Miscelánea sobre el tema
Seguimos en lo comenzado. El tema de la pobreza fue mencionado en su lado positivo, me pareció. Iniciamos estos escritos sobre la pobreza y eso da mucho de sí, e insisto no pretendo ser exhaustivo cuando lo que importa es buscar soluciones reales y no teóricas. Pero percibo que cuando tocamos el asunto, manejamos la palabra entendiendo distintas cosas y en eso estoy, trayendo a la luz qué es lo que entendemos o lo que nos dicen los diccionarios o las fuentes informadas sobre nuestra materia.
Bastaría responder, cuando se habla de pobreza, si alguien duda, visita las comarcas indígenas, los barrios marginados y queda todo en evidencia. Sobrarían estos artículos, pero al menor ayudan a volver a pensar y a rectificar nuestras ideas. A quién llamamos pobre o quién se siente pobre. No podemos negar que hay distintas actitudes. Hay gente que no dudan de su pobreza. Otros, la disimulan, sobre todo si ha sido gente que vivió en mejores condiciones. Y también los hay que teniendo lo suficiente e incluso en abundancia aún se incluyen entre los pobres, pero es porque quieren tener más. Otros que tienen voto de pobreza, mas vivimos como si no nos faltara nada. Y más que todo, existe el afán de buscar status.
Pobre se llama habitualmente a quien no tiene bienes materiales. Es la cualidad de pobre. Viene del objetivo pobre. Pobre, por su parte, es un adjetivo rico en sentidos y muy diversos. Necesitado, que no tiene lo necesario para vivir. Escaso, insuficiente. Humilde, de poco valor. Infeliz, desdichado y triste. Pacífico, quieto y de buen genio e intención. Corto de ánimo y espíritu. Pobre voluntario, el que voluntariamente se desapropia de todo lo que posee, como los religiosos con el voto de pobreza. Pobre y soberbio, el que teniendo necesidad de auxilio o socorro, procura ocultarlo no admitiéndolo, el que no se contenta con lo que le dan con el favor le hacen por creerse merecedor de más. Pobrete es desdichado, infeliz, abatido. Inútil y de corta habilidad, ánimo, pero de buen natural. Pobretería, escasez o miseria en las cosas, y pobretear, comportarse como pobre. De ahí que pobreza tiende a significar escasez, falta. Dejación voluntaria de todo lo que se posee y de todo lo que el amor propio puede juzgar necesario de la cual hacen voto público los religiosos el día de su profesión.
Al hablar de no tener habitualmente bienes materiales, esta acepción adquiere una valoración moral, pues esta penuria es algo nocivo, más bien negativo y perjudicial. De tal forma que ser pobre es una desgracia y hasta una mala ventura, es ser menos, aunque "las buenas gentes" les reconozcan ciertos valores. La actitud ante el pobre es de sospecha, de prejuicio, pues, es tenido, por su condición, como vagabundo, peligroso y hasta amenazador para el status quo.
Entre las causas que tratan de explicar la condición del pobre, las hay religiosas: "Así lo ha querido Dios" y también de otra índole. Ha sido el destino... Nació estrellado. Felizmente hay quienes, agudizando su sentido crítico, proponen que el pobre es en verdad es un empobrecimiento, hay pobres porque hay ricos. No faltan quienes por el mismo juicio crítico, o por menosprecio y altanería, atribuyen la ampliación del problema a la barbarie del pobre: los pobres son flojos, inútiles, atrasados, incultos y hasta mal administradores e inmortales, pues lo poco que tienen lo malgastan en fiestas y en carnavales, farras, y sabe Dios en qué otras cosas...En consecuencia, si son pobres, es porque les da la gana, y son "unos tales y unos cuales".
Premiado por la revista la Lotería y escrito por el colega el Rev. Néstor Jaén, famoso es un artículo sobre las tres clases de pobrezas y la justicia social en Panamá, basado en una canción del mismo autor, que dice que no hay una sola pobreza sino tres pobrezas distintas, una buena y dos malas. Estamos en medio de un mar de pobrezas. Hay como un espectro muy variopinto, incluso hay quienes teniendo salarios jugosos se consideran pobres o aparentan pobreza o disimulan para que no les pidan. No son pobres, sino gente que viven de su trabajo. Hay pobres con mentalidad de rico y ricos con mentalidad de pobre. Continuaremos, si Dios quiere, cuando retornemos de una visita al hospital.
Se espera para este año nuevos logros académicos del Grupo de Panamá, a concretarse en la ciudad de Panamá. El grupo por el momento presenta como miembros a escuelas de medicina de México (Universidad Nacional Autónoma de México), Cuba, Colombia (Universidad del Valle), Panamá (Universidad de Panamá), Argentina (Universidad de Buenos Aires) y como representante invitado al Dr. Ricardo Hahn, director del departamento de Medicina Familiar de la prestigiosa Universidad del Sur de California, en Los Angeles, Estados Unidos.
Las proyecciones futuras incluyen una ampliación del grupo a no menos de 8 a 10 países con mayor número de universidades, reforzar los programas académicos de pregrado en la disciplina de Medicina Familiar como clave de los nuevos modelos de atención basados en el paradigma Eugeliano de medicina bio-psicosocio-espiritual.
Bastaría responder, cuando se habla de pobreza, si alguien duda, visita las comarcas indígenas, los barrios marginados y queda todo en evidencia. Sobrarían estos artículos, pero al menor ayudan a volver a pensar y a rectificar nuestras ideas. A quién llamamos pobre o quién se siente pobre. No podemos negar que hay distintas actitudes. Hay gente que no dudan de su pobreza. Otros, la disimulan, sobre todo si ha sido gente que vivió en mejores condiciones. Y también los hay que teniendo lo suficiente e incluso en abundancia aún se incluyen entre los pobres, pero es porque quieren tener más. Otros que tienen voto de pobreza, mas vivimos como si no nos faltara nada. Y más que todo, existe el afán de buscar status.
Pobre se llama habitualmente a quien no tiene bienes materiales. Es la cualidad de pobre. Viene del objetivo pobre. Pobre, por su parte, es un adjetivo rico en sentidos y muy diversos. Necesitado, que no tiene lo necesario para vivir. Escaso, insuficiente. Humilde, de poco valor. Infeliz, desdichado y triste. Pacífico, quieto y de buen genio e intención. Corto de ánimo y espíritu. Pobre voluntario, el que voluntariamente se desapropia de todo lo que posee, como los religiosos con el voto de pobreza. Pobre y soberbio, el que teniendo necesidad de auxilio o socorro, procura ocultarlo no admitiéndolo, el que no se contenta con lo que le dan con el favor le hacen por creerse merecedor de más. Pobrete es desdichado, infeliz, abatido. Inútil y de corta habilidad, ánimo, pero de buen natural. Pobretería, escasez o miseria en las cosas, y pobretear, comportarse como pobre. De ahí que pobreza tiende a significar escasez, falta. Dejación voluntaria de todo lo que se posee y de todo lo que el amor propio puede juzgar necesario de la cual hacen voto público los religiosos el día de su profesión.
Al hablar de no tener habitualmente bienes materiales, esta acepción adquiere una valoración moral, pues esta penuria es algo nocivo, más bien negativo y perjudicial. De tal forma que ser pobre es una desgracia y hasta una mala ventura, es ser menos, aunque "las buenas gentes" les reconozcan ciertos valores. La actitud ante el pobre es de sospecha, de prejuicio, pues, es tenido, por su condición, como vagabundo, peligroso y hasta amenazador para el status quo.
Entre las causas que tratan de explicar la condición del pobre, las hay religiosas: "Así lo ha querido Dios" y también de otra índole. Ha sido el destino... Nació estrellado. Felizmente hay quienes, agudizando su sentido crítico, proponen que el pobre es en verdad es un empobrecimiento, hay pobres porque hay ricos. No faltan quienes por el mismo juicio crítico, o por menosprecio y altanería, atribuyen la ampliación del problema a la barbarie del pobre: los pobres son flojos, inútiles, atrasados, incultos y hasta mal administradores e inmortales, pues lo poco que tienen lo malgastan en fiestas y en carnavales, farras, y sabe Dios en qué otras cosas...En consecuencia, si son pobres, es porque les da la gana, y son "unos tales y unos cuales".
Premiado por la revista la Lotería y escrito por el colega el Rev. Néstor Jaén, famoso es un artículo sobre las tres clases de pobrezas y la justicia social en Panamá, basado en una canción del mismo autor, que dice que no hay una sola pobreza sino tres pobrezas distintas, una buena y dos malas. Estamos en medio de un mar de pobrezas. Hay como un espectro muy variopinto, incluso hay quienes teniendo salarios jugosos se consideran pobres o aparentan pobreza o disimulan para que no les pidan. No son pobres, sino gente que viven de su trabajo. Hay pobres con mentalidad de rico y ricos con mentalidad de pobre. Continuaremos, si Dios quiere, cuando retornemos de una visita al hospital.
Se espera para este año nuevos logros académicos del Grupo de Panamá, a concretarse en la ciudad de Panamá. El grupo por el momento presenta como miembros a escuelas de medicina de México (Universidad Nacional Autónoma de México), Cuba, Colombia (Universidad del Valle), Panamá (Universidad de Panamá), Argentina (Universidad de Buenos Aires) y como representante invitado al Dr. Ricardo Hahn, director del departamento de Medicina Familiar de la prestigiosa Universidad del Sur de California, en Los Angeles, Estados Unidos.
Las proyecciones futuras incluyen una ampliación del grupo a no menos de 8 a 10 países con mayor número de universidades, reforzar los programas académicos de pregrado en la disciplina de Medicina Familiar como clave de los nuevos modelos de atención basados en el paradigma Eugeliano de medicina bio-psicosocio-espiritual.