default

Misión cumplida... sí señor


Los únicos políticos de alto nivel que han cogobernado con los partidos tradicionales han sido Ricardo Arias (PP) y Ricardo Martinelli (CD). Curiosamente ambos se llaman Ricardo.

Arias fue Vicepresidente de Endara y luego “aliado” de Torrijos; y Martinelli, Director de la CSS con Pérez Balladares y luego Ministro de Asuntos del Canal de Mireya Moscoso.

En el 2,009 con una candidatura de tercera opción, consigue la presidencia con votos de panameñistas y “perredés” decepcionados. En ambas toldas se ventiló la traición al jefe y al partido. Hoy vemos las premiaciones a tales actos con los nombramientos hechos en el gobierno.

Repudió al bipartidismo proclamando que su candidatura surge de un movimiento popular no de una plataforma política. Hoy quiere erigir al CD en lo que fue el PRD con sus 600 mil inscritos.

Lo único que le ha faltado ha sido nombrar ministros a los actuales integrantes de la cúpula del PRD. Del Panameñismo ni hablar. Ya están en el poder y están planificando subir el escalón para el 2014.

Tanto el PRD como el panameñismo, son unos cascarones sin convicciones ideológicas, donde el clientelismo es la doctrina, y el dinero la única fe. No han entendido que el Apocalipsis será en el 2014 no en el 2012 como afirman los mayas.

El presidente, está claro, no entendió el mensaje que este pueblo le envió: ¡no más PRD ni más Panameñistas en el gobierno!

Y estamos viendo que PRD y Panameñistas se están dando banquete, y mientras siga metiendo en el gobierno a esta gente, rechazadas por el pueblo en dos procesos electorales (2004 y en 2009), está logrando lo que nadie había podido hacer sin un rifle en la mano y una bota en el pie: contribuir a que desaparezcan y se repudie el partidismo, causante de tantos males en Panamá. Ojalá lo consiga. Esa es la alianza para el cambio.

Al presidente, puede ocurrirle lo mismo que a un italiano que conocimos hace muchos años. Vivió en América Latina más de la mitad de su vida y nunca aprendió a hablar el español, y para colmo de males, el italiano se le olvidó.

Sin proponérselo está cumpliendo fielmente la misión que este pueblo le encomendó: acabar con el PRD y Panameñismo, aun cuando jamás termine de consolidar su propio partido como paso con el Duce.

Cada vez que designe a una figura connotada (¿o rechazada?) del PRD o del Panameñismo, lanza una palada de tierra al féretro. Cuando concluya esta tarea, lo único que nos quedara decirles, es Misión Cumplida… Sí señor...

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América