Más tranques de calle
La huelga de educadores y los paros de los administrativos del Seguro Social, apoyados por el Sindicato Unico Nacional de los Trabajadores de la Construcción y Similares, han involucionado hacia el siempre odioso recurso de trancar calles afectando a terceros. Como siempre, el ministro de Gobierno de turno, comparece rugiendo ante los medios, advirtiendo que no lo tolerará y que actuará con energía, pero nadie le cree y los hechos lo confirman. Nada hacen las autoridades para restablecer la libertad de tránsito.
A los anteriores, hay que sumar también el resto de los focos de tranca vías que porque botaron a un empleado de una escuela cualquiera o porque no les llegó el agua ese día, se dan también a la tarea de hacerle la vida imposible a los automovilistas que nada tienen que ver con su queja o protesta, que son la mayoría. Aquello es más que injusto.
Nadie vela, pues, por los derechos de terceros, lo cual es peligroso porque invita a que los afectados tomen la justicia por su propia mano. Recordemos los incidentes suscitados durante los paros de FRENADESO con ocasión de la última reforma al Seguro Social. En varias ocasiones, automovilistas colmados echaron los autos encima de los manifestantes; y por lo menos uno sacó a relucir armas de fuego.
Las autoridades deben cumplir con su deber de asegurar el libre tránsito por las vías públicas; y los manifestantes deben aprender a respetar los derechos de terceros, cambiando su método de protesta de modo que los últimos no sean afectados.