Mercado de los datos personales
En este preciso momento, en algún lugar del país, todos sus datos personales pueden estar pasando de una mano a otra y por sólo mil quinientos dólares. Constantemente en cualquier sitio en la red o en los correos electrónicos aparecen "vendedores" clandestinos que están ofreciendo una amplia base de datos. No les importa la competencia legal que tengan para ello, y mucho menos les importa el uso que se le vaya a dar. Es un auténtico "mercado negro" de datos personales. ¿Quién los usa? ¿Cómo funciona?
Abusando de las normativas incompletas de nuestro país y las leyes inexistentes, hay innumerables empresas especializadas en "armar" bases de datos, principalmente las consultoras de marketing. Por lo general, identifican al cliente tipo y luego le ofrecen una base de datos de hasta 20 mil registros que coincide con el prototipo que le interesa al cliente: un club deportivo, un banco, un restaurante, una nueva tienda, etcétera. Estos "contactos" le servirán a la empresa que adquirió la base para estructurar una estrategia de venta. Su nombre puede estar en una o en todas estas bases de datos.
Así, los datos como la edad, estado civil, sexo, profesión, dirección, posesión de autos, casas, tarjetas de crédito, ingresos mensuales, ingresos familiares, deudas y mucho más, quedan "circulando" sin que exista en nuestro país una protección de los datos de carácter personal, que pueden aparecer en cualquier registro. En Estados Unidos, usar el correo electrónico sin permiso o fuente pública del mismo acarrea fuertes penas, incluso la cárcel. En Panamá, falta una precisión legal de este nuevo fenómeno que atormenta a los ciudadanos y preocupa a los defensores del derecho privado de los individuos.
Por el momento, las autoridades del gobierno panameño deberían pensar en crear una Agencia de Protección de Datos como la que existe en España, que informa sobre estos casos, le da seguimiento judicial, elabora políticas oficiales contra los que infringen la legalidad y actúa en forma preventiva para proteger a sus ciudadanos contra esta práctica salvaje de marketing abusiva.
Abusando de las normativas incompletas de nuestro país y las leyes inexistentes, hay innumerables empresas especializadas en "armar" bases de datos, principalmente las consultoras de marketing. Por lo general, identifican al cliente tipo y luego le ofrecen una base de datos de hasta 20 mil registros que coincide con el prototipo que le interesa al cliente: un club deportivo, un banco, un restaurante, una nueva tienda, etcétera. Estos "contactos" le servirán a la empresa que adquirió la base para estructurar una estrategia de venta. Su nombre puede estar en una o en todas estas bases de datos.
Así, los datos como la edad, estado civil, sexo, profesión, dirección, posesión de autos, casas, tarjetas de crédito, ingresos mensuales, ingresos familiares, deudas y mucho más, quedan "circulando" sin que exista en nuestro país una protección de los datos de carácter personal, que pueden aparecer en cualquier registro. En Estados Unidos, usar el correo electrónico sin permiso o fuente pública del mismo acarrea fuertes penas, incluso la cárcel. En Panamá, falta una precisión legal de este nuevo fenómeno que atormenta a los ciudadanos y preocupa a los defensores del derecho privado de los individuos.
Por el momento, las autoridades del gobierno panameño deberían pensar en crear una Agencia de Protección de Datos como la que existe en España, que informa sobre estos casos, le da seguimiento judicial, elabora políticas oficiales contra los que infringen la legalidad y actúa en forma preventiva para proteger a sus ciudadanos contra esta práctica salvaje de marketing abusiva.