Mayín ganó perdiendo
La victoria de Mayín en los tribunales es tan contradictoria que la única que ganó con este caso es la que más perdió.
El día del fallo todo le salió al revés a la actual alcaldesa, porque el país entero se quedó con la sensación de que algo raro pasaba en el Tribunal Electoral. Había similitudes con otros lamentables momentos de nuestra historia. El comando en pleno de acción opositora estuvo ahí, solidarizándose con la juzgada y simultáneamente ejerciendo una delicada presión al Tribunal. Muy parecido a cuando el Estado Mayor asistía a la Asamblea Legislativa para garantizar la aprobación de ciertas leyes insostenibles por sí solas.
Más le habría valido a Mayín la condena, pues la percepción sería que la querían sacar de la escena electoral y esto le lavaría la imagen.
Paréntesis sobre el cambio de su imagen: (la reciente denuncia en su contra por nepotismo nos mostró el retrato familiar de Mayín más caro en su historia política y fotográfica. Hasta ahora solo la veíamos en una foto tamaño carnet, únicamente con su rostro, pero después de la denuncia vimos que Mayín en la alcaldía estaba solidariamente acompañada por toda su familia, que quizás trabajaba mucho, pero que, sobre todo, también cobraban bastantes dólares municipales. Pero esta audiencia y este fallo si bien sirvió para que la alcaldesa volviera al primer plano de las noticias y hasta dejara a Alberto Vallarino a un lado, también le hizo un gran daño a su imagen pues le recordó o informó a todo el país (lo repitieron tantas veces en las noticias y los diarios) que, en efecto, ella había cometido delitos electorales, había utilizado fondos o bienes públicos con fines electorales; y eso lo castigaba la ley, precisamente por ser una falta grave, un delito.
Pero esa no era la discusión, la pregunta no era si ella había cometido delitos o no; porque en esos todo el mundo estaba de acuerdo, hasta el msimo Alberto Vallarino y su esposa, la discusión se centaba si esos delito, por grave que fueran, le impedían ser candidata.
Y el Tribunal Electoral, dictó un fallo redactado con suspenso y sospechada intención. Quedó al descubierto que la alcaldesa había cometido graves faltas, pero que la ley no le impedía ser candidata por ese cargo.
Tuvo tantos abogados y tan renombrados, que no es posible olvidar que muchos de ellos incluyendo exprocuradores, han procurado y aún procuran beneficios y perdones para narcotraficantes nacionales e internacionales.
El saldo entonces es en rojo: la foto de Mayín inicialmente solo incluía el desfile de navidad, ahora planilla familiar, delito electorales y una eficiente defensa legal por parte de abogados que defienden a otras personas que también cometen delitos por parte de abogados que defienden a otras personas que también cometen delitos de lesa humanidad. Ganó pero a un costo tan alto que quizá tenga un costo electoral muy, muy alto.
El día del fallo todo le salió al revés a la actual alcaldesa, porque el país entero se quedó con la sensación de que algo raro pasaba en el Tribunal Electoral. Había similitudes con otros lamentables momentos de nuestra historia. El comando en pleno de acción opositora estuvo ahí, solidarizándose con la juzgada y simultáneamente ejerciendo una delicada presión al Tribunal. Muy parecido a cuando el Estado Mayor asistía a la Asamblea Legislativa para garantizar la aprobación de ciertas leyes insostenibles por sí solas.
Más le habría valido a Mayín la condena, pues la percepción sería que la querían sacar de la escena electoral y esto le lavaría la imagen.
Paréntesis sobre el cambio de su imagen: (la reciente denuncia en su contra por nepotismo nos mostró el retrato familiar de Mayín más caro en su historia política y fotográfica. Hasta ahora solo la veíamos en una foto tamaño carnet, únicamente con su rostro, pero después de la denuncia vimos que Mayín en la alcaldía estaba solidariamente acompañada por toda su familia, que quizás trabajaba mucho, pero que, sobre todo, también cobraban bastantes dólares municipales. Pero esta audiencia y este fallo si bien sirvió para que la alcaldesa volviera al primer plano de las noticias y hasta dejara a Alberto Vallarino a un lado, también le hizo un gran daño a su imagen pues le recordó o informó a todo el país (lo repitieron tantas veces en las noticias y los diarios) que, en efecto, ella había cometido delitos electorales, había utilizado fondos o bienes públicos con fines electorales; y eso lo castigaba la ley, precisamente por ser una falta grave, un delito.
Pero esa no era la discusión, la pregunta no era si ella había cometido delitos o no; porque en esos todo el mundo estaba de acuerdo, hasta el msimo Alberto Vallarino y su esposa, la discusión se centaba si esos delito, por grave que fueran, le impedían ser candidata.
Y el Tribunal Electoral, dictó un fallo redactado con suspenso y sospechada intención. Quedó al descubierto que la alcaldesa había cometido graves faltas, pero que la ley no le impedía ser candidata por ese cargo.
Tuvo tantos abogados y tan renombrados, que no es posible olvidar que muchos de ellos incluyendo exprocuradores, han procurado y aún procuran beneficios y perdones para narcotraficantes nacionales e internacionales.
El saldo entonces es en rojo: la foto de Mayín inicialmente solo incluía el desfile de navidad, ahora planilla familiar, delito electorales y una eficiente defensa legal por parte de abogados que defienden a otras personas que también cometen delitos por parte de abogados que defienden a otras personas que también cometen delitos de lesa humanidad. Ganó pero a un costo tan alto que quizá tenga un costo electoral muy, muy alto.