Más de Suiza y la OCDE
Aunque en marzo pasado habían dado señales de someterse a los requerimientos de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), en respuesta a la sanción al UBS por parte del fisco de los Estados Unidos, los suizos -que saben lo que tienen y qué hacer para salvaguardarlo-, le han enviado una nota a esa organización de países ricos aclarando su posición en relación con la nueva lista sobre transparencia fiscal, que incluye tanto a Suiza como a Panamá.
En una misiva clara y sin rodeos, el Presidente de la Confederación Suiza le reiteró al Secretario General de la OCDE su incomodidad sobre el proceso "poco transparente, arbitrario y exclusivo" llevado a cabo por la OCDE y el G-20 para producir dicha lista. Advirtió que Suiza, como miembro de la OCDE, no fue consultado ni informado al respecto, procedimiento que considera contrario al estatuto de la organización y a los principios básicos de buen gobierno. Censuró que la lista ha sido publicada sin el consentimiento de su país, el cual tampoco aprueba los criterios utilizados para determinar quiénes deben incluirse.
En su misiva solicita ciertas aclaraciones, de carácter más técnico, y concluye que Suiza está comprometida con mayor cooperación fiscal entre los países, pero dentro de un proceso multilateral, imparcial y transparente, así como sujeto al ya famoso "level playing field". Exige al Secretariado que se comunique primero con sus miembros antes de informar a terceros, como el G-20.
Panamá no es miembro de la OCDE, por lo cual quizá no puede hacer algunas de las objeciones y exigencias suizas. Sin embargo, como país independiente y soberano debe dignamente exigir a dicho "club de naciones" que primero haga a sus miembros cumplir con sus reglas antes de exigírselo a los no miembros.