Mosquitos en Villa Lucre
La lectora Alicia Grant envió un correo electrónico a esta redacción para señalar que en la comunidad de Villa Lucre, en el distrito de San Miguelito han aparecido gran cantidad de mosquitos, provocando incomodidades a los residentes del lugar. La denunciante explica que anteriormente este fenómeno se suscitaba, pero desde hace varios años esto no ocurría.
"Ahora uno no puede mantener la puerta a ninguna hora del día, pues los insectos aparecen a todo momento, inquietando a todos y sobre todo a los niños que son los que más sufren", dijo. Solicitan a las autoridades de Salud del sector que procuren fumigar en la comunidad y en sectores aledaños, a fin de disminuir la cantidad de insectos que han aparecido en el lugar.
Unos tres talleres se han realizado en la comunidad, en donde no sólo han participado sus integrantes, sino los diferentes sectores que pueden ayudar a solucionar los problemas de Koskuna (Ministerio de la Juventud, la Mujer, la Niñez y la Familia/MINJUMNFA, Autoridad de la Región Interoceánica/ARI, Ministerio de Educación/MEDUC, Transporte Veracruz, S.A./TRAVERSA, Patronato de Nutrición y los tres estamentos de la Facultad de Enfermería - docencia, servicio y gremio-, Policía Nacional, Cuerpo de Bomberos y la iglesia, entre otros.
Lo novedoso del programa es que no sólo se limitan a hablar sobre los problemas de salud, sino sobre las necesidades básicas no suplidas (agua, luz, saneamiento, etc.) En los talleres se trabajó con cinco grupos, compuestos por 10 personas. Así, en el orden de prioridades, identificaron la educación, disposición de la basura, transporte y poca participación social de los jóvenes como los problemas más importantes en la comunidad.
Recientemente estuvo de visita la consultora internacional de la Fundación W.K. Kellogg, Rosení Sena, quien señaló que el trabajo en red es una nueva forma en donde se potencializa las capacidades y la labor de cada uno de los miembros, con la finalidad de sacar los mejores resultados.
Agregó, que no se pueden atacar todos los problemas de la comunidad a la vez. En este proyecto se busca desarrollar una metodología de trabajo de forma tal que las instituciones estatales y la propia comunidad se integren.
Sena expresó que proyectos como éste se está realizando en otros países como Guatemala, Honduras, El Salvador, República Dominicana y Nicaragua donde el protagonista principal es la comunidad.
Cabe señalar, que el apoyo de la Fundación W.K. Kellogg consiste en transporte, alimentación, no obstante, los beneficios económicos vendrán cuando se evidencien los resultados de la red, sentenció Vielka de Ramos coordinadora del programa.
Ramos destacó que el programa se encuentra en la fase de convocatoria, en la que se pretende que todos los actores que participan en el proyecto construyan las metas de trabajo como respuesta a las prioridades que se señalaron en el diagnóstico.
Como primera actividad, en dicha fase se está trabajando en el ambiente escolar y la infraestructura de la Escuela Anexa a la Escuela Primaria de Veracruz. Recientemente se construyó el piso de cemento de la escuela y posteriormente se trabajará en su equipamiento y en el mejoramiento de otras infraestructuras.
Advirtió que las respuestas a la comunidad se dan, siempre y cuando, la misma comunidad saque su potencial de trabajo. Señaló que el paso grande es crear los cimientos de la propuesta metodológica, para con ello, tener las fuerzas de sostenibilidad para seguir adelante. En esto, es básico que todas las personas estén motivadas y deseen trabajar por un objetivo común, sentenció de Ramos.
"Hemos aprendido que tenemos que sintonizarnos con la cultura propia de los pueblos, puntualizó Ramos, al referirse al nivel de desconfianza que en un inicio tenía la comunidad de las personas que trabajaban con ellos. Afortunadamente, se avanzó en ese aspecto y el nivel de credibilidad entre ambas partes se está dando, destacó.
Hay que resaltar que quienes llevan adelante el proyecto se sienten motivados y que en la medida que sean exitosas las actividades que se realizan en Koskuna, se implementará dichas estrategias en otras comunidades.
Para Ramos el mayor logro ha sido el compromiso de todos por resolver los problemas y trabajar en conjunto. Sobre este punto, señaló que recientemente se efectuó una reunión entre todos los actores del programa, con la finalidad de renovar los compromisos de cara a las próximas actividades de abril y mayo. Con este programa la Facultad de Enfermería de la Universidad de Panamá no sólo mejora la calidad de su personal sino la calidad de sus actividades extensionistas.
Es una comunidad que está a media hora de la ciudad capital, pero a pesar de la cercanía, sus moradores carecen de muchos servicios básicos. Se estima que hay una población de 1,500 personas. Un 51% son hombres y el resto (49%) mujeres. Su población es relativamente joven, 62% es menor de 27 años.
En su mayoría, un 90% es de origen Kuna , el resto (10%) es latina. En Koskuna realizan sus actividades igual como si estuvieran en la Comarca de Kuna Yala, con su propio sistema de gobierno y tradiciones. Los miembros kunas de Koskuna tienen una junta local en donde no puede intervenir ningún latino.
Aunque tienen casas de bloque, mantienen anexa a ella unos ranchos en donde realizan la mayor parte de las actividades diarias. Dentro de las viviendas viven aproximadamente 20 a 25 personas. Koskuna no cuenta con sistema de disposición de aguas negras o servidas, basura y no tiene agua potable, la que consumen proviene de pozos que se han perforado.
Sumado a ello, la pobreza, la insalubridad, la falta de escolaridad, el alto índice de menores embarazadas, violencia, drogadicción y el mal estado de la carretera que se vuelve intransitable en época de lluvia, hacen de Koskuna una comunidad con grandes necesidades. Hay desempleo en el sector. Los hombres, mujeres y niños se dedican a la pesca artesanal, servicios domésticos y a actividades agrícolas con las que obtienen sus pocos ingresos.
"Ahora uno no puede mantener la puerta a ninguna hora del día, pues los insectos aparecen a todo momento, inquietando a todos y sobre todo a los niños que son los que más sufren", dijo. Solicitan a las autoridades de Salud del sector que procuren fumigar en la comunidad y en sectores aledaños, a fin de disminuir la cantidad de insectos que han aparecido en el lugar.
Unos tres talleres se han realizado en la comunidad, en donde no sólo han participado sus integrantes, sino los diferentes sectores que pueden ayudar a solucionar los problemas de Koskuna (Ministerio de la Juventud, la Mujer, la Niñez y la Familia/MINJUMNFA, Autoridad de la Región Interoceánica/ARI, Ministerio de Educación/MEDUC, Transporte Veracruz, S.A./TRAVERSA, Patronato de Nutrición y los tres estamentos de la Facultad de Enfermería - docencia, servicio y gremio-, Policía Nacional, Cuerpo de Bomberos y la iglesia, entre otros.
Lo novedoso del programa es que no sólo se limitan a hablar sobre los problemas de salud, sino sobre las necesidades básicas no suplidas (agua, luz, saneamiento, etc.) En los talleres se trabajó con cinco grupos, compuestos por 10 personas. Así, en el orden de prioridades, identificaron la educación, disposición de la basura, transporte y poca participación social de los jóvenes como los problemas más importantes en la comunidad.
Recientemente estuvo de visita la consultora internacional de la Fundación W.K. Kellogg, Rosení Sena, quien señaló que el trabajo en red es una nueva forma en donde se potencializa las capacidades y la labor de cada uno de los miembros, con la finalidad de sacar los mejores resultados.
Agregó, que no se pueden atacar todos los problemas de la comunidad a la vez. En este proyecto se busca desarrollar una metodología de trabajo de forma tal que las instituciones estatales y la propia comunidad se integren.
Sena expresó que proyectos como éste se está realizando en otros países como Guatemala, Honduras, El Salvador, República Dominicana y Nicaragua donde el protagonista principal es la comunidad.
Cabe señalar, que el apoyo de la Fundación W.K. Kellogg consiste en transporte, alimentación, no obstante, los beneficios económicos vendrán cuando se evidencien los resultados de la red, sentenció Vielka de Ramos coordinadora del programa.
Ramos destacó que el programa se encuentra en la fase de convocatoria, en la que se pretende que todos los actores que participan en el proyecto construyan las metas de trabajo como respuesta a las prioridades que se señalaron en el diagnóstico.
Como primera actividad, en dicha fase se está trabajando en el ambiente escolar y la infraestructura de la Escuela Anexa a la Escuela Primaria de Veracruz. Recientemente se construyó el piso de cemento de la escuela y posteriormente se trabajará en su equipamiento y en el mejoramiento de otras infraestructuras.
Advirtió que las respuestas a la comunidad se dan, siempre y cuando, la misma comunidad saque su potencial de trabajo. Señaló que el paso grande es crear los cimientos de la propuesta metodológica, para con ello, tener las fuerzas de sostenibilidad para seguir adelante. En esto, es básico que todas las personas estén motivadas y deseen trabajar por un objetivo común, sentenció de Ramos.
"Hemos aprendido que tenemos que sintonizarnos con la cultura propia de los pueblos, puntualizó Ramos, al referirse al nivel de desconfianza que en un inicio tenía la comunidad de las personas que trabajaban con ellos. Afortunadamente, se avanzó en ese aspecto y el nivel de credibilidad entre ambas partes se está dando, destacó.
Hay que resaltar que quienes llevan adelante el proyecto se sienten motivados y que en la medida que sean exitosas las actividades que se realizan en Koskuna, se implementará dichas estrategias en otras comunidades.
Para Ramos el mayor logro ha sido el compromiso de todos por resolver los problemas y trabajar en conjunto. Sobre este punto, señaló que recientemente se efectuó una reunión entre todos los actores del programa, con la finalidad de renovar los compromisos de cara a las próximas actividades de abril y mayo. Con este programa la Facultad de Enfermería de la Universidad de Panamá no sólo mejora la calidad de su personal sino la calidad de sus actividades extensionistas.
Es una comunidad que está a media hora de la ciudad capital, pero a pesar de la cercanía, sus moradores carecen de muchos servicios básicos. Se estima que hay una población de 1,500 personas. Un 51% son hombres y el resto (49%) mujeres. Su población es relativamente joven, 62% es menor de 27 años.
En su mayoría, un 90% es de origen Kuna , el resto (10%) es latina. En Koskuna realizan sus actividades igual como si estuvieran en la Comarca de Kuna Yala, con su propio sistema de gobierno y tradiciones. Los miembros kunas de Koskuna tienen una junta local en donde no puede intervenir ningún latino.
Aunque tienen casas de bloque, mantienen anexa a ella unos ranchos en donde realizan la mayor parte de las actividades diarias. Dentro de las viviendas viven aproximadamente 20 a 25 personas. Koskuna no cuenta con sistema de disposición de aguas negras o servidas, basura y no tiene agua potable, la que consumen proviene de pozos que se han perforado.
Sumado a ello, la pobreza, la insalubridad, la falta de escolaridad, el alto índice de menores embarazadas, violencia, drogadicción y el mal estado de la carretera que se vuelve intransitable en época de lluvia, hacen de Koskuna una comunidad con grandes necesidades. Hay desempleo en el sector. Los hombres, mujeres y niños se dedican a la pesca artesanal, servicios domésticos y a actividades agrícolas con las que obtienen sus pocos ingresos.