No soy corrupto
La palabra "corrupción" está de boca en boca, entre los ricos, los pobres, los de clase media; y todos saben o creen saber el significado del epíteto del corrupto. Corrupto es el otro, nunca la primera persona; yo no soy corrupto, el otro sí lo es. Valdría la pena auto analizarnos para determinar si, como cada uno de nosotros piensa, somos inmunes a la epidemia de la corrupción.
¿Cumplo con la palabra empeñada a terceros, por encima de cualquier consideración posterior? ¿Respeto las señales del tránsito vehicular a cualquier hora y lugar? ¿Pago los impuestos que me corresponden? ¿Pago mis compromisos crediticios? ¿Acepto responsablemente mis obligaciones familiares? ¿Administro mis negocios dentro de los parámetros prefijados por las leyes? ¿Me abstengo de depositar basura en lugares prohibidos? ¿Respeto el derecho ajeno? ¿Le pago a mis empleados los emolumentos que por ley y en justicia les corresponde? ¿Cumplo con las obligaciones que la sociedad moderna demanda? ¿Ayudo según mis posibilidades económicas a disminuir la enorme brecha entre ricos y pobres?
Si en lo que a cada uno le atañe, podemos contestar a conciencia dichas interrogantes con un sí rotundo, entonces podremos decir: "Yo soy un ciudadano responsable, no soy corrupto".
Algunas sugerencias prácticas a continuación:
¿Cumplo con la palabra empeñada a terceros, por encima de cualquier consideración posterior? ¿Respeto las señales del tránsito vehicular a cualquier hora y lugar? ¿Pago los impuestos que me corresponden? ¿Pago mis compromisos crediticios? ¿Acepto responsablemente mis obligaciones familiares? ¿Administro mis negocios dentro de los parámetros prefijados por las leyes? ¿Me abstengo de depositar basura en lugares prohibidos? ¿Respeto el derecho ajeno? ¿Le pago a mis empleados los emolumentos que por ley y en justicia les corresponde? ¿Cumplo con las obligaciones que la sociedad moderna demanda? ¿Ayudo según mis posibilidades económicas a disminuir la enorme brecha entre ricos y pobres?
Si en lo que a cada uno le atañe, podemos contestar a conciencia dichas interrogantes con un sí rotundo, entonces podremos decir: "Yo soy un ciudadano responsable, no soy corrupto".
Algunas sugerencias prácticas a continuación:
Amamantar al recién nacido, preferiblemente con leche materna, desarrolla la succión y la deglución.
Si usa biberón, no lo prolonguemos este periodo más allá de los ocho meses del niño. Alternemos con cuchara y vaso.
Introduzca el uso del vaso: primero con piquito, luego carrizo, con tapa con orificio pequeño hasta que use uno normal, sin adaptaciones.
Preséntele a su hijo distintos sabores y texturas en los alimentos.
Busque alimentos naturales y ricos en vitaminas; no abuse de las grasas, azúcares, ni en la cantidad de las comidas.