Navarro tuvo que "soportar" su derrota
Primero: Balbina Herrera manifiesta aspirar a la Alcaldía de Panamá y, a la vez, asegura abiertamente que apoyaría a Juan Carlos Navarro para las elecciones presidenciales del 2009. Navarro se nota contento (aún recuerdo la propaganda donde se escuchaba a la Chola ovacionar "¡Aquí no se puede perder!").
Segundo: De pronto, Herrera plantea a los medios que se dispondrá de 40 días para analizar si se lanzaba a precandidata presidencial por el PRD.
Tercero: No habían pasado ni 40 horas cuando la entonces ministra de Vivienda decide postularse para precandidata; convirtiéndose así en la contrincante de Navarro.
Cuarto, la campaña por la candidatura presidencial del PRD fue muy conflictiva. Se divulgaron televisivamente vídeos en donde Balbina anunciaba públicamente su respaldo a favor de Juan Carlos, dejándose entrever que ella no era "de palabra". Como es sabido, estas cuñas fueron, en su momento, suspendidas con asombrosa velocidad por el Tribunal Electoral.
Quinto: El domingo 7 de septiembre, Balbina gana las primarias por un 5% frente a Navarro, configurándose en la candidata del partido oficialista.
Sexto: Juan Carlos Navarro reconoce la victoria de Balbina y apela a sus seguidores a que cierren fila con la candidata del partido.
Explicación: Algunos sostienen que Balbina sabía desde hace tiempo, incluso desde que vociferaba aspirar por la alcaldía capitalina, que acuciaba la silla presidencial. Otros, por su parte, señalan que su "cambio de parecer" tuvo su causa en sabrosas propuestas presentadas a ella -a puertas cerradas, claro- por quienes invierten, ¡digo!, por quienes donan a su campaña. Por cierto, aún estoy esperando que la perredista publique la lista de sus inversionistas, ¡digo!, patrocinadores. Sin pelos en la lengua, lo afirmo: la conducta de la ingeniera constituye una vil traición; empero, lamentablemente, nuestros políticos son así: primero ellos, segundo ellos, tercero ellos…
Es evidente que tras las primarias del PRD, Navarro se haya percatado de todo esto; no obstante, considero que se mostró inteligente en aceptar caballerosamente la derrota. Tuvo que "tragarse" la felonía de la ex ministra; y, consecuentemente, hacer un llamado a la unidad del PRD. Y es que él sabe que Balbina le arrebató la candidatura; candidatura que imperiosamente hubiese sido de él si ella no "se le voltea". En fin, él piensa en su futuro político para el 2014, y empezó sabiamente: aceptando con apariencia sumisa y digna el triunfo de Balbina. Concluyo con una reflexión para el electorado: Si siendo presidenta de un partido incumple públicamente su palabra empeñada, ¿qué podremos esperar de ella como presidenta de Panamá?