Muro de Berlín
Hace 20 años cayó el muro de Berlín. Este acontecimiento inició el desplome del Pacto de Varsovia.
En menos de 2 años los partidos comunistas del bloque pro-Moscú perdieron el monopolio del poder, las 15 repúblicas soviéticas se divorciaron y en todos esos países se instalaron regímenes que desarticularon la economía estatizada y centralmente planificada para reconstruir el capitalismo y virar hacia Occidente.
El desplome del mal llamado ‘socialismo real’ se dio sin guerras civiles y como fruto del agotamiento de un modelo que se había burocratizado y que había demostrado incapacidad para democratizarse e innovarse ante la carrera tecnológica y militar occidental.
Todo ello produjo el mayor giro en la política mundial desde el fin de la II Guerra Mundial. La bipolaridad ideológica fue remplazada por la omnipresencia de la única súper-potencia que quedaba y que ganó la guerra fría: EE.UU.
La victoria de Washington condujo a que por doquier se pregonara el capitalismo privatizante y liberal.
Los cuatro lugares donde se retuvo el sistema de partido único comunista (China, Nor-Corea, Indochina y Cuba) sus regímenes fueron abriéndose hacia el mercado.
El fin del muro de Berlín condujo a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) a hacer intervenciones unilaterales cuyo clímax fueron las guerras en Afganistán e Iraq.
Esto produjo al auge del neo-conservadurismo, el mismo que, a su vez, se ha agotado y viene generando un reordenamiento global en el cual EE.UU. debe actuar con cautela y surge una nueva multi-lateralidad.