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No nos equivocamos


Recientemente (El Panamá América,1 de agosto) escribí sobre una mini-encuesta que realicé entre taxistas. En ella, el 100% coincidía en una opinión pésima de la gestión de los legisladores y legisladoras, no individualmente pues todos reconocían excepciones, sino como grupo. Igualmente la inmensa mayoría de los encuestados opinaba que de votar por alguien para la Asamblea sería por elementos nuevos. En mi escrito me mostré muy escéptico acerca de que esto último ocurriera a nivel general. ¿Por qué? Porque, como lo expresábamos, hay un desenfoque popular muy grande sobre lo que debe ser un legislador. "Es la persona que me ayuda en mi comunidad". Y no es que las ayudas comunitarias sean malas. De ninguna manera. Pero ellas, contrario a lo que no pocos piensan, no constituyen lo medular de quienes deben hacer las leyes. Vaticinamos en nuestro escrito la reelección de muchos por causa precisamente de estas ayudas y, al menos en el PRD después de las primarias, no nos equivocamos.
¿Existe una incoherencia entre lo que nos dicen por una parte, no mi encuesta que fue bastante reducida sino absolutamente todas las encuestas publicadas, en sentido desaprobatorio de los legisladores actuales y, por otra parte, la votación mayoritaria a favor de ellos? Yo diría que sí y que no. Sí, porque si la Asamblea es juzgada negativamente en su conjunto, ¿para qué buscar más de lo mismo? ¿No te gusta el té? Pues, taza y media... Suena a absurdo. Pero, por otro lado, no hay incoherencia en cuanto a la búsqueda del interés propio por encima de todo. Triste coherencia y muy mala, pero muy común entre nosotros.
Tenemos más visión personal, familiar o local que de país y eso es una lástima. Cada pueblo tiene el gobierno que se merece. Si la próxima Asamblea Legislativa resulta tan desastrosa como la actual, no nos quejemos. Hemos votado por más de lo mismo.
¿Ocurrirá como en el PRD algo similar en los otros partidos? No me extrañaría en lo absoluto. Y lo repito una vez más, no se trata de que no debamos reelegir a nadie. Eso no. Pero, ¿reelegir a la mayoría de la cual nos hemos estado quejando continuamente? Es una aberración ciudadana. No hay duda de que necesitamos una formación política seria para al menos disminuir nuestros desatinos.
La señora Presidenta acaba de expresar su deseo de que en el futuro los legisladores y legisladoras sean nacionales y provinciales. Estamos totalmente de acuerdo y esa es una de las propuestas del Foro Panamá 2020. Con eso no se resuelven todos los problemas, pero sí puede ser una ayuda para resolverlos. En términos generales, ninguna propuesta aislada es la panacea para curar todas nuestras enfermedades sociales. Ni las firmas de pactos éticos, ni la elaboración de una nueva Constitución y ni siquiera la creación de un sistema nacional de integridad. Y lo mismo si hablamos de la pobreza, de la educación, de la salud, de los problemas de la Caja de Seguro Social, del transporte, de los medios de comunicación social o de la violencia. Hay que conjugar y balancear propuestas para que los aportes y los sacrificios se repartan equitativamente. Una vez más insistimos en que no se puede mirar únicamente a los intereses propios o de grupo sino al tan traído y llevado bien común.
En los tiempos políticos, y desde luego también en otros tiempos, una palabra clave que he martillado una y otra vez, aunque tampoco es infalible, es el término trayectoria. Acerca de cada persona tengo que ver su pasado, lo que ha realizado o lo que ha dejado de hacer. Saber pesar lo bueno, lo malo y lo feo y luego decidir. Trayectoria, trayectoria, trayectoria... No nos cansemos de repetir esta palabra hasta que se nos grabe en la mente y en el corazón. El que tiene un ayer bastante íntegro, porque perfecto sólo Dios, y un presente positivo, nos inspirará confianza en cuanto a su futuro, independientemente de que sea mi amigo, mi compadre o mi vecino. En lugar de preguntarme quién es fulano o fulana para mí, tengo que plantearme ¿quién es para el pueblo? Así correremos menos riesgo de equivocarnos.
¿Y vaticinios para el futuro inmediato? Más ausentismo en la Asamblea debido a un desenfoque aún mayor del trabajo legislativo. Ahora, ¡a hacer política se ha dicho y a visitar las comunidades! Y tal vez los electores volveremos a caer en la trampa. Sin embargo, no perdemos la esperanza remota de que a la hora de la hora la gente vote por candidatos nuevos y de trayectoria capaz y decente. Amanecerá y veremos.

101 años de Panamá América

 
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