Méndez y la democracia
La jueza Ileana Turner acaba de sobreseer al dirigente sindical Saúl Méndez en el caso de la supuesta arma que entregara a una persona para la también supuesta ejecución de fechorías. No hubo suficientes evidencias para sostener el caso, se dijo, y la Fiscalía perdió. En febrero pasado cuando se anunció el enjuiciamiento de Méndez, 24 horas antes de presentarse ante la justicia, él y voceros del SUNTRACS denunciaron supuestas persecuciones contra dirigentes sindicales, al término de temer por sus vidas. Acto seguido se desató en Colón la tragedia de un obrero muerto en circunstancias no esclarecidas aún, y luego la anarquía que todos recordamos.
Dado en justo derecho, la decisión de la jueza Turner puede inscribirse dentro de las amplias garantías que el sistema da a cualquier ciudadano, es un mentís a quienes dicen que el sistema no funciona, el propio Méndez entre ellos, y quien seguramente, esta vez, aplaudirá la decisión y hasta la festejará como una victoria. El problema radica cuando fallos como éstos no favorecen a dirigentes como Méndez. Entonces hay movilizaciones, gritos y pancartas deslegitimando al sistema. ¿Por qué para unos casos sí y para otros no? Si en el futuro se registra un fallo que no favorezca al SUNTRACS, ojalá no vuelva la anarquía que sacudió a Panamá y Colón a principios de este año.