Más creativa que nunca
Vale la pena matricularse en la Universidad de Panamá (UP)? ¿Qué busca el estudiante en una institución de educación superior que no cuenta con la infraestructura ni la calidad académica necesaria, según el ranking universitario?
"Establecer las bases para la integración académica y científica mediante el intercambio de experiencias, libros, publicaciones, estudiantes, profesores o investigadores" constituye el objetivo de la gran mayoría de convenios firmados por la Casa de Méndez Pereira con homólogos de otros países en la última década.
En el mundo globalizado actual, donde todo fluye de un lado a otro sin frontera aparente, la palabra intercambio juega un papel fundamental. Aquella universidad que ofrezca al estudiante mayor gama de posibilidades de ampliar sus conocimientos, tendrá una ventaja académica y de formación sobre las otras. Y en eso, la UP marca primero y de lejos.
Mientras que otras abogan por alianzas estratégicas de mercadeo con universidades extranjeras de mayores recursos para aumentar sus posibilidades de sobrevivir, la rectora de la educación superior panameña ha firmado entre 1995 y 2003 acuerdos aún vigentes con 10 universidades de Estados Unidos, México y Canadá; con otros 10 centros de educación superior de Centroamérica y el Caribe; 10 más con entidades de Sudamérica; con 7 universidades europeas; y con 2 centros de Asia.
No incluyo los acuerdos con organismos internacionales, universidades nacionales, con el sector privado e instituciones públicas panameñas, que también son muchos.
Además, la oferta académica de la Universidad está constituida por 92 licenciaturas, 37 carreras técnicas, 18 especialidades, 71 maestrías y 2 doctorados. Es necesario que miremos alto, que nos coloquemos por encima de intereses que no sean genuinamente universitarios. Es necesario que sepamos separar en todo momento aquello que perjudica, de aquello que favorece el desarrollo de la UP, por ende del país.
Y en esa búsqueda de la excelencia académica ha puesto en marcha el programa de intercambio y movilidad académica (PIMA), que puso a una estudiante de enfermería en la Universidad de Valencia con un apoyo económico de B/. 500; y a un futuro enfermero en la Universidad Autónoma del Estado de México, con una ayuda de B/. 440; y el CINDA.
El PIMA es un programa de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI), cuyo objetivo se orienta a contribuir a la formación de los estudiantes de los países iberoamericanos en el ámbito de la educación superior. El acuerdo institucional y económico entre la UP y el OEI surgió en octubre del año pasado después que la casa de Méndez Pereira presentara el proyecto de intercambio Red PIMA "Cooperación en Ciencias de la Salud: Enfermería".
El programa de movilidad estudiantil entre universidades del sistema CINDA, el Centro Interuniversitario de Desarrollo integrado por importantes universidades de América Latina y Europa, tiene como propósito central vincular a los centros educativos miembros a través de actividades de cooperación horizontal.
En ese sentido, la Facultad de Informática y Electrónica, que es la más reciente, ha colocado a 8 estudiantes de 23 solicitudes como jóvenes profesionales sobresalientes en universidades extranjeras. No significa que terminarán su carrera en otro país, sino que intercambiarán experiencia y conocimientos en otras latitudes por un periodo de tiempo.
Y todo eso a pesar de contar con uno de los costos de matrícula más bajos del mundo y un presupuesto irrisorio que no alcanza. De ahí que la UP tenga que ser aún más creativa que las otras.
"Establecer las bases para la integración académica y científica mediante el intercambio de experiencias, libros, publicaciones, estudiantes, profesores o investigadores" constituye el objetivo de la gran mayoría de convenios firmados por la Casa de Méndez Pereira con homólogos de otros países en la última década.
En el mundo globalizado actual, donde todo fluye de un lado a otro sin frontera aparente, la palabra intercambio juega un papel fundamental. Aquella universidad que ofrezca al estudiante mayor gama de posibilidades de ampliar sus conocimientos, tendrá una ventaja académica y de formación sobre las otras. Y en eso, la UP marca primero y de lejos.
Mientras que otras abogan por alianzas estratégicas de mercadeo con universidades extranjeras de mayores recursos para aumentar sus posibilidades de sobrevivir, la rectora de la educación superior panameña ha firmado entre 1995 y 2003 acuerdos aún vigentes con 10 universidades de Estados Unidos, México y Canadá; con otros 10 centros de educación superior de Centroamérica y el Caribe; 10 más con entidades de Sudamérica; con 7 universidades europeas; y con 2 centros de Asia.
No incluyo los acuerdos con organismos internacionales, universidades nacionales, con el sector privado e instituciones públicas panameñas, que también son muchos.
Además, la oferta académica de la Universidad está constituida por 92 licenciaturas, 37 carreras técnicas, 18 especialidades, 71 maestrías y 2 doctorados. Es necesario que miremos alto, que nos coloquemos por encima de intereses que no sean genuinamente universitarios. Es necesario que sepamos separar en todo momento aquello que perjudica, de aquello que favorece el desarrollo de la UP, por ende del país.
Y en esa búsqueda de la excelencia académica ha puesto en marcha el programa de intercambio y movilidad académica (PIMA), que puso a una estudiante de enfermería en la Universidad de Valencia con un apoyo económico de B/. 500; y a un futuro enfermero en la Universidad Autónoma del Estado de México, con una ayuda de B/. 440; y el CINDA.
El PIMA es un programa de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI), cuyo objetivo se orienta a contribuir a la formación de los estudiantes de los países iberoamericanos en el ámbito de la educación superior. El acuerdo institucional y económico entre la UP y el OEI surgió en octubre del año pasado después que la casa de Méndez Pereira presentara el proyecto de intercambio Red PIMA "Cooperación en Ciencias de la Salud: Enfermería".
El programa de movilidad estudiantil entre universidades del sistema CINDA, el Centro Interuniversitario de Desarrollo integrado por importantes universidades de América Latina y Europa, tiene como propósito central vincular a los centros educativos miembros a través de actividades de cooperación horizontal.
En ese sentido, la Facultad de Informática y Electrónica, que es la más reciente, ha colocado a 8 estudiantes de 23 solicitudes como jóvenes profesionales sobresalientes en universidades extranjeras. No significa que terminarán su carrera en otro país, sino que intercambiarán experiencia y conocimientos en otras latitudes por un periodo de tiempo.
Y todo eso a pesar de contar con uno de los costos de matrícula más bajos del mundo y un presupuesto irrisorio que no alcanza. De ahí que la UP tenga que ser aún más creativa que las otras.