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Miseria global


El mundo es una comunidad global, donde las distancias se reducen con rapidez. Sin embargo, se señala que la brecha entre ricos y pobres va en aumento. Al comentar las iniciativas para construir una economía global, un grupo internacional dijo que cincuenta años después de iniciarse el experimento, está resultando ser decepción. En vez de generar beneficios económicos para todos, ha empujado al planeta al borde de una catástrofe ecológica, a una agitación social sin precedente, al caos económico en la mayoría de los países y al aumento de la pobreza, el hambre, la usurpación de los campos, la emigración y los disturbios sociales. Hoy podemos afirmar que el experimento ha fracasado.
¿En qué ha fallado dicho experimento? Cuando los seres humanos persiguen metas egoístas, lo más probables es que causen daño. Los mercados lo convierten todo, incluso al ser humano (la mano de obra) y a la naturaleza en simple mercancía. La imperfección humana también tiene culpa. Haciéndose eco se dice: Nuestra comprensión es inherentemente defectuosa; la verdad perfecta, excede nuestras posibilidades.
Las desigualdades económicas no son nuevas, se defrauda siempre la condición de los humildes que está aplastando a los pobres. El hombre ha dominado al hombre para perjuicio suyo. ¿Cuál es la solución? ¿Pueden las organizaciones humanas nivelar las profundas desiguales económicas mediante la cooperación internacional?
No existen instituciones internacionales adecuadas para proteger las libertades individuales, los derechos humanos y el entorno natural, ni entidades que promueven la justicia social, sin mencionar el mantenimiento de la paz.
La mayoría de los organismos existentes son asociaciones de Estados, y Estados, por lo general, que anteponen sus intereses al bien común. Las Naciones Unidas son constitucionalmente incapaces de cumplir las promesas formuladas en el preámbulo de su carta. Entonces, ¿a quién debemos creerles? ¿Cuál será el futuro de nuestro país y del mundo?
Tengamos esperanza en que el mundo puede cambiar, a pesar de las dificultades. Como reza la enseñanza del Viejo y el mar: El Hombre puede ser destruido, pero jamás vencido.
(* Analista uruguaya.
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