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Memorándum para la presidenta electa Mireya Moscoso


Tomando en cuenta la prioridad muy especial que tiene la debida administración del Canal, y considerando sobre todo las propiedades inmuebles allí ubicadas, que ahora revierten a la República, estimo de la mayor conveniencia una adaptación del modelo holandés aplicado a las nuevas tierras que obtienen al represar con diques nuevos terrenos, antes bajo las olas del Mar del Norte. Es sabido que la mitad de la superficie territorial de Holanda se encuentra bajo el nivel del mar.
Holanda, uno de los países pequeños más desarrollados del mundo, no otorga títulos de propiedad, sino simple arrendamiento por un período inicial que en el caso nuestro podría ser de tres o cuatro años. El arrendatario ( persona natural o jurídica) obtiene desde el principio una primera opción de compra, "en igualdad de precio y condición", hasta que demuestre que ha podido desarrollar el proyecto o idea que tuvo al solicitar el arrendamiento. En casos determinados que así lo ameriten, el arrendamiento podría extenderse por un segundo y último período.
Además, el respaldo de bonos de cumplimiento debe garantizar el mantenimiento o posible reemplazo de la diversidad de estructuras ya existentes.
2. Es muy importante establecer un mecanismo para la evaluación de los aspirantes a desarrollar los genéricamente denominados "proyectos de inversión", de la más diversa naturaleza, no sólo dentro del área canalera, sino igualmente en toda la República.
Recordemos que con demasiada frecuencia aparecen "intermediarios" que solicitan todo tipo de información al gobierno, para luego actuar como meros agentes que tratan de "vender" su supuesta influencia y conexiones personales a base de las fotos en que se muestran con funcionarios nacionales de alto nivel.
Estas fotos pueden incluso comprometer seriamente a las propias autoridades y al país, en general, cuando luego se descubre la identidad de los verdaderos delincuentes.
3. Respecto a las empresas, sobre todo nuevas, en las cuales el Estado pueda mantener una participación, existe cierta experiencia en Costa Rica que podría adaptarse a nuestra realidad. Lo importante es que la administración de la empresa puede ser controlada por un número minoritario de accionistas privados, mientras el país en general se beneficia de actividades especiales. Resultará probable crear dos o más tipos de acciones.
Habría que definir el marco en que podrán desenvolverse tales actividades muy especiales, para que esas empresas mixtas no ahuyenten las posibilidades de inversión privada, ante la amenaza de una competencia desleal. Me refiero a las posibles compras del Estado, las instituciones autónomas y los Municipios, por ejemplo.
Ninguna semejanza con la Guardia Nacional/Fuerzas de Defensa fabricando bloques en el interior, ni Cemento Bayano compitiendo con Cemento Panamá en el área de la capital, bajo la mirada sonriente, sumisa y obsecuente de los funcionarios públicos.
Esto sería una posición ecléctica entre quienes desean verdaderamente el beneficio económico de todos los panameños y, a la vez, reconocen que el Estado es casi siempre un deficiente administrador en todas partes, con la tentación adicional de aumentar elefantiásicamente la burocracia, tal como en Venezuela.
4. En materia de protección a la industria y a la agroindustria nacionales, también Chile ha tenido experiencias que pueden sernos de utilidad. Allá se calculaba en un porcentaje razonable el monto del arancel de importación del producto importado, precisamente para salvaguardar al inversionista dentro de la República, sin impedir la competencia del producto extranjero, en un mundo de creciente globalización.
Recuerdo que el arancel atendía a factores tales como el flete y los seguros a la carga, en que tienen que incurrir los exportadores foráneos. A esos factores se agregaba un porcentaje razonable adicional para proteger al productor nacional, pero sin establecer monopolios que conducen con frecuencia a productos caros y de baja calidad.
Los correspondientes detalles legislativos y reglamentarios de Holanda, Costa Rica, Chile y otros países pueden obtenerse por vía de nuestras Embajadas, a las cuales -por cierto- deben asignárseles precisamente este tipo de gestiones, entre otras de sus funciones.
Naturalmente que la producción agrícola y agroindustrial merece un tratamiento lo más favorable posible (dentro de la razonabilidad), pues con ello se evita en cierta medida la emigración del campo a la ciudad, y en particular a los "cinturones de miseria".
5. Aplicación de la siguiente regla simple al tomar decisiones complejas: ¿beneficia esto a más del 50 % de la población?
6. Agilizar al máximo la aprobación e inscripción de nuevos negocios por parte del Ministerio de Comercio. Modelo de Estados Unidos de menos de un día vis a vis la vieja práctica hispanoamericana que, a veces, conlleva más de un año.
Es proverbial entre abogados que, cuando al fin obtienen la aprobación oficial, ya el cliente ha perdido el interés en la iniciativa. Y, en casos extremos, ni siquiera recuerda con precisión de qué se trataba, o ha cambiado totalmente su proyecto.
7. Designación de una Comisión de expertos nacionales y extranjeros en moneda y banca (tal como se hizo con la Ley Bancaria) que estudie la posibilidad de mantener el dólar estadounidense como circulante legal en Panamá, a la vez que la posibilidad de crear el "balboa de oro", con el respaldo tal vez de un porcentaje de los ingresos del Canal.
A pesar que Argentina y México han considerado la idea de la dolarización de esos países, y generalizar la medida a todo el continente, ello puede no suceder ante el riesgo que asumirían las autoridades norteamericanas de la Reserva Federal, por el comportamiento de nuestras economías.
No tenemos por qué vivir bajo "la espada de Damócles" del Senado norteamericano con respecto al correspondiente Tratado de 1904, cuando quiso evitar la circulación de dos monedas diferentes en el área canalera y sus actividades.
Nota: Debe negociarse un acuerdo razonable sobre el centro bilateral antidrogas, respetuosamente sugiero lo siguiente:
No presencia militar ni bandera que no sea la panameña en el área.
Que exista una compensación económica para nuestra República, que ésta podría destinar específicamente al proyectado monorriel para resolver el grave congestionamiento vehicular en la capital, así como a caminos de penetración en el interior.
Que se extienda posiblemente por 99 años el Tratado de 1904 sobre la libre circulación del dólar en Panamá ; y d) Que cualquier convenio negociado se someta a la aprobación mayoritaria de la ciudadanía.
8. En materia de Educación Pública, nos parece no solamente deseable, sino que necesaria, la creación de una Junta Consultiva Permanente, adjunta al Ministerio integrada ad honorem por profesionales honorables y de buen éxito en sus respectivos campos. Sería deseable que ese organismo contase con un secretario ejecutivo con las más altas calificaciones académicas en Pedagogía y una experiencia no menor de cinco años; además de una adecuada remuneración.
Esta junta podría celebrar reuniones ordinarias una vez al mes, y extraordinarias cuando las circunstancias lo ameriten, para la consideración de "la problemática educativa" a nivel de la educación primaria y secundaria.
Sus reuniones ordinarias deberían ser públicas o abiertas a la participación - con derecho a voz- de todos los verdaderamente interesados en las mejores escuelas y planteles secundarios posibles para nuestros conciudadanos todos.
9. Se impone la celebración de auténticos "concursos de oposición" para llenar las vacantes a distintos niveles del "rgano Judicial. Su aplicación podría hacerse extensiva a los nombramientos entre mayo y septiembre de este año. ¡Ello es garantía para todos! Hemos de reconocer que sin Estado de derecho, nada funciona a corto, mediano ni largo plazo, dentro de una sociedad que- de veras- se respete y aspire al desarrollo.
10. Incrementar en lo posible las relaciones con Canadá, que es un atendible modelo cívico -político en el Continente. Si resultare costeable, deben establecerse Embajadas, recíprocas por supuesto.
11. Se hace indispensable limitar el costo de las campañas políticas, para que la democracia representativa no resulte inalcanzable a elementos meritorios de los distintos sectores de la ciudadanía. En todo caso, estimo que los aportes en dinero deben ser declarados en cuanto a su fuente.
12. La unidad nacional planteada altruísticamente por usted, debe procurarse más a base de ideas que personas. No obstante, abrigo la certeza de que acudirán a su llamado -mayoritariamente-los mejores panameños, sobre todo en lo atinente al Canal de Panamá.

101 años de Panamá América

 
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