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Noviembre del año 2000


El penúltimo mes del año, noviembre, que de suyo por su etmología sería el noveno, así como diciembre sería el décimo, es el mes de mucho ruido de tambores, de días puente, de mucha actividad, de muchos choques, y sobre todo, de las efemérides de nuestra patria.
Hojeando y ojeando los titulares de los medios escritos efectivamente, repasamos y apreciamos los esfuerzos de tantos connacionales que cada uno, a su manera, trata de pronunciar su palabra, su concepto sobre éste u otro ángulo de su emoción agradecida y auténtica en torno a lo que le evocan estas calendas novembrinas.
Las costumbres y las prácticas han cambiado en algunos aspectos y tiene que ser así. Y lo afirmamos no con carácter crítico negativo, sino asertivo. Una cosa era el 3 de noviembre de hace 60, 50, 40 años y otra cosa es esa misma fecha en el nuevo siglo.
Era entonces Panamá una comunidad no muy poblada. No cito cifras, porque todos estamos de acuerdo, ni estoy en una competencia de exactitud numérica. Aunque uno fuera de corta estatura podía darse cuenta de lo que estaba pasando, cuando estaba pasando, y quién o quiénes estaban pasando.
Aún recuerdo a los soldados de la Independencia vestidos de blanco, y los de la Guerra de Coto, todavía cuando uno no veía en qué se diferenciaban. Incluso recuerdo cuando el general Esteban Huertas salía vestido con su uniforme militar y me impresionó por sus medallas, su estatura, y porque creo que le faltaba un brazo.
En la organización de los eventos, recuerdo que había una carrera de resistencia que le llamaban "la maratón" y recuerdo que un par de nombres de corredores como Lalú Thompson "el chepano", otro que vendía periódicos.
Salamanca, y otro cuyo nombre nunca supe y le llamaban "Michichi", desde las aceras con gran novelería presenciabamos el evento deportivo que celebraba la patria. El 4 por la tarde, la maratón acuática que siempre la ganaba Leonidas Pinto o un anai de la Plaza Bolívar. Todo el mundo compartía su opinión.
En el parque Catedral reunidos los colegios y otras asociaciones gubernamentales, asistíamos a izar la bandera nacional en el Palacio Municipal. Cada año se fue haciendo más difícil, hoy creo que con acierto y con menos masividad, se hace dentro de los colegios y creo que se ha ganado en participación cercana.
El Himno Nacional, el juramento a la Bandera de Ernestina de Sucre, discursos de estudiantes aventajados, poesías o la de "Patria" de Ricardo Miro o la de Gaspar Octavio Hernández o algunas veces he oído el "Incidente de Cumbia" de Demetrio Korsi, a continuación discurso de algún profesor como orador invitado y luego tambores y cornetas para posteriormente ingresar en la gran masa de los desfiles, que gracias a Dios y al ministro que logró, a pesar de protestas, dividir en dos direcciones a la infinidad del desfile, en dos direcciones una hacia el Este y la otra hacia el Oeste, logrando que ya para el mediodía pudieran retornar a sus hogares los participantes. La modalidad de las bandas independientes se ha convertido en un espectáculo que más bien sirve como terapia a los que participan en él.
El mes de la euforia con tantos días libres, este año el alboroto de los Cadillac y la reunión de los mandatarios hispanofonos se ha adicionado y algo que me impresionó por su realismo, la madre de familia pobre, pero orgullosa al ser interrogada sobre el costo de los atuendos de su hijo que marchaba porque había ahorrado para que el muchacho se luciera... Cosas de nuestra idiosincrasia.
Sumemos este año la incineración de las banderas usadas en ceremonia ideada para tal propósito. Signos de los tiempos.
Mes de noviembre, mes de oración por la Patria, "Por amor al pueblo que nos vio nacer y por el pueblo del cual somos parte "se nos invita a una jornada de oración por la Patria, el 21 de noviembre en el marco de estas festividades. "La iglesia reconocer el amor a la patria como una virtud cristiana por la que los panameños debemos rezar, a orar por los gobernantes, por todos los que vivimos en este pedazo de tierra para que convivamos con respeto mutuo, para que se respete la vida, que haya Justicia y Paz. El jueves 23 de noviembre en la Catedral Metropolitana de 2:25 a 2:59 p.m., y a las 3:00 p.m., el minuto de oración por la patria, en todo el territorio nacional. Hagamos algo más que ruido, oremos por todos y cada uno de los que hacemos este país, pues mucho lo necesitamos.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América