Mujer, emite tu voz
Mujer, emite tu voz de desesperación, de protesta, de disgusto. Sabes que sólo así lograrás el equilibrio entre hombres y mujeres. Siempre he pensado qué es lo que distancia a ambos sexos para que actúen tan diferentes. No comprendo la separación a menos que, en realidad, unos hayamos nacido en Venus y otros en Marte.
Pero hoy únicamente trataré dos puntos referentes a la mujer moderna, al problema de género de nuestro tiempo. Leía que la violencia contra la mujer es la causa de más muertes en este momento.
Si los hombres fueron hechos con más fortaleza física, ¿por qué deben usar esa fuerza? Creo sinceramente que es la única fuerza que Dios les dio, porque les disminuyó la fuerza del cerebro que no les permite pensar ni analizar, sólo actuar. A veces nos decimos que esa brutalidad es propia de los ignorantes, de los que no tienen educación, pero resulta que las estadísticas son de los países desarrollados donde no debiera darse esta situación de violencia. Así es que nos cuestionamos por qué sucede esto que lleva a los hombres a abusar brutalmente de las mujeres y los niños.
Nos decimos que educando a nuestros hombres les hacemos entender cuál debe ser el control de sus emociones. ¿Qué sucede en los países desarrollados donde la educación está a un nivel superior y en donde los casos de violencia son horripilantes? ¿Existen trastornos psicológicos, de inmadurez, complejos de inferioridad o un machismo desorbitado que los conduce a los actos de violencia? Sin embargo, también es interesante la reacción de las mujeres violentadas que justifican en diferentes formas los actos de sus compañeros y, además, asumen la culpa de esa violencia. Prefieren morir a dejar al hombre que las maltrata y lo hace igual con sus hijos. ¿Podríamos llamarle estupidez? ¿Sería regreso a la era de las cavernas? ¿Masoquismo? No se justifica las actuaciones.
Otro tema actual es el papel de la mujer en la política. Somos un país politizado porque al panameño le encanta la política, le agrada votar, le induce a opinar sobre el tema.
No obstante, vemos que la participación de la mujer en política ha disminuido con relación a cinco años atrás. Debemos separar esas participaciones en lo que consideramos postulaciones a puestos de elección, a lo que se refiere la estadística, porque son diversos los factores que coadyuvan a que las mujeres no se postulen. Muchas veces es la situación económica; otras veces es la obligación en el hogar que no les permite utilizar el tiempo que debe dedicar a su familia para cambiarlo por la política.
En general, debemos analizar a qué se debe que las mujeres se autodiscriminen y, teniendo la capacidad, rechacen ocupar posiciones en Juntas Directivas o en posiciones de mando y decisión de los partidos.
Lo otro que veo es la gran participación de las mujeres, desde el punto de vista de organización de los partidos, participación en comisiones y llevar a cabo trabajos de responsabilidad. Para esto, las mujeres hemos pasado de la etapa de hacer emparedados a participar activamente en la organización de las actividades del partido.
Tal vez hemos disminuido en las postulaciones, pero hoy, las mujeres hemos entrado en la organización de los partidos, en la responsabilidad de los mismos y en las decisiones.
Sin embargo, estamos concientes de que no participamos en los estamentos por ser mujeres sino por nuestra capacidad, por lo que estudiamos. Mas, ¿a los hombres se les exige tener capacidad?
Por el sólo hecho de ser hombres ocupan posiciones en los partidos y ni saben hacerlo bien porque cometen todos los errores del mundo, pero son hombres.
Allí está la diferencia para que se nos permita tener igualdad de participación, igualdad de poder de decisión e igualdad de capacidad sin tener que demostrarlo.
Los hombres y las mujeres somos iguales, sólo que los hombres tienen que comprenderlo y colocarnos en la posición que nos corresponde.
Pero hoy únicamente trataré dos puntos referentes a la mujer moderna, al problema de género de nuestro tiempo. Leía que la violencia contra la mujer es la causa de más muertes en este momento.
Si los hombres fueron hechos con más fortaleza física, ¿por qué deben usar esa fuerza? Creo sinceramente que es la única fuerza que Dios les dio, porque les disminuyó la fuerza del cerebro que no les permite pensar ni analizar, sólo actuar. A veces nos decimos que esa brutalidad es propia de los ignorantes, de los que no tienen educación, pero resulta que las estadísticas son de los países desarrollados donde no debiera darse esta situación de violencia. Así es que nos cuestionamos por qué sucede esto que lleva a los hombres a abusar brutalmente de las mujeres y los niños.
Nos decimos que educando a nuestros hombres les hacemos entender cuál debe ser el control de sus emociones. ¿Qué sucede en los países desarrollados donde la educación está a un nivel superior y en donde los casos de violencia son horripilantes? ¿Existen trastornos psicológicos, de inmadurez, complejos de inferioridad o un machismo desorbitado que los conduce a los actos de violencia? Sin embargo, también es interesante la reacción de las mujeres violentadas que justifican en diferentes formas los actos de sus compañeros y, además, asumen la culpa de esa violencia. Prefieren morir a dejar al hombre que las maltrata y lo hace igual con sus hijos. ¿Podríamos llamarle estupidez? ¿Sería regreso a la era de las cavernas? ¿Masoquismo? No se justifica las actuaciones.
Otro tema actual es el papel de la mujer en la política. Somos un país politizado porque al panameño le encanta la política, le agrada votar, le induce a opinar sobre el tema.
No obstante, vemos que la participación de la mujer en política ha disminuido con relación a cinco años atrás. Debemos separar esas participaciones en lo que consideramos postulaciones a puestos de elección, a lo que se refiere la estadística, porque son diversos los factores que coadyuvan a que las mujeres no se postulen. Muchas veces es la situación económica; otras veces es la obligación en el hogar que no les permite utilizar el tiempo que debe dedicar a su familia para cambiarlo por la política.
En general, debemos analizar a qué se debe que las mujeres se autodiscriminen y, teniendo la capacidad, rechacen ocupar posiciones en Juntas Directivas o en posiciones de mando y decisión de los partidos.
Lo otro que veo es la gran participación de las mujeres, desde el punto de vista de organización de los partidos, participación en comisiones y llevar a cabo trabajos de responsabilidad. Para esto, las mujeres hemos pasado de la etapa de hacer emparedados a participar activamente en la organización de las actividades del partido.
Tal vez hemos disminuido en las postulaciones, pero hoy, las mujeres hemos entrado en la organización de los partidos, en la responsabilidad de los mismos y en las decisiones.
Sin embargo, estamos concientes de que no participamos en los estamentos por ser mujeres sino por nuestra capacidad, por lo que estudiamos. Mas, ¿a los hombres se les exige tener capacidad?
Por el sólo hecho de ser hombres ocupan posiciones en los partidos y ni saben hacerlo bien porque cometen todos los errores del mundo, pero son hombres.
Allí está la diferencia para que se nos permita tener igualdad de participación, igualdad de poder de decisión e igualdad de capacidad sin tener que demostrarlo.
Los hombres y las mujeres somos iguales, sólo que los hombres tienen que comprenderlo y colocarnos en la posición que nos corresponde.