¿Merece el Hospital Santo Tomás una ley inconsulta?
Al igual que en otras actividades científicas, actualmente están ocurriendo verdaderas transformaciones en la práctica de la atención médica. Ante la realidad del hombre actual que aparece atento a la evaluación de su cuerpo, que toma conciencia de la importancia de cuidarlo para tener una vida plena y larga, la ciencia médica ha tenido que introducir cambios para satisfacer las necesidades requeridas.
Estamos en presencia de una competitividad enconada; la sofisticación de los instrumentos de diagnóstico, la alta tecnología y las motivaciones de las compañías farmacéuticas han cambiado la relación médico-paciente. En muchos aspectos, creemos que la calidad y la ética están profundamente heridas. Se pueden haber trastocado los sentimientos. A las puertas del tercer milenio, se proclama que la salud es para cada ser humano, un fin y para la sociedad a la que pertenece, un medio. Pareciera que estamos ante la pérdida de la vocación para los efectos de una práctica médica burocratizada y deshumanizada. La tecnología parece haber suplantado al... humanismo.
Nosotros creemos en la premisa de que la salud es un derecho de todos y no un privilegio de pocos. Somos respetuosos del principio que señala al Estado como responsable de velar por que la salud sea igual para todos. Igualmente creemos en el principio establecido por Hipócrates, "Curar es un requerimiento de quien sufre, así como un deber y propósito del curador". Somos unos convencidos que se deben respetar los derechos del enfermo tales como: derecho a la educación para la prevención de la salud, derecho a la libre selección del médico, derecho a disfrutar de la óptima calidad de atención, derecho a la información y a la comunicación, entre otros.
Ahora bien: desde esta perspectiva consideramos oportuno hacer algunos señalamientos respecto al estado de la atención que se ha venido brindando en el Hospital Santo Tomás. Hay que partir del hecho que los problemas que estamos confrontando vienen desde hace varios años, aunque se han profundizado más desde el año pasado. Deberíamos preguntarnos ¿por qué razones no se le ha brindado solución a éstos y se ha permitido que los mismos hagan crisis; por qué no preguntarnos si es que el Gobierno ha querido desprenderse de la obligación de brindarle en forma equitativa la atención médica a la población?...
El modelo de atención del Hospital San Miguel Arcángel representó el primer paso hacia una política neoliberal en cuanto a la atención médica. Así vemos cómo se imponen cuotas de rendimiento, que no son más que ejemplos de instrumentación de una mecánica basada en el contacto poco menos que formal con el paciente. Cumplida una primera etapa, resultaba imperante continuar en la búsqueda de la oportunidad de aplicar el concepto mercantilista de que la medicina tiende a convertirse en un conjunto de actividades que producen bienes y servicios, arrastrando a su vez, una despersonalización en la relación médico-paciente.
Reconocemos que por muchos años, ha existido la aspiración del personal que labora en el Hospital Santo Tomás, en el sentido que se aprobara una ley que regulara su administración, independiente de los avatares políticos, pero manteniendo el principio de que "La salud es un derecho de todos los ciudadanos y que el gobierno sería el responsable de proporcionar los servicios para fomentar, conservar y recuperar la salud..."
En la actualidad se está debatiendo un Anteproyecto de Ley por medio del cuál se crea el Patronato del Hospital Santo Tomás. Desprendiéndonos de todo prejuicio, debemos señalar nuestra opinión en el sentido de que se pueda dar el hecho de desvirtuar el anhelo contenido por años. Paso a enumerar las razones que nos motivan a hacer esta advertencia:
La introducción de un modelo de atención para la provisión de servicios de atención médica denominada "Contrato-Programa". Estos documentos que serían formalizados entre el Patronato y Entidades públicas y privadas, pudieran ser el mecanismo que disfrace la intención de privatizar los servicios de Salud. Estamos a escaso tiempo de haberse implementado un modelo de atención muy parecido en el Hospital San Miguel Arcángel.
En la integración del Patronato no figuran ni los representantes del gremio médico ni de los trabajadores del Hospital Santo Tomás. (Ojo con esto).
Hay contradicción en lo dispuesto por el artículo que señala el papel de la Contraloría General de la República, en cuanto a la fiscalización, regulación y control del manejo de los fondos públicos, y el que se señala en el anteproyecto autorizando la contratación para la adjudicación de bienes y servicios que no excedan los B/.250.000.00 sin el trámite de licitación pública, concurso y solicitud de precios. El señalamiento de que todo lo anterior estará regulado por un reglamento que elaborará el Ministerio de Economía y Finanzas, no impide que se crean suspicacias.
Se elimina para todo el personal médico la posibilidad de ingresar a la carrera médica a través de la creación del Colegio
Estamos en presencia de una competitividad enconada; la sofisticación de los instrumentos de diagnóstico, la alta tecnología y las motivaciones de las compañías farmacéuticas han cambiado la relación médico-paciente. En muchos aspectos, creemos que la calidad y la ética están profundamente heridas. Se pueden haber trastocado los sentimientos. A las puertas del tercer milenio, se proclama que la salud es para cada ser humano, un fin y para la sociedad a la que pertenece, un medio. Pareciera que estamos ante la pérdida de la vocación para los efectos de una práctica médica burocratizada y deshumanizada. La tecnología parece haber suplantado al... humanismo.
Nosotros creemos en la premisa de que la salud es un derecho de todos y no un privilegio de pocos. Somos respetuosos del principio que señala al Estado como responsable de velar por que la salud sea igual para todos. Igualmente creemos en el principio establecido por Hipócrates, "Curar es un requerimiento de quien sufre, así como un deber y propósito del curador". Somos unos convencidos que se deben respetar los derechos del enfermo tales como: derecho a la educación para la prevención de la salud, derecho a la libre selección del médico, derecho a disfrutar de la óptima calidad de atención, derecho a la información y a la comunicación, entre otros.
Ahora bien: desde esta perspectiva consideramos oportuno hacer algunos señalamientos respecto al estado de la atención que se ha venido brindando en el Hospital Santo Tomás. Hay que partir del hecho que los problemas que estamos confrontando vienen desde hace varios años, aunque se han profundizado más desde el año pasado. Deberíamos preguntarnos ¿por qué razones no se le ha brindado solución a éstos y se ha permitido que los mismos hagan crisis; por qué no preguntarnos si es que el Gobierno ha querido desprenderse de la obligación de brindarle en forma equitativa la atención médica a la población?...
El modelo de atención del Hospital San Miguel Arcángel representó el primer paso hacia una política neoliberal en cuanto a la atención médica. Así vemos cómo se imponen cuotas de rendimiento, que no son más que ejemplos de instrumentación de una mecánica basada en el contacto poco menos que formal con el paciente. Cumplida una primera etapa, resultaba imperante continuar en la búsqueda de la oportunidad de aplicar el concepto mercantilista de que la medicina tiende a convertirse en un conjunto de actividades que producen bienes y servicios, arrastrando a su vez, una despersonalización en la relación médico-paciente.
Reconocemos que por muchos años, ha existido la aspiración del personal que labora en el Hospital Santo Tomás, en el sentido que se aprobara una ley que regulara su administración, independiente de los avatares políticos, pero manteniendo el principio de que "La salud es un derecho de todos los ciudadanos y que el gobierno sería el responsable de proporcionar los servicios para fomentar, conservar y recuperar la salud..."
En la actualidad se está debatiendo un Anteproyecto de Ley por medio del cuál se crea el Patronato del Hospital Santo Tomás. Desprendiéndonos de todo prejuicio, debemos señalar nuestra opinión en el sentido de que se pueda dar el hecho de desvirtuar el anhelo contenido por años. Paso a enumerar las razones que nos motivan a hacer esta advertencia:
La introducción de un modelo de atención para la provisión de servicios de atención médica denominada "Contrato-Programa". Estos documentos que serían formalizados entre el Patronato y Entidades públicas y privadas, pudieran ser el mecanismo que disfrace la intención de privatizar los servicios de Salud. Estamos a escaso tiempo de haberse implementado un modelo de atención muy parecido en el Hospital San Miguel Arcángel.
En la integración del Patronato no figuran ni los representantes del gremio médico ni de los trabajadores del Hospital Santo Tomás. (Ojo con esto).
Hay contradicción en lo dispuesto por el artículo que señala el papel de la Contraloría General de la República, en cuanto a la fiscalización, regulación y control del manejo de los fondos públicos, y el que se señala en el anteproyecto autorizando la contratación para la adjudicación de bienes y servicios que no excedan los B/.250.000.00 sin el trámite de licitación pública, concurso y solicitud de precios. El señalamiento de que todo lo anterior estará regulado por un reglamento que elaborará el Ministerio de Economía y Finanzas, no impide que se crean suspicacias.
Se elimina para todo el personal médico la posibilidad de ingresar a la carrera médica a través de la creación del Colegio