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Nadie sabe para quien trabaja ...


Cuando los panameños acudimos a las urnas para aprobar o rechazar el Tratado del Canal Torrijos-Carter, en el referéndum de 1977, el pueblo con su inteligencia, independencia de prejuicios y gran intuición le dio al mismo su aprobación. Los arnulfistas, principalmente, en su gran mayoría, se opusieron con vehemencia al mismo. No le podrían dar -decían- a los militares esa "victoria". No obstante, 20 años después una Presidenta de ese conglomerado político, doña Mireya Moscoso, recibió para nuestro país el Canal de Panamá. La historia parece que vuelve a repetirse; hoy los arnulfistas -ahora panameñistas- se oponen al proyecto de ampliación. A pesar de que tres de los directores del Canal son del Partido Arnulfista, hoy panameñista, y que la ex presidenta de la república doña Mireya Moscoso ha recomendado la aprobación del Proyecto de Ampliación del Canal y que su candidato presidencial en la elecciones pasadas, Dr. José Miguel Alemán, también lo ha exteriorizado, parece que una mayoría o una minoría de las bases de ese partido se oponen a la aprobación del Sí y votarán por el No y la dirigencia se inclina, al parecer, a escudar su responsabilidad, en ese grupo. Las "bases" escogen sus líderes, para que los dirijan y orienten no para que se sometan a ellas. Así actuaba Arnulfo Arias. Se es o no se es.
Vale la pena preguntarle a ellos y a otros que tienen iguales posiciones, que esperan del No. Dará él mayor trabajo? se reducirá con el No la miseria? El No disminuirá la delincuencia? el No permitirá la construcción de nuevas escuelas, hospitales, etc.? El No mantendrá el auge económico en el país? Por supuesto que todas las respuestas son que ¡No!. Hay algunos ilusos que piensan que si no se hace la Ampliación del Canal, esos dineros, que solo en la mente de ellos existen, se podrán destinar a la construcción de escuelas, hospitales, carreteras, etc. que tanto necesita el país. Los usuarios del Canal son quienes con la alza del peaje pagarán el tercer juego de esclusas con el cual se van a beneficiar junto con Panamá. Ellos no nos darán graciosamente ese dinero para obras distintas a la ampliación de la vía acuática. Nunca han sido caritativos, ni lo serán ahora. Son dos intereses que se juntan con el tercer juego de esclusas: el de Panamá y el de ellos.
En los 3 años que faltan para las elecciones generales hay suficiente tiempo para que se ventilen ampliamente ante la opinión pública todas nuestras discrepancias políticas.
El proyecto de la ampliación del Canal debe analizarse al margen de cualquiera otra consideración, es decir, él es bueno o malo para el futuro del país.
En más de una ocasión he dado con toda claridad y de respeto a la opinión de quienes piensen distinto a mi, cuál es mi posición. Pienso votar por el Sí principalmente por las siguientes razones:
1. La obra será financiada por los usuarios.
2. El producirá trabajo y bienestar colectivo.
3. Con los recursos adicionales que debe producir la ampliación se podrá mejorar, entre otras cosas, la educación que es la base de nuestro desarrollo y también será disminuyendo la brecha entra los que mucho tienen y los que nada tienen.
4. Si nosotros no modernizamos el Canal en pocos años este quedará obsoleto y a otras rutas se dirigirán, en busca de mayor rapidez en el tránsito, los usuarios actuales.
Examinando, el pasado proporciona parte de razón al escepticismo. Los dictadores, incluso el padre Torrijos, han gobernado Panamá durante buena parte de su historia. Y aun con la llegada de una mejor forma de gobierno, y una campaña de Torrijos para poner frenos a la corrupción, no ha logrado borrar los escándalos ni las dudas que los panameños sienten sobre la camarilla de dirigentes de la clase rica del país.
Aunque la economía de Panamá se haya beneficiado considerablemente de productos derivados de canal, como un sector bancario próspero, aproximadamente el 40 por ciento de la población vive en la pobreza. Para ellos, el canal es algo de orgullo pero -dicen ellos- les beneficia poco.
"Usted puede andar aquí alrededor y ver todos los edificios grandes y pensar que está en Ginebra," dijo Miguel Antonio Bernal, un profesor de derecho y abogado... "Pero siga andando, y usted se encuentra en Haití."...
La administración de Bush en gran parte ha permanecido neutral, calificando al plan como una decisión que está a las manos de panameños. Pero el otoño pasado durante una visita a Panamá, antes de que el nuevo plan fuera presentado, el Presidente Bush dijo, "Es en nuestro interés nacional que este canal sea modernizado."
El gobierno indica que los ingresos que el canal genere, que ahora excede $1 mil millones de dólar por año, crecería bastante con un canal nuevo y mejorado. Pero adonde iría aquel dinero permanece siendo la preocupación de muchos panameños... "

101 años de Panamá América

 
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