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Nuestra contribución a la defensa del consumidor


La Comisión de Libre Competencia y Asuntos del Consumidor (CLICAC) realiza sistemáticamente estudios del mercado con el objeto de informar a la ciudadanía acerca de los beneficios que se generan con el fortalecimiento de una economía de libre mercado. Ejemplos de éstos los vemos reflejado diariamente en los medios de comunicación con la publicación de las encuestas de precios al consumidor de productos y servicios en diferentes establecimientos comerciales. Estos programas de precios comparativos constituyen una guía para los consumidores y proveedores, y de esta manera contribuimos para que el sistema de precios se convierta en la forma más eficiente de asignación de los recursos productivos, donde los precios son el resultado directo de las interacciones de la oferta y demanda de los diferentes productos y servicios.
Con este propósito, la CLICAC inició desde el pasado mes de junio un estudio para recabar información de los colegios particulares, específicamente sobre los rubros que componen la canasta escolar, que incluye, entre otros elementos, matrículas, mensualidades, textos, uniformes, seguros educativos, transporte, útiles, diploma, certificados, etc.
Los resultados obtenidos del estudio en mención son interesantes. Existe una gran cantidad de colegios que tienen diferentes estructuras de costos, lo que significa que los padres de familia podrán en su momento oportuno escoger y seleccionar libremente de acuerdo a sus necesidades y presupuesto. La CLICAC felicita a todos los colegios que suministraron la información solicitada, ya que consideramos que esta es la forma de fortalecer la educación particular en Panamá, específicamente en lo que a la promoción de la competencia se refiere, lo que sin duda alguna va a reflejarse en el mejoramiento de la calidad de la enseñanza que se imparte al estudiantado.
Existen innumerables estudios científicos que demuestran que proveer información a los consumidores sobre precios reduce el precio promedio de los productos. En otras palabras, la difusión de información es el mecanismo que le da vida a una economía de libre mercado, al tiempo que es la clave para la aplicación de las políticas de competencia. En un mercado donde imperan las reglas de la oferta y demanda, no solamente la información que los proveedores ofrecen a los consumidores es necesaria. La información que se inyecta al mercado por las agencias de competencia es la que finalmente permite, en muchos casos, que se generen precios bajos y competitivos.
De allí la importancia que la CLICAC reciba el apoyo de todos los agentes económicos y le faciliten la información para sus estudios y encuestas. No obstante, a pesar de estos aspectos positivos que hemos señalado, aún existen agentes económicos que se resisten a suministrar la información a la CLICAC. Esta posición atenta contra el compromiso nacional de crear una nueva cultura económica basada en la libre competencia y en la defensa de los derechos del consumidor.
Permítanme referirme a un pasaje de Miguel de Cervantes en su obra Don Quijote que decía, "yo quiero que sepas, Sancho, que si las cosas se dijeran con la verdad desnuda, sin los vestidos de la lisonja, otros siglos correrían". Es una realidad que cuando un agente económico se niega a compartir la información con la CLICAC, dos cosas pueden estar ocurriendo. Primeramente, significa que el agente está impidiendo el libre flujo de información, lo que limita la oferta y permite cobrar precios altos. En este sentido, cualquier colegio que obstaculice la información está violentando un derecho universal de los consumidores y puede percibirse como si estuviese escondiendo algo que no quiere poner en evidencia.
En segundo lugar, significa que el agente económico está confrontando a la CLICAC. Aún no conozco el arte de ser claro para quien no quiere ser atento, y este hecho es motivo que da suficientes indicios para que la CLICAC abra una investigación, la cual podría conllevar aseguramientos de pruebas, inspecciones oculares y acciones exhibitorias que serían de gran inconveniencia para ambas partes, situación esta que podría ser aliviada dando la información requerida, que en su fondo es para el bienestar de los padres de familia.
En el caso específico de los colegios que no suministran la información a la CLICAC, nuestra opinión es que, además que están creando una discordia innecesaria con las autoridades competentes, esos colegios y sus directores deben reconocer que han equivocado su planteamiento y aceptar que su obligación es informar clara, veraz y oportunamente con el objeto de promover una libre competencia. Deben también entender que nuestra responsabilidad, como funcionarios de la CLICAC, es realizar estudios del mercado para detectar distorsiones y propiciar la eliminación de la información asimétrica, especialmente durante los meses de inicio de clases, cuando los padres son sorprendidos con precios que no fueron informados previamente y que se escapan de todo razonamiento lógico.
Es importante comentar lo siguiente. Para aquellos agentes económicos que aún no logran comprender nuestras funciones, despierten que el timbre de la competencia ya tocó. Lo que estamos haciendo es cumplir con la Ley 29 de 1996, lo que estamos recomendando es lo justo, lo que estamos diciendo es la verdad desnuda sin los vestidos de la lisonja, y les aseguro que seguiremos actuando con honestidad, transparencia y equidad. El mejor consejo que podemos darles es que cumplan con sus obligaciones de informar como proveedores. De lo contrario, tarde o temprano, se van a quedar solos. ¡Así es el mercado con los que no informan! No piensen por un instante que las infracciones a la ley van a quedar impunes; estarían muy equivocados. El mejor negocio para cualquier agente económico es aquel que beneficia al consumidor. Entonces, préstenle atención a sus estadísticas y saquen sus propias conclusiones, pero saquen algo positivo. Entiendan que si sus clientes se quejan en la CLICAC es por alguna razón, tal vez porque no reciben el trato que ellos se merecen o porque hay algo que hay que sanar.
Reiteramos nuestro agradecimiento a todos los agentes económicos que colaboran con la CLICAC en los programas de información de precios. En el caso de los colegios particulares, estamos contribuyendo en el mejoramiento de la educación panameña y en el fortalecimiento de una economía de libre mercado. Esperamos que con la publicación de los precios de las matrículas y otros rubros, no solamente logremos sanar las irregularidades sino que, se inicie un proceso legítimo de competencia, en la que todos los colegios aprovechen sus ventajas competitivas y saquen el mayor beneficio para sus alumnos y la comunidad en general.

101 años de Panamá América

 
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