Mil millones menos en la economía
El prominente economista nacional, Guillermo Champan, ex ministro de Economía y Finanzas, que cuenta con una oficina especializada de análisis económico, INDESA, que agrupa a destacados profesionales de su disciplina, acaba de hacer pública sus estimaciones de la economía nacional para el nuevo año.
Ha dicho que los aumentos de la tarifa energética, el alza de impuestos y del Seguro Social entrañan la merma de B/.250 millones que saldrán directamente del bolsillo de los ciudadanos y empresarios. Pero no es sólo eso. Según advierte, ello tendrá un impacto adicional en términos de disminución del consumo y la inversión.
No lo dijo, pero esos B/.250 millones de nuevas cargas se multiplican al menos por cuatro, por el "efecto multiplicador", que es el provocado por el circular de un mismo balboa al pasar de mano en mano. En el curso de un año, ese balboa habrá sumado unos B/. 10 al pasar al vendedor de un saco de naranjas, quien a su vez lo paga al transportista que las trae, quien a su vez lo paga al campesino, quien a su vez lo paga al chino de la tienda, quien a su vez lo paga al banco, quien a su vez lo da en salario y así sucesivamente. ¿Multiplicar por cuatro? Obviamente, debiera ser por ocho o diez; pero hay agentes económicos que inmovilizan y no circulan el dinero; y el mayor de todos es el Gobierno. Por eso es que un balboa en el bolsillo de un ciudadano genera más riqueza que diez en manos del recaudador de impuestos. El primero entraña crecimiento, el segundo es una rémora. Cierto que el Estado hace obras, paga sueldos y proveedores; pero es un multiplicador lento.
Al multiplicar, pues, por cuatro los B/.250 millones, obtenemos mil millones de balboas que este año se restarán a la economía, o sea al Producto Interno Bruto. Pese a eso, el mismo Chapman vaticina que el país crecerá al 6.4%, gracias a las exportaciones, el Canal, los puertos, Zona Libre, turismo, construcción y comercio. Todos esos rubros generan dólares que vienen del extranjero, que nada tienen que ver con los referidos B/.250 millones, excepto la construcción y el comercio, cuyo crecimiento, en gran medida, es producto del flujo de capital también foráneo.
¿Cuál es nuestra conclusión? Los nuevos impuestos, tasas y aumentos de energía tendrán un impacto en la economía por monto de mil millones de balboas que provocarán una merma de la calidad de vida de la inmensa mayoría de los panameños, aunque algunos del sector que depende de ventas y servicios a extranjeros compensarán y superarán la merma, lo cual, sin embargo, no evitará que vivamos peor.
Ha dicho que los aumentos de la tarifa energética, el alza de impuestos y del Seguro Social entrañan la merma de B/.250 millones que saldrán directamente del bolsillo de los ciudadanos y empresarios. Pero no es sólo eso. Según advierte, ello tendrá un impacto adicional en términos de disminución del consumo y la inversión.
No lo dijo, pero esos B/.250 millones de nuevas cargas se multiplican al menos por cuatro, por el "efecto multiplicador", que es el provocado por el circular de un mismo balboa al pasar de mano en mano. En el curso de un año, ese balboa habrá sumado unos B/. 10 al pasar al vendedor de un saco de naranjas, quien a su vez lo paga al transportista que las trae, quien a su vez lo paga al campesino, quien a su vez lo paga al chino de la tienda, quien a su vez lo paga al banco, quien a su vez lo da en salario y así sucesivamente. ¿Multiplicar por cuatro? Obviamente, debiera ser por ocho o diez; pero hay agentes económicos que inmovilizan y no circulan el dinero; y el mayor de todos es el Gobierno. Por eso es que un balboa en el bolsillo de un ciudadano genera más riqueza que diez en manos del recaudador de impuestos. El primero entraña crecimiento, el segundo es una rémora. Cierto que el Estado hace obras, paga sueldos y proveedores; pero es un multiplicador lento.
Al multiplicar, pues, por cuatro los B/.250 millones, obtenemos mil millones de balboas que este año se restarán a la economía, o sea al Producto Interno Bruto. Pese a eso, el mismo Chapman vaticina que el país crecerá al 6.4%, gracias a las exportaciones, el Canal, los puertos, Zona Libre, turismo, construcción y comercio. Todos esos rubros generan dólares que vienen del extranjero, que nada tienen que ver con los referidos B/.250 millones, excepto la construcción y el comercio, cuyo crecimiento, en gran medida, es producto del flujo de capital también foráneo.
¿Cuál es nuestra conclusión? Los nuevos impuestos, tasas y aumentos de energía tendrán un impacto en la economía por monto de mil millones de balboas que provocarán una merma de la calidad de vida de la inmensa mayoría de los panameños, aunque algunos del sector que depende de ventas y servicios a extranjeros compensarán y superarán la merma, lo cual, sin embargo, no evitará que vivamos peor.