Nuestro caldero ideológico
SI ANALIZAMOS LAS causas por las cuales históricamente los pueblos han llevado al poder a figuras autocráticas han sido usualmente las mismas y resultan fáciles de identificar.
Las más comunes o repetitivas son: Pérdida de confianza en las instituciones del Estado; inequidad; aumento en la corrupción tanto pública como privada; disminución del poder adquisitivo; poca respuesta de las autoridades a las necesidades básicas de la población (salud, educación, transporte, alimentos y vivienda); deterioro progresivo de los valores cívicos y morales; y, la ausencia de verdaderos líderes políticos. Realmente podríamos resumir todas estas razones en una: la pérdida de credibilidad en el sistema democrático.
A medida que estas condiciones en el país se van exacerbando y los medios de comunicación las utilizan como un medio para crear noticias sensacionalistas o para iniciar "dimes o diretes" entre las partes involucradas, el grado de percepción popular magnifica la dimensión negativa de los eventos. El pueblo va perdiendo la esperanza y la posibilidad de resolver sus problemas por las vías convencionales y es cuando surgen los falsos líderes que prometen devolver al pueblo el poder y a las instituciones su pulcritud y credibilidad mediante un proceso rápido y eficiente; eliminando de un golpe lo que existe y creando nuevas instituciones.
Los peores dictadores y los que más daño han hecho a los países son los que han surgido de la aclamación popular reflejada en las urnas. Con la excusa de tener que eliminar todo lo que esta malo y corrupto (el fin justifica los medios), el nuevo orden constitucional barre con todo, incluyendo lo más preciado del hombre, nuestra libertad. Quien se oponga, prensa, creencia religiosa o sociedad civil se convierten en traidores de la patria y enemigos del nuevo sistema. Después tomará años recuperar la democracia y volver a niveles de crecimiento aceptables.
Estamos ya en Panamá ante una crisis de valores, problemas sociales agudos y nuestro sistema democrático se tambalea. La bonanza económica tiene a todos los empresarios muy ocupados haciendo negocios sin darnos cuenta o preocuparnos de que hay quienes se preparan para dar el zarpazo que echará por tierra todo lo que ha construido el capitalismo. Actualmente trabajan bajo un manto de oveja como paladines de las causas de los trabajadores, de los campesinos, de los educadores o de los pobres. Ellos están haciendo su trabajo en las calles, medios de comunicación y foros estudiantiles, creando una imagen de combate contra los opresores del pueblo o sea todos los que no estamos con ellos. Hoy son cincuenta gatos, mañana serán cien y después mil, y cuando despertemos del sueño serán los suficientes para ganar una contienda electoral, lo demás será historia.
Mientras tanto en este bello y progresista país, políticos, empresarios y gobierno seguimos aportando con nuestras acciones erradas más ingredientes a ese caldero que nos llevará irremediablemente a una confrontación ideológica.
Afirmó que la empresa deberá cumplir con la participación ciudadana dentro de un foro público, donde las personas emitan su opinión, además el EIA estará accesible en la página web de la institución.
El pueblo de Taboga fue fundado alrededor de 1549, con una población de esclavos libertos por el Rey de España. Desde 1885 se benefició con la construcción del canal por los franceses.
Ahora es un distrito con 1, 402 habitantes, organizado en 5 corregimientos.
Faustino Bustamante: "El proyecto perjudica a todos en Taboga, eso bajará el turismo. En el punto donde se colocarán los tanques es un área de buceo y de concentración de especies marinas. Se destruirá nuestra fauna".
Edith de Bustamante: "Considero que el proyecto no traerá trabajo a los residentes de Taboga, porque las plazas las ocupan otras personas. Eso es peligroso y no se nos ha consultado nada, no lo creo conveniente".
Herbert Bumgarner: "Taboguilla era una playa bella y se dañó por ese tipo de proyecto. Tengo 47 años de estar aquí y si se hace el proyecto sería una lástima porque esto es histórico. Habrían derrames de combustible".
Andrés Bedoya: "En vez de dar empleo eso empeorará la situación de los taboganos. En vez de construir dos tanques para almacenar combustible deben hacer dos hoteles".
Las más comunes o repetitivas son: Pérdida de confianza en las instituciones del Estado; inequidad; aumento en la corrupción tanto pública como privada; disminución del poder adquisitivo; poca respuesta de las autoridades a las necesidades básicas de la población (salud, educación, transporte, alimentos y vivienda); deterioro progresivo de los valores cívicos y morales; y, la ausencia de verdaderos líderes políticos. Realmente podríamos resumir todas estas razones en una: la pérdida de credibilidad en el sistema democrático.
A medida que estas condiciones en el país se van exacerbando y los medios de comunicación las utilizan como un medio para crear noticias sensacionalistas o para iniciar "dimes o diretes" entre las partes involucradas, el grado de percepción popular magnifica la dimensión negativa de los eventos. El pueblo va perdiendo la esperanza y la posibilidad de resolver sus problemas por las vías convencionales y es cuando surgen los falsos líderes que prometen devolver al pueblo el poder y a las instituciones su pulcritud y credibilidad mediante un proceso rápido y eficiente; eliminando de un golpe lo que existe y creando nuevas instituciones.
Los peores dictadores y los que más daño han hecho a los países son los que han surgido de la aclamación popular reflejada en las urnas. Con la excusa de tener que eliminar todo lo que esta malo y corrupto (el fin justifica los medios), el nuevo orden constitucional barre con todo, incluyendo lo más preciado del hombre, nuestra libertad. Quien se oponga, prensa, creencia religiosa o sociedad civil se convierten en traidores de la patria y enemigos del nuevo sistema. Después tomará años recuperar la democracia y volver a niveles de crecimiento aceptables.
Estamos ya en Panamá ante una crisis de valores, problemas sociales agudos y nuestro sistema democrático se tambalea. La bonanza económica tiene a todos los empresarios muy ocupados haciendo negocios sin darnos cuenta o preocuparnos de que hay quienes se preparan para dar el zarpazo que echará por tierra todo lo que ha construido el capitalismo. Actualmente trabajan bajo un manto de oveja como paladines de las causas de los trabajadores, de los campesinos, de los educadores o de los pobres. Ellos están haciendo su trabajo en las calles, medios de comunicación y foros estudiantiles, creando una imagen de combate contra los opresores del pueblo o sea todos los que no estamos con ellos. Hoy son cincuenta gatos, mañana serán cien y después mil, y cuando despertemos del sueño serán los suficientes para ganar una contienda electoral, lo demás será historia.
Mientras tanto en este bello y progresista país, políticos, empresarios y gobierno seguimos aportando con nuestras acciones erradas más ingredientes a ese caldero que nos llevará irremediablemente a una confrontación ideológica.
Afirmó que la empresa deberá cumplir con la participación ciudadana dentro de un foro público, donde las personas emitan su opinión, además el EIA estará accesible en la página web de la institución.
El pueblo de Taboga fue fundado alrededor de 1549, con una población de esclavos libertos por el Rey de España. Desde 1885 se benefició con la construcción del canal por los franceses.
Ahora es un distrito con 1, 402 habitantes, organizado en 5 corregimientos.
1, 402 es la población de Taboga, según el censo de la Contraloría.
5 son los corregimientos que componen ese distrito isleño.
Solo en la isla de Taboga hay 908 personas.
Faustino Bustamante: "El proyecto perjudica a todos en Taboga, eso bajará el turismo. En el punto donde se colocarán los tanques es un área de buceo y de concentración de especies marinas. Se destruirá nuestra fauna".
Edith de Bustamante: "Considero que el proyecto no traerá trabajo a los residentes de Taboga, porque las plazas las ocupan otras personas. Eso es peligroso y no se nos ha consultado nada, no lo creo conveniente".
Herbert Bumgarner: "Taboguilla era una playa bella y se dañó por ese tipo de proyecto. Tengo 47 años de estar aquí y si se hace el proyecto sería una lástima porque esto es histórico. Habrían derrames de combustible".
Andrés Bedoya: "En vez de dar empleo eso empeorará la situación de los taboganos. En vez de construir dos tanques para almacenar combustible deben hacer dos hoteles".