Morosidad y atraco a la CSS
Entre morosidad y atracos a la Caja de Seguro Social (CSS) hay una gran diferencia. Morosidad es el incumplimiento a un compromiso establecido personal, económico, jurídico y legal. Esta, en algunos casos, se debe a varios factores, como los efectos de una inesperada crisis económica.
Antes de sacar una lista pública de los morosos de la CSS, debe verse primero el expediente, la conducta y la responsabilidad del patrono desde que inicia sus labores como patrón de una empresa, sobre todo si existe un arreglo de pago. No es justo que algunos patronos obligados a cerrar sus negocios desde hace años por motivos políticos y de crisis económica, se les falte a su dignidad, mientras que los que atracaron premeditadamente a la economía de la Caja, dejándola en una situación de incertidumbre, se les mantenga en el anonimato.
Si miramos la situación económica del Seguro Social con atención, concluiríamos que dicho problema se divide en dos partes: la morosidad accidental, la de aquellos que no han podido cumplir sus obligaciones por los efectos antes mencionados; y la morosidad apadrinada por los sectores políticos, sociales, económicos, gubernamentales y empresariales.
Comparto la medida de la CSS de sacar a la luz pública los nombres de los morosos, pero con mayor relevancia los de aquellos que atracaron y saquearon la economía del Seguro Social por medio del delito.
Apenas unos cuantos han sido castigados con penas simbólicas que constituyen una burla para la sociedad. Aquí, en Panamá, la soga siempre revienta por la parte más delgada, y las leyes están hechas para aplicárselas a los más pendejos.
(vargasvidal@eveloz.com)
Antes de sacar una lista pública de los morosos de la CSS, debe verse primero el expediente, la conducta y la responsabilidad del patrono desde que inicia sus labores como patrón de una empresa, sobre todo si existe un arreglo de pago. No es justo que algunos patronos obligados a cerrar sus negocios desde hace años por motivos políticos y de crisis económica, se les falte a su dignidad, mientras que los que atracaron premeditadamente a la economía de la Caja, dejándola en una situación de incertidumbre, se les mantenga en el anonimato.
Si miramos la situación económica del Seguro Social con atención, concluiríamos que dicho problema se divide en dos partes: la morosidad accidental, la de aquellos que no han podido cumplir sus obligaciones por los efectos antes mencionados; y la morosidad apadrinada por los sectores políticos, sociales, económicos, gubernamentales y empresariales.
Comparto la medida de la CSS de sacar a la luz pública los nombres de los morosos, pero con mayor relevancia los de aquellos que atracaron y saquearon la economía del Seguro Social por medio del delito.
Apenas unos cuantos han sido castigados con penas simbólicas que constituyen una burla para la sociedad. Aquí, en Panamá, la soga siempre revienta por la parte más delgada, y las leyes están hechas para aplicárselas a los más pendejos.
(vargasvidal@eveloz.com)