"Más vale encender una vela que maldecir la oscuridad"
EN LAS ÚLTIMAS semanas ha sido cuestionada públicamente la labor que desarrolla la Comisión de Libre Competencia y Asuntos del Consumidor (CLICAC) en beneficio de los consumidores del país. Por el respeto que me merecen los consumidores y los funcionarios de la CLICAC, me he atrevido a escribir estas breves líneas para aclarar algunas malas percepciones que puedan inducir a estos cuestionamientos.
¿Sabe usted que en el período 1997-2005, la CLICAC ha realizado, en materia de protección al consumidor, 243,600 verificaciones de establecimientos comerciales, retirando del mercado 1,559,600 productos con anomalías? ¿Que ha recibido 19,300 quejas de consumidores y concluido 18, 200 procedimientos que le han restituido al consumidor bienes por un monto de 43.7 millones de balboas? ¿Que en el mismo período ha realizado 93,300 asistencias al consumidor, 2,900 charlas educativas y participado en 5,800 programas de educación a través de los medios de comunicación? ¿Que cada año atendemos unas 150 quejas en defensa de los derechos de los jubilados, pensionados y la tercera edad y, aproximadamente, 125 quejas relacionadas con el historial de crédito de los consumidores?
Las estadísticas no dejan mentir sobre el desempeño de la CLICAC y su importante función en servicio de la sociedad, implementando cinco leyes y 24 reglamentos técnicos. Todo esto lo ha logrado con los limitados recursos económicos de presupuestos de menos de B/. 4 millones al año (0.06% del Presupuesto General del Estado en la actual vigencia fiscal), con una base legal reducida a información, publicidad y garantías de hasta B/. 500; y sobre todo, con el inconveniente para los consumidores de tener que concurrir a los tribunales de justicia si no logra una conciliación en CLICAC.
Tenemos la esperanza que las recomendaciones presentadas por CLICAC al Ejecutivo, a través del Ministerio de Comercio e Industrias (MICI), se concreten en una nueva normativa que le permita a la institución resolver administrativamente las quejas presentadas por los consumidores; la facultad de imponer multas de hasta un millón de balboas y su cobro coactivo que desalienten a comerciantes inescrupulosos, que son los menos, de realizar conductas ilegales; y la inclusión de la posibilidad de retracto en las transacciones de consumo como mejor remedio para, entre otras cosas, las violaciones del consentimiento de las partes en las ventas a domicilio.
¿Sabe usted que la CLICAC, en materia de competencia económica, revisa todos los anteproyectos de ley que se discuten en la Asamblea Nacional, los reglamentos técnicos para normar productos y servicios emitidos por el MICI, y los pliegos de cargos de las licitaciones públicas? ¿Que apoyado en sus sistemas de monitoreo de precios y mercado lo mantienen informado de los mejores precios en el mercado de los productos de consumo masivo con una periodicidad de al menos dos veces al mes? ¿Que mediante delicadas y complejas investigaciones administrativas de los comercios ha procedido a demandar por la comisión de prácticas ilegales a importantes grupos empresariales nacionales y multinacionales, obteniendo importantes sentencias condenatorias, comprobándose la idoneidad y probidad de sus funcionarios? ¿Que la CLICAC ha enfrentado todos los recursos dilatorios, incluidos recursos de ilegalidad e inconstitucionalidad, a fin de demorar la resolución de los procesos que se desarrollan con un procedimiento ágil y rápido que se aplica exitosamente en el derecho marítimo panameño? ¿Que al final de estos procedimientos sólo se puede imponer una multa de hasta B/. 100, 000 por agente económico? ¿Que la CLICAC ha presentado las mejores recomendaciones de modificación a la ley que resuelvan los problemas antes señalados?
La CLICAC es una organización seria y responsable en sus acciones, que se maneja con procesos y procedimientos claros y transparentes de calidad orientados al servicio a los consumidores, y bajo la premisa que el trabajo del hombre es imperfecto y puede mejorarse, y que para ello hay que medir el desempeño. Nuestras mediciones hablan de la gestión realizada en cumplimiento de las facultades legales otorgadas por la ley, y deben ser las únicas variables para determinar nuestro desempeño. Quien cree que la vigilancia de los servicios públicos, banca, financieras y transporte aéreo es competencia de CLICAC, tiene una percepción equivocada y alejada de la realidad. Estas facultades han sido otorgadas por mandato de la ley a otras instituciones del Estado. Quien cree que la CLICAC es el competente para bajar el precio de los combustibles, debe saber que los mismos los establece el mercado internacional. Quien cree que la CLICAC regula los precios, debe saber que es nuestra competencia sólo cuando el Presidente de la República y el Consejo de Gabinete así lo determinen. La CLICAC sí se encarga de darle transparencia al mercado informando los precios de los productos y servicios que comercializan los establecimientos comerciales en el país, y de darle las mejores recomendaciones a los consumidores para que con esa información ejerzan su rol escogiendo los mejores establecimientos.
Con la certeza que el consumidor se encuentra más protegido que en el año 1996 en que se creó la CLICAC, les puedo afirmar que con la constante retroalimentación recibida de los consumidores se hace cada día una mejor defensa de los derechos en el mercado; que no debemos vivir de percepciones, sino de realidades; y que tal como dice el refrán: "Más vale encender una vela que maldecir la oscuridad".
¿Sabe usted que en el período 1997-2005, la CLICAC ha realizado, en materia de protección al consumidor, 243,600 verificaciones de establecimientos comerciales, retirando del mercado 1,559,600 productos con anomalías? ¿Que ha recibido 19,300 quejas de consumidores y concluido 18, 200 procedimientos que le han restituido al consumidor bienes por un monto de 43.7 millones de balboas? ¿Que en el mismo período ha realizado 93,300 asistencias al consumidor, 2,900 charlas educativas y participado en 5,800 programas de educación a través de los medios de comunicación? ¿Que cada año atendemos unas 150 quejas en defensa de los derechos de los jubilados, pensionados y la tercera edad y, aproximadamente, 125 quejas relacionadas con el historial de crédito de los consumidores?
Las estadísticas no dejan mentir sobre el desempeño de la CLICAC y su importante función en servicio de la sociedad, implementando cinco leyes y 24 reglamentos técnicos. Todo esto lo ha logrado con los limitados recursos económicos de presupuestos de menos de B/. 4 millones al año (0.06% del Presupuesto General del Estado en la actual vigencia fiscal), con una base legal reducida a información, publicidad y garantías de hasta B/. 500; y sobre todo, con el inconveniente para los consumidores de tener que concurrir a los tribunales de justicia si no logra una conciliación en CLICAC.
Tenemos la esperanza que las recomendaciones presentadas por CLICAC al Ejecutivo, a través del Ministerio de Comercio e Industrias (MICI), se concreten en una nueva normativa que le permita a la institución resolver administrativamente las quejas presentadas por los consumidores; la facultad de imponer multas de hasta un millón de balboas y su cobro coactivo que desalienten a comerciantes inescrupulosos, que son los menos, de realizar conductas ilegales; y la inclusión de la posibilidad de retracto en las transacciones de consumo como mejor remedio para, entre otras cosas, las violaciones del consentimiento de las partes en las ventas a domicilio.
¿Sabe usted que la CLICAC, en materia de competencia económica, revisa todos los anteproyectos de ley que se discuten en la Asamblea Nacional, los reglamentos técnicos para normar productos y servicios emitidos por el MICI, y los pliegos de cargos de las licitaciones públicas? ¿Que apoyado en sus sistemas de monitoreo de precios y mercado lo mantienen informado de los mejores precios en el mercado de los productos de consumo masivo con una periodicidad de al menos dos veces al mes? ¿Que mediante delicadas y complejas investigaciones administrativas de los comercios ha procedido a demandar por la comisión de prácticas ilegales a importantes grupos empresariales nacionales y multinacionales, obteniendo importantes sentencias condenatorias, comprobándose la idoneidad y probidad de sus funcionarios? ¿Que la CLICAC ha enfrentado todos los recursos dilatorios, incluidos recursos de ilegalidad e inconstitucionalidad, a fin de demorar la resolución de los procesos que se desarrollan con un procedimiento ágil y rápido que se aplica exitosamente en el derecho marítimo panameño? ¿Que al final de estos procedimientos sólo se puede imponer una multa de hasta B/. 100, 000 por agente económico? ¿Que la CLICAC ha presentado las mejores recomendaciones de modificación a la ley que resuelvan los problemas antes señalados?
La CLICAC es una organización seria y responsable en sus acciones, que se maneja con procesos y procedimientos claros y transparentes de calidad orientados al servicio a los consumidores, y bajo la premisa que el trabajo del hombre es imperfecto y puede mejorarse, y que para ello hay que medir el desempeño. Nuestras mediciones hablan de la gestión realizada en cumplimiento de las facultades legales otorgadas por la ley, y deben ser las únicas variables para determinar nuestro desempeño. Quien cree que la vigilancia de los servicios públicos, banca, financieras y transporte aéreo es competencia de CLICAC, tiene una percepción equivocada y alejada de la realidad. Estas facultades han sido otorgadas por mandato de la ley a otras instituciones del Estado. Quien cree que la CLICAC es el competente para bajar el precio de los combustibles, debe saber que los mismos los establece el mercado internacional. Quien cree que la CLICAC regula los precios, debe saber que es nuestra competencia sólo cuando el Presidente de la República y el Consejo de Gabinete así lo determinen. La CLICAC sí se encarga de darle transparencia al mercado informando los precios de los productos y servicios que comercializan los establecimientos comerciales en el país, y de darle las mejores recomendaciones a los consumidores para que con esa información ejerzan su rol escogiendo los mejores establecimientos.
Con la certeza que el consumidor se encuentra más protegido que en el año 1996 en que se creó la CLICAC, les puedo afirmar que con la constante retroalimentación recibida de los consumidores se hace cada día una mejor defensa de los derechos en el mercado; que no debemos vivir de percepciones, sino de realidades; y que tal como dice el refrán: "Más vale encender una vela que maldecir la oscuridad".