Nación dividida
Lástima cómo está dividido el país, cómo somos de acá y de allá, calle abajo y calle arriba. Según los PRD, sus médicos son los responsables y los huelguistas los malos. Un PRD dijo que él no compraba en los 99 porque era de Martinelli. Antes éramos una familia unida soportándonos entre sí. Ahora, para los opositores, nada que digan los del gobierno está bien. A veces ciertas personas no comprenden cómo yo saludo a Balbina, y yo sé por qué.
Es que existe una división marcada en el país. Los obreros contra los empresarios; los estudiantes contra las autoridades; y una división social inaguantable. Yo contra el PRD y ellos contra mí. Pero cuando mi partido los apoyó, hice grandes amistades.
La polarización que tenemos los panameños no nos hace bien. Cuando eligen a un presidente de gremios o asociaciones, votamos o no por ellos de acuerdo a su tendencia política y hacia allá lleva las actividades de los mismos.
Cuando un gobernante comienza su período y es contrario al anterior, suspende los programas que empezó el otro, elimina leyes que el anterior aprobó, en vez de dar continuidad si son buenos como programas de Estado y no de gobierno. Eso dice negativamente del que llega, porque demuestra no ser estadista sino simple gobernante lleno de prejuicios, lo que va en contra del país.
Si el gobierno PRD hace algo bueno, lo reconozco; lo malo es que el actual no termina de meter la pata en sus actuaciones, y es indefendible. Reconozco que Pérez Balladares fue un gran gobernante y eso no me resta nada. El primer año de Martín fue dedicado a sacarle trapos a Mireya para luego quedar en nada. Por suerte aprendí una convivencia pacífica en el Foro de Mujeres de Partidos y en el PARLACEN. Debemos ser más objetivos y aceptar la alternabilidad como solución parcial a la democracia y a la convivencia entre panameños para nuestro bienestar.