que la economía mundial utiliza el 40% del producto de la fotosíntesis. En Panamá ha desaparecido el 60 % de los bosques y en algunas regiones como Azuero, hasta el 95 %. La segunda evidencia de la ruptura de los límites del sumidero es el cambio climático por el efecto de invernadero. Esto produce en este país y otras regiones un desajuste en la serie anual de lluvias y sequías. La tercera evidencia es la ruptura de la capa de ozono en las partes superiores de la atmósfera. La cuarta evidencia es la degradación de los suelos. Un viaje de Panamá a David, por carretera, en un día de fuertes lluvias, permitirá apreciar el color marrón oscuro de todos los ríos, producto de la erosión debido a la deforestación de las cuencas.
La quinta y última evidencia de la ruptura de los límites del sumidero, es la pérdida de la biodiversidad. La tasa de deforestación en América Latina es de 1500 hectáreas por hora. Para estimar la magnitud de esta tragedia, esto equivaldría a decir que las seis mil hectáreas de bosques remanentes del Volcán Barú serían taladas en cuatro horas. La pérdida de conocimientos sobre especies botánicas, animales y forestales sencillamente no es cuantificable. En general, la actitud de los gobiernos y las grandes corporaciones es ambigua y esgrimen argumentos como los siguientes: Las cifras del PIB de las naciones están creciendo, la expectativa de vida de la humanidad está aumentando debido a los avances médicos y a las políticas de salud pública; la evidencia del calentamiento tipo invernadero no es concluyente, las catástrofes ambientales no se han confirmado.
Un hecho confirmado, hay una relación directa entre la pobreza y la degradación ambiental. Haití, Nicaragua y Honduras, los países más pobres de América, son tambien los más degradados ambientalmente. La solución debe venir a través de muchas vías, siendo la principal la educación desde el núcleo familiar hasta las universidades. Más allá de Brundtland está nuestra viabilidad, no sólo como nación, sino también como especie.
No siendo hijo del Golpe sino del repliegue, resulta históricamente desacertado y moralmente injusto reducir al PRD a "brazo político" del régimen de aquella época, en vez de reconocerlo como uno de los instrumentos que Torrijos concibió para democratizar el escenario político. Sin embargo, la prematura muerte del General le permitió a sus sucesores militares desacatar ese proyecto, aferrarse al protagonismo político y engendrar aventuras para las cuales ellos no estaban calificados. Eso frustró dicho intento democratizador, distorsionó el papel del partido y facilitó que, a la postre, muchas de aquellas conquistas se fueron al traste. Aún así, en los siguientes lustros el PRD supo recuperar el perfil democrático y modernizador propio de su proyecto original y de sus actuales proyecciones.
El informe Brundtland plantea una profunda dicotomía entre los postulados clásicos de las ciencias económicas y otras ciencias naturales, como la biología, en cuanto a la utilización de los recursos naturales no renovables. La teoría económica, hoy vigente en la mayoría de los países del mundo, considera a la naturaleza como proveedora de insumos para la fabricación de bienes y servicios económicos: es el postulado de tierra, capital y trabajo para el inicio del ciclo de producción. Algunos de estos insumos no tienen precio, como el aire o la atmósfera, y otros tienen precios irrisorios, como el agua industrial y el agua de riego. Además, para las ciencias económicas, la naturaleza hace las veces de basurero para los desechos de las actividades humanas. Ello es lo que explica que en Panamá sea más fácil y barato contaminar ríos, quebradas, mares, aire y suelos, ya que son bienes de uso común y por ende, gratuitos.También este concepto explica por qué las tecnologías limpias y las medidas anticontaminantes sean percibidas por los empresarios como costos hundidos al efectuar los análisis pertinentes de rentabilidad sobre las inversiones.
El informe Brundtland plantea un análisis holístico al contrastar dos realidades yuxtapuestas: el ecosistema global y el sistema económico de producción. El ecosistema global es el planeta entero considerando sus recursos naturales como limitados y como un sumidero (basurero) de las actividades productivas. Imaginémonos que el mundo sea una única casa que nos brinda alimento y abrigo, y que los desechos de esa casa vayan a dar a un tanque séptico en medio de la sala. La capacidad del planeta de actuar como sumidero está llegando a sus límites y hay evidencias de que el tanque séptico se está desbordando.
Estas evidencias, según los economistas y ambientalistas Constanza y Cumberland, son cinco, siendo la primera la apropiación de la biomasa (selvas, bosques, etc.). Se estima que la economía mundial utiliza el 40% del producto de la fotosíntesis. En Panamá ha desaparecido el 60 % de los bosques y en algunas regiones como Azuero, hasta el 95 %. La segunda evidencia de la ruptura de los límites del sumidero es el cambio climático por el efecto de invernadero. Esto produce en este país y otras regiones un desajuste en la serie anual de lluvias y sequías. La tercera evidencia es la ruptura de la capa de ozono en las partes superiores de la atmósfera. La cuarta evidencia es la degradación de los suelos. Un viaje de Panamá a David, por carretera, en un día de fuertes lluvias, permitirá apreciar el color marrón oscuro de todos los ríos, producto de la erosión debido a la deforestación de las cuencas.
La quinta y última evidencia de la ruptura de los límites del sumidero, es la pérdida de la biodiversidad. La tasa de deforestación en América Latina es de 1500 hectáreas por hora. Para estimar la magnitud de esta tragedia, esto equivaldría a decir que las seis mil hectáreas de bosques remanentes del Volcán Barú serían taladas en cuatro horas. La pérdida de conocimientos sobre especies botánicas, animales y forestales sencillamente no es cuantificable. En general, la actitud de los gobiernos y las grandes corporaciones es ambigua y esgrimen argumentos como los siguientes: Las cifras del PIB de las naciones están creciendo, la expectativa de vida de la humanidad está aumentando debido a los avances médicos y a las políticas de salud pública; la evidencia del calentamiento tipo invernadero no es concluyente, las catástrofes ambientales no se han confirmado.
Un hecho confirmado, hay una relación directa entre la pobreza y la degradación ambiental. Haití, Nicaragua y Honduras, los países más pobres de América, son tambien los más degradados ambientalmente. La solución debe venir a través de muchas vías, siendo la principal la educación desde el núcleo familiar hasta las universidades. Más allá de Brundtland está nuestra viabilidad, no sólo como nación, sino también como especie.
No siendo hijo del Golpe sino del repliegue, resulta históricamente desacertado y moralmente injusto reducir al PRD a "brazo político" del régimen de aquella época, en vez de reconocerlo como uno de los instrumentos que Torrijos concibió para democratizar el escenario político. Sin embargo, la prematura muerte del General le permitió a sus sucesores militares desacatar ese proyecto, aferrarse al protagonismo político y engendrar aventuras para las cuales ellos no estaban calificados. Eso frustró dicho intento democratizador, distorsionó el papel del partido y facilitó que, a la postre, muchas de aquellas conquistas se fueron al traste. Aún así, en los siguientes lustros el PRD supo recuperar el perfil democrático y modernizador propio de su proyecto original y de sus actuales proyecciones.