Nuestro Panamá, un caso de urgencia moral
PANAMÁ SE encuentra en estado de urgencia. Mas las medidas para afrontarla si no se toman a paso de tortuga, se encaran por etapas, como si el hado ciego nos creara problemas que sirven principalmente para desviar nuestra atención de todas las urgencias que se nos presentan. Basta con observar las acciones de medias tintas que se han tomado con relación a los recientes envenenamientos y el incendio de un autobús que han causado la muerte a 61 panameños sin que exista la seguridad de que ese número no va a crecer.
Un ejemplo de lo que afirmo es la escogencia del que reemplazará a uno de los magistrados del Tribunal Electoral (TE). En lugar de analizar seriamente esta selección se usa el sarcasmo de que estamos ante el pacto Mi-To, porque se sabe que los magistrados de la Corte Suprema fueron nombrados por dos ex presidentes que en general se percibe que tienen muy mala fachada. Esto no está del todo mal. Otros agregan a otro ex presidente para bautizar el aludido pacto como Mi-En-To. Lo patético es que dejan por fuera que el nuevo magistrado del TE electoral se erigió hace buenos años como el gurú de una nueva secta: To-cristianismo. Opino que este detalle no debió pasarse por alto. Como tampoco pasa desapercibido que el nuevo magistrado del TE es hijo del director de campaña de Endara, como si esto no podría llevar al nepotismo.
Se supone que lo expuesto tiene nada de nepotismo. Tengo entendido que el Fiscal Electoral Solís multó a Endara por hacer campaña indebida a favor del NO a la ampliación del canal. Sin embargo, la fémina del citado trío de ex mandatarios hizo verbosas declaraciones en una entrevista televisiva apoyando el SÍ apenas votó en Pedasí durante el referendo sobre la citada ampliación. La pregunta cajonera es, ¿por qué no se tomó una acción de oficio contra esta dama al igual que se hizo con Endara? ¿Será todo esto un plan astutamente concebido?
Y es que debido a la politiquería de la mayoría de los supuestos dirigentes políticos se encubre un sistema político que debe reformarse de buena fe para renovar líderes que trabajen con verdadero amor y mayor ahínco para refinar nuestra fachada de democracia. Esto también es una urgencia que ha debido afrontarse desde la invasión. La perogrullada es, ¿quién le pone el cascabel al gato.
Estoy seguro que muchos ciudadanos podrán enumerar múltiples urgencias que no se encaran. Pero las urgencias arriba expuestas exigen medidas apremiantes para perfeccionar nuestra seudodemocracia... que brillan por su ausencia. Nadie piensa en Panamá. Demasiados piensan en sus intereses personales, de grupos y crematísticos.
La percepción que existe de los magistrados y diputados es que forman parte de la corrupción que no nos da pausa. Algún dirigente debe hacer algo drástico a este respecto. El funcionario ideal para actuar es el que tiene el poder de un presidencialismo, que es significativo, pero que poco le importa aplicar creatividad e imaginación para salvar a la patria haciéndole frente a tantas urgencias que, repito, sirven para desviar la atención de múltiples urgencias que afectan a la mayoría de los panameños. Pero, debo aceptar que existe la independencia de los tres poderes del Estado. Entonces, ¿tenemos que seguir en la nada mientras Panamá sigue sufriendo. Ojalá aparezcan muchos ciudadanos creativos e imaginativos que piensen y actúen de conformidad con los más altos intereses de la nación.
Mientras tanto los usufructuarios del viejo sistema politiquero, llámense perredé, panameñistas, liberales, molirenas, cambio, y demás hierbas aromáticas, seguirán mangoneando a la brava el poder político que debe ser del pueblo, de nadie más. Además de las enconadas luchas que sin duda se llevan a cabo dentro del perredé, merece la pena notar que Marco Ameglio hizo una buena labor en iniciar la democratización de su partido y que Juan Carlos Varela ha hecho lo mismo, pero aterra pensar lo que harán los de la vieja guardia del panameñismo ya que son perros hueveros. ¡Qué hueso!
Un ejemplo de lo que afirmo es la escogencia del que reemplazará a uno de los magistrados del Tribunal Electoral (TE). En lugar de analizar seriamente esta selección se usa el sarcasmo de que estamos ante el pacto Mi-To, porque se sabe que los magistrados de la Corte Suprema fueron nombrados por dos ex presidentes que en general se percibe que tienen muy mala fachada. Esto no está del todo mal. Otros agregan a otro ex presidente para bautizar el aludido pacto como Mi-En-To. Lo patético es que dejan por fuera que el nuevo magistrado del TE electoral se erigió hace buenos años como el gurú de una nueva secta: To-cristianismo. Opino que este detalle no debió pasarse por alto. Como tampoco pasa desapercibido que el nuevo magistrado del TE es hijo del director de campaña de Endara, como si esto no podría llevar al nepotismo.
Se supone que lo expuesto tiene nada de nepotismo. Tengo entendido que el Fiscal Electoral Solís multó a Endara por hacer campaña indebida a favor del NO a la ampliación del canal. Sin embargo, la fémina del citado trío de ex mandatarios hizo verbosas declaraciones en una entrevista televisiva apoyando el SÍ apenas votó en Pedasí durante el referendo sobre la citada ampliación. La pregunta cajonera es, ¿por qué no se tomó una acción de oficio contra esta dama al igual que se hizo con Endara? ¿Será todo esto un plan astutamente concebido?
Y es que debido a la politiquería de la mayoría de los supuestos dirigentes políticos se encubre un sistema político que debe reformarse de buena fe para renovar líderes que trabajen con verdadero amor y mayor ahínco para refinar nuestra fachada de democracia. Esto también es una urgencia que ha debido afrontarse desde la invasión. La perogrullada es, ¿quién le pone el cascabel al gato.
Estoy seguro que muchos ciudadanos podrán enumerar múltiples urgencias que no se encaran. Pero las urgencias arriba expuestas exigen medidas apremiantes para perfeccionar nuestra seudodemocracia... que brillan por su ausencia. Nadie piensa en Panamá. Demasiados piensan en sus intereses personales, de grupos y crematísticos.
La percepción que existe de los magistrados y diputados es que forman parte de la corrupción que no nos da pausa. Algún dirigente debe hacer algo drástico a este respecto. El funcionario ideal para actuar es el que tiene el poder de un presidencialismo, que es significativo, pero que poco le importa aplicar creatividad e imaginación para salvar a la patria haciéndole frente a tantas urgencias que, repito, sirven para desviar la atención de múltiples urgencias que afectan a la mayoría de los panameños. Pero, debo aceptar que existe la independencia de los tres poderes del Estado. Entonces, ¿tenemos que seguir en la nada mientras Panamá sigue sufriendo. Ojalá aparezcan muchos ciudadanos creativos e imaginativos que piensen y actúen de conformidad con los más altos intereses de la nación.
Mientras tanto los usufructuarios del viejo sistema politiquero, llámense perredé, panameñistas, liberales, molirenas, cambio, y demás hierbas aromáticas, seguirán mangoneando a la brava el poder político que debe ser del pueblo, de nadie más. Además de las enconadas luchas que sin duda se llevan a cabo dentro del perredé, merece la pena notar que Marco Ameglio hizo una buena labor en iniciar la democratización de su partido y que Juan Carlos Varela ha hecho lo mismo, pero aterra pensar lo que harán los de la vieja guardia del panameñismo ya que son perros hueveros. ¡Qué hueso!