Modernizar la educación
A principios de la creación de la República, que también era principios del siglo XX, los hombres que gobernaban a Panamá tenían visión de estadistas y pusieron su empeño en la educación, trayendo programas de avanzada que se utilizaban en otros países y creando escuelas que daban educación de primera calidad. No quiero decir desde cuándo se descompuso para daño del país y perjuicio de nuestra juventud que no querían los gobernantes del momento que aprendieran a oponerse a ellos. La calidad de los educadores ha llegado a un extremo tal que nadie sabe enseñar y nadie aprende. Los educadores no son aquellos que lo hacían con amor y dedicación; ahora pareciera que interesa más el salario que los alumnos que tienen delante.
Siempre me conduelo de la oportunidad que perdimos en 1979 cuando se quiso poner una reforma educativa que la mayoría del pueblo y de los educadores consideraron poco apropiada para nosotros. Después de una marcha monstruosa en contra de la misma, se derogó, pero me pareció que la actitud de los gobernantes fue como de castigo a todo un pueblo y dejaron sin modernizar la educación como si hubieran dicho: o ésta o ninguna. ¡Qué lástima perder esa oportunidad! Desde entonces, volvimos con la intención que sólo quedó en eso en 1995 o por allí, ya que sólo utilizaron la parte reformada que eliminaba ciertas conquistas de los educadores y hasta allí llegaron olvidando los cambios de programas y el resto de la modernización que necesitábamos.
Más adelante, con la iniciativa del PNUD de las Naciones Unidas se instaló el diálogo por la Transformación Educativa. Créanme que el entusiasmo fue grande y el deseo de lograr algo positivo nos hizo trabajar fuerte y con corazón. Estaban representados todos los sectores del país hasta los estudiantes de secundaria. Por una circunstancia que ignoro no se tomaron en cuenta a los universitarios que hubieran aportado buena experiencia, ya que ellos habían pasado por la secundaria y podían decirnos dónde radicaban las fallas. De todos modos, finalizamos y se le entregó a la Presidenta todo el final para que fuera hecha ley de la república. Todavía esperamos que así sea y la educación continúa peor y más atrasada.
Hace unos días escuché al Ministro de Educación hablar sobre el tema y sobre la Transformación Educativa. Me alegré mucho, porque él fue uno de los más asiduos y entusiastas asistentes al diálogo y sabe de qué habla y podría llevarnos a una situación deseada por muchos y buscada por un montón.
Nuestros programas son obsoletos y se han quedado atrás con materias que deben pasar a un segundo plano resaltando otras que están al día y que se hacen más necesarias. Incluirlas en el currículo sería indispensable y modificar toda la educación debiera ser la principal preocupación de las actuales autoridades. Nuestros alumnos no saben leer, no saben estudiar y, por lo tanto, no aprenden lo necesario. La mayoría estudian no para aprender sino para pasar la materia que le llene su currículo y finalizar su carrera o sus estudios y tener un diploma bajo el brazo pero con conocimientos mediocres. ¿A qué se debe esto? ¿Será a la desmotivación por una deficiente enseñanza o al desinterés de los educadores y su baja calidad?
Recordemos que la educación es el centro del desarrollo de los países. Donde la educación es deficiente, vivirá en el subdesarrollo. Esto lo conoce el actual ministro y tiene en sus manos la mejor oportunidad de ofrecer al país lo que necesita. Un país con baja alfabetización o subalfabetización no puede salir del subdesarrollo y sus habitantes no tendrán acceso a los poderes social, económico y político, dejando el poder en manos de una élite que hará de los países su propia hacienda y traerá hambre y pobreza. La esperanza está en el ministro. Ojalá sea un hecho.
Yasna De León, maestra de Informática, señaló que a pesar que l pagan una mínima cuota de B/.10.00 mensuales los padres se demoran en cancelar.
De León destacó que este dinero cubre solamente la comida de los pequeños: ; merienda, la crema, después de su comida le dan postre y a los niños que se quedan más tarde le brindan un aperitivo.
Otras de las insuficiencias que presenta la institución, es la falta de luminarias y de un teléfono para poder comunicarse.
También tienen problemas con el suministro de agua. En los salones no cuentan con material didáctico para que las maestras puedan dar sus clases de una manera adecuada. La maestra asegura que a los padres de familia se les solicita útiles escolares, pero no todos cumplen con estas peticiones. "El centro no se da abasto con tantas necesidades que requiere para el desarrollo de los que realmente lo requieren", agregó.
El área de maternal es la más delicada, porque faltan pañales desechables, frazadas, medicamentos para los niños y comidas para bebé, por lo que cualquier donación es bien recibida en el Club Kiwanis Las Perlas.
Otro de los problemas es la falta de juegos recreativos que estimulen a los pequeños. El Club Kiwanis Las Perlas hace un llamado a las instituciones públicas y privadas, entre otras asociaciones, para que brinden el apoyo a los niños, ya que de esta manera el centro de estimulación crecería para beneficio de los necesitados.
Toda persona que desee formar parte como voluntario del Centro de Desarrollo Comunitario Infantil y Familiar, puede dirigirse con le club Kiwanis para su posterior autorización, ya que hay muchas veces se tiene la intención de ayudar, pero no cuentan con el conocimiento de estimulación.
Las docentes nos encargamos de brindarle un buen trato a los niños de la población y enfrentarse a los niños de la población.
El centro de estimulación fue creado con el propósito para que los niños no tuvieran en las calles dentro de la violencia que vive nuestro país, y también para ayudar a los padres que no tenían con quien dejar a sus hijos en casa.
Siempre me conduelo de la oportunidad que perdimos en 1979 cuando se quiso poner una reforma educativa que la mayoría del pueblo y de los educadores consideraron poco apropiada para nosotros. Después de una marcha monstruosa en contra de la misma, se derogó, pero me pareció que la actitud de los gobernantes fue como de castigo a todo un pueblo y dejaron sin modernizar la educación como si hubieran dicho: o ésta o ninguna. ¡Qué lástima perder esa oportunidad! Desde entonces, volvimos con la intención que sólo quedó en eso en 1995 o por allí, ya que sólo utilizaron la parte reformada que eliminaba ciertas conquistas de los educadores y hasta allí llegaron olvidando los cambios de programas y el resto de la modernización que necesitábamos.
Más adelante, con la iniciativa del PNUD de las Naciones Unidas se instaló el diálogo por la Transformación Educativa. Créanme que el entusiasmo fue grande y el deseo de lograr algo positivo nos hizo trabajar fuerte y con corazón. Estaban representados todos los sectores del país hasta los estudiantes de secundaria. Por una circunstancia que ignoro no se tomaron en cuenta a los universitarios que hubieran aportado buena experiencia, ya que ellos habían pasado por la secundaria y podían decirnos dónde radicaban las fallas. De todos modos, finalizamos y se le entregó a la Presidenta todo el final para que fuera hecha ley de la república. Todavía esperamos que así sea y la educación continúa peor y más atrasada.
Hace unos días escuché al Ministro de Educación hablar sobre el tema y sobre la Transformación Educativa. Me alegré mucho, porque él fue uno de los más asiduos y entusiastas asistentes al diálogo y sabe de qué habla y podría llevarnos a una situación deseada por muchos y buscada por un montón.
Nuestros programas son obsoletos y se han quedado atrás con materias que deben pasar a un segundo plano resaltando otras que están al día y que se hacen más necesarias. Incluirlas en el currículo sería indispensable y modificar toda la educación debiera ser la principal preocupación de las actuales autoridades. Nuestros alumnos no saben leer, no saben estudiar y, por lo tanto, no aprenden lo necesario. La mayoría estudian no para aprender sino para pasar la materia que le llene su currículo y finalizar su carrera o sus estudios y tener un diploma bajo el brazo pero con conocimientos mediocres. ¿A qué se debe esto? ¿Será a la desmotivación por una deficiente enseñanza o al desinterés de los educadores y su baja calidad?
Recordemos que la educación es el centro del desarrollo de los países. Donde la educación es deficiente, vivirá en el subdesarrollo. Esto lo conoce el actual ministro y tiene en sus manos la mejor oportunidad de ofrecer al país lo que necesita. Un país con baja alfabetización o subalfabetización no puede salir del subdesarrollo y sus habitantes no tendrán acceso a los poderes social, económico y político, dejando el poder en manos de una élite que hará de los países su propia hacienda y traerá hambre y pobreza. La esperanza está en el ministro. Ojalá sea un hecho.
Yasna De León, maestra de Informática, señaló que a pesar que l pagan una mínima cuota de B/.10.00 mensuales los padres se demoran en cancelar.
De León destacó que este dinero cubre solamente la comida de los pequeños: ; merienda, la crema, después de su comida le dan postre y a los niños que se quedan más tarde le brindan un aperitivo.
Otras de las insuficiencias que presenta la institución, es la falta de luminarias y de un teléfono para poder comunicarse.
También tienen problemas con el suministro de agua. En los salones no cuentan con material didáctico para que las maestras puedan dar sus clases de una manera adecuada. La maestra asegura que a los padres de familia se les solicita útiles escolares, pero no todos cumplen con estas peticiones. "El centro no se da abasto con tantas necesidades que requiere para el desarrollo de los que realmente lo requieren", agregó.
El área de maternal es la más delicada, porque faltan pañales desechables, frazadas, medicamentos para los niños y comidas para bebé, por lo que cualquier donación es bien recibida en el Club Kiwanis Las Perlas.
Otro de los problemas es la falta de juegos recreativos que estimulen a los pequeños. El Club Kiwanis Las Perlas hace un llamado a las instituciones públicas y privadas, entre otras asociaciones, para que brinden el apoyo a los niños, ya que de esta manera el centro de estimulación crecería para beneficio de los necesitados.
Toda persona que desee formar parte como voluntario del Centro de Desarrollo Comunitario Infantil y Familiar, puede dirigirse con le club Kiwanis para su posterior autorización, ya que hay muchas veces se tiene la intención de ayudar, pero no cuentan con el conocimiento de estimulación.
Las docentes nos encargamos de brindarle un buen trato a los niños de la población y enfrentarse a los niños de la población.
El centro de estimulación fue creado con el propósito para que los niños no tuvieran en las calles dentro de la violencia que vive nuestro país, y también para ayudar a los padres que no tenían con quien dejar a sus hijos en casa.