¡Mireya, no desistas!
"Cuando las estrellas se tornen verdes, no desistas; cuando la marea roja, blanca y azul te quiera ahogar, no desistas; cuando pareciera que todo y todo están en tu contra; no desistas; que Dios y nosotros estamos contigo". Iniciamos con esta parodia del poema "No desistas", del poeta inglés Rudyard Kipling, para ofrecerle una apoyo moral y real a la presidenta constitucional de la República de Panamá, Mireya Moscoso R., primera mujer panameña en ocupar la más alta magistratura del país.
Ese "nosotros" que aparece en la parodia, representa a todos los panameños que mayoritariamente votamos por Mireya, porque queríamos un cambio y creímos y seguimos creyendo que ella es capaz de producirlo y conducir a nuestro país por senderos de progreso y paz social si la dejamos trabajar. Es cierto que transcurridos un año y casi siete meses desde que inició su gestión de gobierno, muchas cosas no se han resuelto aún, pero muchas otras sí y se seguirán resolviendo muchas más, si la dejamos trabajar. ¿Qué se le critica o atribuye a Mireya y a su equipo de gobierno? La situación económica, el grado de desempleo, los problemas de salud, de educación y vivienda, para mencionar sólo los relativos a los servicios básicos. ¿Acaso ella no ha heredado toda esa problemática? La situación económica y social que confrontamos no es nueva ni peor que como estaba antes de iniciar esta gestión gubernamental.
El gobierno de Moscoso es popular, no por simpatía (aunque le sobra), sino porque están orientadas y enfatizandas sus acciones hacia las grandes mayorías desposeídas y postergadas por muchos años, pero no la dejamos trabajar. A Mireya se le critica todo. Si sale porque sale, si se queda en la Presidencia por quedarse. Si corta cintas, porque las corta, sino por dejarlas enteras. Si se hace el corte de cabello de una manera u otra, igual la critican. Estamos conscientes de que en una posición como la de ella se está sujeta a evaluación y crítica constante, y creemos que esto es saludable, pero que sea una crítica objetiva, edificante y constructiva y no el producto de una simple oposición o porque afecta mis intereses personales o partidarios, pero beneficia a mucha otra gente. Es que somos reacios al cambio y cuando una presidenta se presenta con una gestión de gobierno diferente, sólo por ser diferente, la criticamos. En el fondo de estas críticas, todavía prevalecen actitudes prejuiciadas y discriminatorias (conscientes o inconscientes) hacia Mireya.
Que en su equipo de gobierno algunos ministros u otros funcionarios de alta jerarquía no "están haciendo el trabajo", eso puedo ser cierto en algunos casos, pero es injusto e incorrecto generalizar. Además, en qué gobierno no ocurre lo mismo. Tampoco es novedoso. Mireya sabrá en qué momento genera los cambios. Algunos ya los ha generado. Ningún presidente del mundo puede predecir que todos los integrantes de su gobierno le van a "hacer el trabajo", por muy "buenos" que sean.
Insistimos en que la crítica es necesaria y saludable, pero que sea objetiva, edificante y, sobre todo, bien intencionada. No creemos en los criticones ni en los problemáticos, pero sí en los críticos y problematizadores que, además de señalar fallas y desaciertos, aporten soluciones factibles. En esta ardua tarea todos debemos aportar, concertando diferencias y persiguiendo objetivos comunes, los objetivos de los "panameños".
A los partidos de la "Alianza", que sea una "Alianza por Panamá" y no por intereses personales o partidarios. A los de oposición, que concreticen una oposición objetiva y bien intencionada, señalando fallas, pero apoyando aciertos. Después de las elecciones, todos debemos trabajar unidos para resolver los problemas comunes, que no atañen sólo al gobierno de turno. Que lo que planteamos no parezca una "utopía irrealizable". Si queremos, podemos, lo que falta es "voluntad". Tenemos la "inteligencia" o la capacidad para lograrlo, pongámosla al servicio de los más altos intereses de la Patria, indistintamente de lo que se haya "acordado" en los "pactos", sean éstos "pintados" de cualquier color o "acuerdos" para llegar a alguna "meta". Que los "pactos" y "acuerdos" sean con Panamá.
Mireya, no desistas, estamos contigo, trabajando juntos por Panamá.
Ese "nosotros" que aparece en la parodia, representa a todos los panameños que mayoritariamente votamos por Mireya, porque queríamos un cambio y creímos y seguimos creyendo que ella es capaz de producirlo y conducir a nuestro país por senderos de progreso y paz social si la dejamos trabajar. Es cierto que transcurridos un año y casi siete meses desde que inició su gestión de gobierno, muchas cosas no se han resuelto aún, pero muchas otras sí y se seguirán resolviendo muchas más, si la dejamos trabajar. ¿Qué se le critica o atribuye a Mireya y a su equipo de gobierno? La situación económica, el grado de desempleo, los problemas de salud, de educación y vivienda, para mencionar sólo los relativos a los servicios básicos. ¿Acaso ella no ha heredado toda esa problemática? La situación económica y social que confrontamos no es nueva ni peor que como estaba antes de iniciar esta gestión gubernamental.
El gobierno de Moscoso es popular, no por simpatía (aunque le sobra), sino porque están orientadas y enfatizandas sus acciones hacia las grandes mayorías desposeídas y postergadas por muchos años, pero no la dejamos trabajar. A Mireya se le critica todo. Si sale porque sale, si se queda en la Presidencia por quedarse. Si corta cintas, porque las corta, sino por dejarlas enteras. Si se hace el corte de cabello de una manera u otra, igual la critican. Estamos conscientes de que en una posición como la de ella se está sujeta a evaluación y crítica constante, y creemos que esto es saludable, pero que sea una crítica objetiva, edificante y constructiva y no el producto de una simple oposición o porque afecta mis intereses personales o partidarios, pero beneficia a mucha otra gente. Es que somos reacios al cambio y cuando una presidenta se presenta con una gestión de gobierno diferente, sólo por ser diferente, la criticamos. En el fondo de estas críticas, todavía prevalecen actitudes prejuiciadas y discriminatorias (conscientes o inconscientes) hacia Mireya.
Que en su equipo de gobierno algunos ministros u otros funcionarios de alta jerarquía no "están haciendo el trabajo", eso puedo ser cierto en algunos casos, pero es injusto e incorrecto generalizar. Además, en qué gobierno no ocurre lo mismo. Tampoco es novedoso. Mireya sabrá en qué momento genera los cambios. Algunos ya los ha generado. Ningún presidente del mundo puede predecir que todos los integrantes de su gobierno le van a "hacer el trabajo", por muy "buenos" que sean.
Insistimos en que la crítica es necesaria y saludable, pero que sea objetiva, edificante y, sobre todo, bien intencionada. No creemos en los criticones ni en los problemáticos, pero sí en los críticos y problematizadores que, además de señalar fallas y desaciertos, aporten soluciones factibles. En esta ardua tarea todos debemos aportar, concertando diferencias y persiguiendo objetivos comunes, los objetivos de los "panameños".
A los partidos de la "Alianza", que sea una "Alianza por Panamá" y no por intereses personales o partidarios. A los de oposición, que concreticen una oposición objetiva y bien intencionada, señalando fallas, pero apoyando aciertos. Después de las elecciones, todos debemos trabajar unidos para resolver los problemas comunes, que no atañen sólo al gobierno de turno. Que lo que planteamos no parezca una "utopía irrealizable". Si queremos, podemos, lo que falta es "voluntad". Tenemos la "inteligencia" o la capacidad para lograrlo, pongámosla al servicio de los más altos intereses de la Patria, indistintamente de lo que se haya "acordado" en los "pactos", sean éstos "pintados" de cualquier color o "acuerdos" para llegar a alguna "meta". Que los "pactos" y "acuerdos" sean con Panamá.
Mireya, no desistas, estamos contigo, trabajando juntos por Panamá.