Más críticas que elogios
1. Una asidua lectora de nuestros escritos nos criticó porque piensa que nunca elogiamos al Toro. Nuestra respuesta fue que no tendríamos ningún reparo, pero que nos abstenemos de hacerlo porque casi siempre que el Presidente parece hacer o decir una cosa, muy pronto se contradice y lo que fue bueno termina resultando una especie de embuste.
2. Una caso reciente fue cuando según este mismo diario, el 15 de los corrientes, el presidente "dejó entrever anoche que aceptaría una reelección, durante un encuentro con mujeres políticas, en su mayoría miembros del PRD". Para nosotros ésta fue una fenomenal noticia, pues no consideramos justo que se haya mantenido en vilo al respecto durante por lo menos 15 meses (además de que opinamos que se han utilizado recursos del Estado). Muy corta fue la dicha. Según versiones de mis colegas del Círculo de Columnistas, durante un almuerzo al que fuimos invitados y al cual no asistimos, el presidente insistió mularmente en no decir nada acerca de la posibilidad de su reelección. En pocas palabras, se negó a "dejar entrever" o soltar prenda al respecto. Deploramos esto. Nos parece que el presidente continúa en un vulgar juegavivo con un asunto de tanta trascendencia para el quehacer nacional. Opinamos que a las mayorías, principalmente los independientes, cuando observamos estas "jugadas maestras" nos viene a la mente aquel salsoso número, "Te conozco bacalao, aunque vengas disfrazao".
3. Nos pareció correcto que el presidente visitara Cerro Patacón debido al problema de contaminación que existe en la ciudad capital. Eso es de esperarse de todo primer mandatario. Notamos que no desaprovechó la oportunidad para afirmar que invertiría dinero de su partida secreta y responder a tantos que criticamos ésta. Le anotamos un poroto. Ahora sólo falta que informe al pueblo los detalles de los 5.99 millones de dólares que todavía son secretos. Otro ejemplo de una de cal y otra de arena.
4. Estamos de acuerdo con los que sostienen que la oposición debe atender el problema de la reelección inmediata primero, antes que hablar de candidaturas para las elecciones de 1999. La reelección y el CMA tiene precedencia en el tiempo. En vista de los intentos serios y continuos de dividir la oposición por parte del PRD, creemos que nada les gustaría más que quemar al candidato o candidata oposicionista que salga a flote. Además, es evidente que la reelección inmediata y las primarias en los partidos drenarán las escuálidas arcas opositoras. No sabemos si los opositores tendrán algunos gallos tapados tipo Castrillón, Specht u otros.
5. Seguimos con detenimiento las politiquerías divisionistas. Nos preocupan los altibajos del Papa Egoró. Unos dicen que están abiertos a alianzas, sea con el gobierno o la oposición. Otros propugnan la unión con la oposición, punto. Todavía otros se reúnen con Mayín Correa. Esta última opción podría resultar similar al papel que jugó el Papa Egoró en 1994. ¿O no?
6. El presidente cuadró el círculo. Primero destituyó a Georgina Osorio del PARLACEN. Luego nombró a Joel Lezcano. Después lo destituyó. Y ahora vuelve a nombrar a Georgina Osorio. Esta es una clara demostración de lo que puede ser la imagen de Panamá en el PARLACEN. Nos encontramos entre los que creemos que el presidente no mete una. ¿O sí?
2. Una caso reciente fue cuando según este mismo diario, el 15 de los corrientes, el presidente "dejó entrever anoche que aceptaría una reelección, durante un encuentro con mujeres políticas, en su mayoría miembros del PRD". Para nosotros ésta fue una fenomenal noticia, pues no consideramos justo que se haya mantenido en vilo al respecto durante por lo menos 15 meses (además de que opinamos que se han utilizado recursos del Estado). Muy corta fue la dicha. Según versiones de mis colegas del Círculo de Columnistas, durante un almuerzo al que fuimos invitados y al cual no asistimos, el presidente insistió mularmente en no decir nada acerca de la posibilidad de su reelección. En pocas palabras, se negó a "dejar entrever" o soltar prenda al respecto. Deploramos esto. Nos parece que el presidente continúa en un vulgar juegavivo con un asunto de tanta trascendencia para el quehacer nacional. Opinamos que a las mayorías, principalmente los independientes, cuando observamos estas "jugadas maestras" nos viene a la mente aquel salsoso número, "Te conozco bacalao, aunque vengas disfrazao".
3. Nos pareció correcto que el presidente visitara Cerro Patacón debido al problema de contaminación que existe en la ciudad capital. Eso es de esperarse de todo primer mandatario. Notamos que no desaprovechó la oportunidad para afirmar que invertiría dinero de su partida secreta y responder a tantos que criticamos ésta. Le anotamos un poroto. Ahora sólo falta que informe al pueblo los detalles de los 5.99 millones de dólares que todavía son secretos. Otro ejemplo de una de cal y otra de arena.
4. Estamos de acuerdo con los que sostienen que la oposición debe atender el problema de la reelección inmediata primero, antes que hablar de candidaturas para las elecciones de 1999. La reelección y el CMA tiene precedencia en el tiempo. En vista de los intentos serios y continuos de dividir la oposición por parte del PRD, creemos que nada les gustaría más que quemar al candidato o candidata oposicionista que salga a flote. Además, es evidente que la reelección inmediata y las primarias en los partidos drenarán las escuálidas arcas opositoras. No sabemos si los opositores tendrán algunos gallos tapados tipo Castrillón, Specht u otros.
5. Seguimos con detenimiento las politiquerías divisionistas. Nos preocupan los altibajos del Papa Egoró. Unos dicen que están abiertos a alianzas, sea con el gobierno o la oposición. Otros propugnan la unión con la oposición, punto. Todavía otros se reúnen con Mayín Correa. Esta última opción podría resultar similar al papel que jugó el Papa Egoró en 1994. ¿O no?
6. El presidente cuadró el círculo. Primero destituyó a Georgina Osorio del PARLACEN. Luego nombró a Joel Lezcano. Después lo destituyó. Y ahora vuelve a nombrar a Georgina Osorio. Esta es una clara demostración de lo que puede ser la imagen de Panamá en el PARLACEN. Nos encontramos entre los que creemos que el presidente no mete una. ¿O sí?