Motivos para aspirar a ser Director de la CSS
No existe en la sociedad panameña ninguna institución tan cercana a la población como es la Caja de Seguro Social (CSS). Es la única esperanza de fuente de ingresos al llegar a la ancianidad, y también la única posibilidad de acceder a cuidados médicos costosos que no puede sufragar.
También es la institución que genera importantes recursos de aportes provenientes de sus propietarios, empleadores y trabajadores. Asimismo, ha sido objeto de abusos en distintas administraciones, lo cual ha dejado un acre sabor de impotencia en la sociedad.
Considero que la única manera de que la institución pueda responder a las expectativas de sus beneficiarios, como es recibir una adecuada atención médica, oportuna y eficaz, buen trato de sus trabajadores, y pensiones de vejez garantizadas, radica en que sea administrada con los mayores estándares de honradez, eficiencia y dedicación. En este sentido, quien ocupe tan importante posición, como es la de Director General, tiene que ser una persona que no aspire a utilizar la misma de trampolín para trepar a posiciones políticas, ni para hacer negocios propios o de grupos asociados, ni para defender privilegios de grupos interesados en su propio bienestar y no en los de todos los asegurados.
Debe ser una persona con probada solvencia profesional en la gestión de recursos financieros, técnicos y humanos. Con claridad de visión, capacidad de delegar y trabajar en equipo, de generar entusiasmo, dedicación y brindar ejemplo de trabajo y de compromiso. Debe ser una persona íntegra, inteligente, capaz, e informada.
Quien ocupe esa posición debe tener una actitud de vida respetuosa y firme. Capaz de defender principios no negociables, pero a la vez, tener la suficiencia altura de miras para aceptar que en ocasiones, no se pueden lograr todos los acuerdos deseados. Debe tener capacidad de diálogo y de apertura mental, libre de complejos, sin fanatismo, ignorancia ni ambiciones que le cieguen en el ejercicio de sus funciones.
Debe poder integrar a la Junta Directiva, al gobierno, a los gremios profesionales, a los administradores y a los dueños del Seguro Social, en un esfuerzo mancomunado que permita lograr la estabilidad y eficiencia en sus funciones.
Falsas modestias aparte, mi experiencia reciente de casi 17 años en el Banco Interamericano de Desarrollo, trabajando con distintos gobiernos de nuestra América, con la burocracia internacional y con la sociedad civil de distintos países, así como mi experiencia en la administración pública panameña y el sector privado, son elementos que considero me habilitan para el puesto. Cumplo con los requisitos arriba indicados de no tener intención de usar la posición en provecho propio, ni de grupos ni de capillas de intereses. Pienso poseer buena parte de los atributos que considero son indispensables para ocupar dignamente la posición. Pero más que todo, creo firmemente que tengo una obligación moral de contribuir a hacer mejor este pedazo de mundo en que he nacido, y donde espero terminar mis días, de manera honorable y respetada.