Nos estamos quedando sin líderes
Hoy, los jóvenes panameños alcanzamos un total aproximado de 757,823, de los cuales más de medio millón votarán en el torneo electoral de 2004 y, a pesar de representar un importante sector de la población, nos enfrentamos a una serie de carencias y problemas, como la falta de acceso a una educación de calidad, empleos más dignos, adecuada orientación sexual; drogadicción y la falta de espacios de opinión y participación. La juventud no sólo es el futuro, es el presente; pero sigue siendo sub-utilizada y denigrada a labores inferiores y responsabilidades menores. Entonces, quién y con qué experiencia conducirá el país en tiempos venideros.
Panamá está mal en muchos aspectos, debido a que los jóvenes estamos siendo apartados del modelo de desarrollo actual, por lo que en muy poco tiempo nos quedaremos sin líderes, sin debates, sin pensamiento y, lo peor de todo, sin alternativas. Estos son desafíos que los partidos políticos deben enfrentar y resolver de forma positiva, porque gran parte de la sobrevivencia de los mismos y de la democracia dependerá de la capacidad que tengan de brindar al electorado figuras nuevas para ocupar puestos de elección popular.
Claramente los jóvenes están, y lo único que les va a ocurrir a todos los colectivos políticos que no sean capaces de entenderlo es perder una gran cantidad de miembros que hoy se encuentran estancados, ya que si alguien no puede crecer en un partido, lo hará en otro que sí le brinde la oportunidad. Es por éstas y otras inquietudes que nos diferenciamos de la mayoría y se nos llama rebeldes sin causa, por no ser marionetas; es decir, siempre buscamos el sentido de las cosas porque, de no ser así, permaneceríamos igual que los animales, simplemente adecuándonos a las exigencias del entorno, aceptando las malas actuaciones de los demás como sucesos normales.
*Corresponsal de AIPE y miembro del consejo editorial del diario La Prensa.
(c)www.aipenet.com
Panamá está mal en muchos aspectos, debido a que los jóvenes estamos siendo apartados del modelo de desarrollo actual, por lo que en muy poco tiempo nos quedaremos sin líderes, sin debates, sin pensamiento y, lo peor de todo, sin alternativas. Estos son desafíos que los partidos políticos deben enfrentar y resolver de forma positiva, porque gran parte de la sobrevivencia de los mismos y de la democracia dependerá de la capacidad que tengan de brindar al electorado figuras nuevas para ocupar puestos de elección popular.
Claramente los jóvenes están, y lo único que les va a ocurrir a todos los colectivos políticos que no sean capaces de entenderlo es perder una gran cantidad de miembros que hoy se encuentran estancados, ya que si alguien no puede crecer en un partido, lo hará en otro que sí le brinde la oportunidad. Es por éstas y otras inquietudes que nos diferenciamos de la mayoría y se nos llama rebeldes sin causa, por no ser marionetas; es decir, siempre buscamos el sentido de las cosas porque, de no ser así, permaneceríamos igual que los animales, simplemente adecuándonos a las exigencias del entorno, aceptando las malas actuaciones de los demás como sucesos normales.
*Corresponsal de AIPE y miembro del consejo editorial del diario La Prensa.
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