Noriega: 'bfla verg'fcenza otra vez?
A fines de los ´80, Manuel Antonio Noriega, con su fraudulento título de general, humilló a todos los panameños como líder militar de un régimen narco-autoritario que llevó al Estado panameño a la tragedia más lamentable de su historia con un altísimo costo de vidas, jamás visto en estas tierras. Aliado con políticos deshonestos, azuzó a los panameños pobres y de clase media, a la mujer y al hombre humildes, para que arriesgaran su vida frente al ejército más poderoso del mundo, mientras él corría cobardemente a esconderse para proteger lo único que verdaderamente le importaba y que no era más que su propio pellejo. Engañó y traicionó a sus compañeros de armas y se convirtió en el símbolo mundial del dictadorzuelo corrupto y asesino del tercer mundo.
¿Por qué razón 18 años después de aquel terrible desenlace que costó tanto luto y dolor a la nación panameña, las autoridades políticas deben tratar el regreso de Noriega con la ambigüedad e indecisión propias de los capítulos no resueltos de la historia? ¿Será el regreso de Noriega una nueva fuente de vergüenza pública?
En cuanto salga de prisión, Noriega debe ser repatriado a Panamá por las autoridades estadounidenses, pues no parece eligible para obtener una "green card", como se llama en ese país al permiso de residencia permanente. Una vez en Panamá debe ser llevado inmediatamente a prisión, pues tiene varias sentencias de condena pendientes por cargos distintos a los que se le hicieron en los tribunales de Estados Unidos.
Las autoridades políticas actuales no debieran mostrar duda o ambigüedad alguna acerca de qué es lo que procede cuando de Noriega se trata, pues, en su mayoría, son dirigentes demasiado jóvenes como para querer mancharse con la indeleble tinta de la ignominia que está asociada con el último de los generales del periodo más tenebroso de la historia patria. ¿O será que hay algunos en el gobierno que no han pasado la página y siguen vinculados emocionalmente a los tiempos de la dictadura y guardan aún reverencia o simpatía por sus detestables figuras?