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Médicos de doble discurso


Ante el paro que realizaron los médicos internos, queda en evidencia el doble discurso que practican los galenos de nuestro país, alejándolos de la ética, responsabilidad y compromiso que hicieron con su juramento hipocrático, porque durante estos días donde proclamaron ajuste salarial, aumento por las horas de servicio extraordinario y que se les considere funcionarios, ninguno fue consciente de expresar la realidad que existe en la administración de nuestros hospitales. Realidades que son secretos a voces, como el que los médicos panameños son los únicos empleados públicos que no marcan, incluyendo al personal administrativo; son los únicos galenos que en su mayoría tienen horarios de 7:00 a.m. a 3:00 p.m., y no tienen turnos rotativos, como sí las enfermeras y otros auxiliares de la medicina; y lo mejor de todo, que la mayoría de ellos no cumple con su horario por atender clínicas privadas y clases de docencia universitaria. Si no fuera así no se opusieran a marcar.
Aunado a lo anterior, hay que destacar los famosos 80 balboas que se les paga cuando los médicos especialistas están a disposición en el cuarto de urgencia; es decir, que sólo trabajarán cuando se les llame. Eso sí, cobran brinden su servicio o no, pues el sólo hecho de estar a disposición los limita para trasladarse a sus casas de verano o a laborar en otro hospital, ¿será cierto esto? Saquen sus conjeturas. Ahora bien, examinemos el aspecto salarial de los médicos panameños. ¿Saben los conciudadanos que Panamá es uno de los países de Latinoamérica que mejor paga a sus galenos, y el único que le brinda un salario a los estudiantes de medicina que realizan dos años de práctica, requisitos para obtener su idoneidad, como igual lo hacen los abogados en los consultorios jurídicos y algunas otras profesiones?
Continuemos describiendo al médico panameño que brinda sus servicios en un hospital público, ya sea la Caja de Seguro Social, el Hospital Santo Tomás o centros de salud. ¿Cuántos de los miles de panameños que utilizan el servicio de atención médica pública, salen insatisfechos debido a la mala atención y porque el médico no les explica de forma apropiada lo que padecen o porque, simplemente, lo tratan como un mendigo implorando por su atención? Esto por mencionar algunas de las tantas quejas de los usuarios. ¿Saben por qué ocurre ? Más allá de lo que alegan muchos médicos, al decir que son muchos pacientes y que no pueden brindar una atención de calidad por tratar de abarcar todas las consultas que citan a diario, lo que ocurre es que los usuarios del servicio de atención médica pública no cuentan con alguna facultad o potestad para evaluar a los doctores en cuanto al desempeño que brindan, lo que contribuiría a sanear el sistema de aquellos que no poseen las cualidades que debe caracterizar a todo servidor público eficiente.
Muchos se preguntan dónde quedaron aquellos médicos dedicados, preocupados por sus pacientes, y que por su labor humanitaria llegaban a convertirse en parte de la familia (de allí la famosa frase el “médico de la familia”). Con ello no queremos decir que en la actualidad no existan médicos abnegados, sino que la gran cantidad de estudiantes que ingresan a las facultades de medicina, lo hace por cumplir una tradición de generaciones, por obtener grandes beneficios económicos o para mantener un status social, y quizás en última instancia, por vocación.
No quiero ser contradictorio manifestando que no le asiste el derecho a ciertos planteamientos solicitados por los miembros de la COMENENAL, pues sabemos que hay que darles ciertos ajustes salariales, ¿pero con la actual crisis económica mundial, quién no necesita un reajuste salarial o que se revalúe el salario mínimo? Por otro lado, es inconcebible que los médicos internos tengan que hacer turnos de 16, 24 hasta 48 horas, y muchas veces sin supervisión de un médico titular.
¿Qué fundamentos podrán argumentar los directivos de un hospital a favor de un médico interno que lleva más de 20 horas en turno y cometa alguna mal práctica o negligencia a un paciente que traería consigo una lesión o su muerte? Por ello consideramos urgente la necesidad de regular, con mayor profundidad, los turnos médicos, que es un tema tan sensitivo a nivel nacional.
El gremio médico debe tomar un papel más beligerante ante el sector salud, porque existen grandes retos ante un mundo globalizado que exige cada día más eficacia y eficiencia de los servicios públicos; de igual forma, debemos luchar por salvaguardar el funcionamiento de la Caja de Seguro Social, que es la única institución del estado que nos queda y tan vital para miles de hogares panameños que depende del servicio que ella presta.
No sólo los estudiantes de medicina, sino todos los futuros profesionales de nuestro país deben tener como prisma la vocación por lo que estudiaron y por la tarea a desempeñar; porque más allá del dinero, formamos parte de una sociedad abatida por la carencia de valores, con escasez de productividad y marcada como corrupta, por lo que son precisamente las nuevas generaciones de trabajadores los que deben hacer la diferencia.

101 años de Panamá América

 
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