Nuestra misión
Cuando se establece un medio de comunicación, sus fundadores, automáticamente, contraen un compromiso formal con la comunidad y con la patria. Su misión es, primordialmente, la de informar y hacerlo con la verdad. Por lo general, encontrarla requiere trabajar arduamente, revestirse de mucha paciencia, tenacidad y temple para sufrir, en no pocas ocasiones, sinsabores y malquerencias. Por ello, y a pesar de ello, y porque hay que descubrirla a toda costa, nuestro fundador acuñó para este diario, al nacer, el lema que lo distingue "Divulgamos la verdad que los demás ocultan".
Para cumplir con la muy seria responsabilidad de servirle a los pueblos, los medios de comunicación tenemos que constituirnos en atalaya permanente para otear y vigilar el panorama, en educadores para hacer docencia, en orientadores y voceros de la opinión pública, en defensores de las buenas leyes y en críticos de los intentos y la implantación de las que juzguemos malas. Por ello, tanto lo que dimane de los gobiernos como de la empresa privada que juzguemos bueno, lo respaldamos y respaldaremos sin titubeos.
Nuestros invariables propósitos son los de buscar la verdad y defender la justicia. Y al igual que los buenos jueces y fiscales, compadecemos al delincuente pero aborrecemos el delito y propugnamos por su castigo. Siempre, antes de pronunciarnos sobre cualquier tópico, procuramos hacerlo con el más serio análisis y con plena conciencia de que la posición que adoptamos es imparcial, honesta, desprovista de aviesas intenciones y en pro del interés común de los asociados.
Para cumplir con la muy seria responsabilidad de servirle a los pueblos, los medios de comunicación tenemos que constituirnos en atalaya permanente para otear y vigilar el panorama, en educadores para hacer docencia, en orientadores y voceros de la opinión pública, en defensores de las buenas leyes y en críticos de los intentos y la implantación de las que juzguemos malas. Por ello, tanto lo que dimane de los gobiernos como de la empresa privada que juzguemos bueno, lo respaldamos y respaldaremos sin titubeos.
Nuestros invariables propósitos son los de buscar la verdad y defender la justicia. Y al igual que los buenos jueces y fiscales, compadecemos al delincuente pero aborrecemos el delito y propugnamos por su castigo. Siempre, antes de pronunciarnos sobre cualquier tópico, procuramos hacerlo con el más serio análisis y con plena conciencia de que la posición que adoptamos es imparcial, honesta, desprovista de aviesas intenciones y en pro del interés común de los asociados.