Muerto cobra vida
Una vez más aparece en escena el personaje que revive a los muertos en la provincia de Los Santos. Ahora es para darle vida eterna a un difunto que murió en el 2000, específicamente en Estados Unidos.
Al señor Pedro Castillo Monteza (q.e.p.d), se le dio cristiana sepultura eclesiástica el 13 de diciembre de 2000, como consta en certificados de su fallecimiento expedidos por la parroquia de La Villa de Los Santos y por las autoridades estadounidenses.
Un familiar fue en busca de sus cenizas a Estados Unidos. El señor Castillo Peralta viajó exactamente a Nueva York para trasladarlas hasta La Villa de Los Santos, pues era la última voluntad del difunto. Este personaje nunca quiso inscribir la defunción de su familiar en Panamá, asesorado por una firma de abogados, cuyo dueño es especialista en "revivir los muertos".
Mediante proceso de Prescripción Adquisitiva de Dominio, juran desconocer el paradero del difunto y de su hermano. Después de siete años quieren apoderarse de los bienes de los hermanos Castillo Monteza con apoyo aparente de las leyes panameñas.
El resto de los familiares deberá apelar la decisión sobre un absurdo fallo emitido por el juzgado, ya que existen elementos probatorios, como los certificados de la iglesia, la defunción inscrita en el Registro Civil y testimonios en los que consta la muerte del señor y la residencia actual de su hermano.
¿O será que el señor Castillo Peralta, el hoy demandante, no tiene conciencia y la avaricia lo lleva a cometer un delito de falso testimonio? Por favor, las leyes están y esperamos que se haga justicia.