default

No improvisemos en educación


La solución de la grave crisis que confronta el sistema educativo panameño no se logrará con el cambio de bimestres a trimestres a partir del año escolar 2OO9. Lo importante es hacer un profundo estudio de la realidad educativa con la participación de todas las fuerzas vivas de la nación, la presencia de educadores responsables, capaces, con vocación y grandes deseos de trabajar para mejorar la calidad de la educación de tal manera que responda a la realidad nacional.

Las condiciones en que se encuentran nuestras escuelas, sobre todo en el medio rural, no permitirán que estudiantes desnutridos, enfermos y viviendo en condiciones infrahumanas, resistan períodos de clases tan largos y el aumento de material de estudio.

Ya estamos cansados de las improvisaciones para mejorar la calidad de la educación y, pese a las partidas millonarias que destina el Estado al campo educativo, los resultados continúan siendo deficientes. La educación requiere del aporte de las instituciones gubernamentales, la familia, los educadores, la sociedad civil de los medios de comunicación, que hagan  posible la visión de un  proceso de enseñanza en todos los niveles, que respondan a las inquietudes y anhelos de un país tan golpeado por la quiebra de valores éticos y morales, de los principios democráticos y por la falta de respeto a la dignidad humana.

El magisterio para el Dr. José D. Crespo es una profesión que demanda la profesionalización de los educadores y un espíritu abierto y dispuesto a afrontar las dificultades inherentes al trabajo escolar; los educadores son elementos de cambio y su papel principal es el de propugnar el mejoramiento de la comunidad, respetando sus valores e inquietudes y anhelos de progreso.

La familia y los educadores son grandes soportes para contribuir a que a que el sistema educativo sea protegido de decretos leyes que, verdaderamente, no entrañan soluciones reales para el logro de su mejoramiento integral, como el de cambiar los bimestres por trimestres a partir del año 2009. Aún es insuficiente la acción del educador y la familia para colaborar en la formación de la niñez y de la juventud, y todo este estado de cosas repercute en el trabajo de la escuela, que está llamada a ser la mejor guía responsable de educar al niño, orientar a la comunidad y lograr los verdaderos propósitos de su misión como agente de cambio y progreso.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América