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Nueva oportunidad para Cerro Colorado


Lo ocurrido en la mina Santa Rosa fue un error imperdonable que no debe repetirse. Hoy existen modernas técnicas que hacen imposible la ocurrencia de derrames de cianuro como el que contaminó los ríos y quebradas vecinas de la explotación el mes pasado.
Basta que las autoridades del gobierno, léase la Dirección de Minas del Ministerio de Comercio y el INRENARE, hagan su trabajo y se aseguren que tales técnicas sean cumplidas en todo momento y actualizadas a medida que tales vayan siendo superadas.
Una moderna ley de ambiente, como la que acaba de ser sancionada por el Ejecutivo, es un buen comienzo; pero no es mucho más que eso: un comienzo.
Un paso más adelante lo está dando la empresa Panacobre, cesionaria de la mina cuprífera de Cerro Colorado, que acaba de entregar un estudio de impacto ambiental que indica que es factible el proyecto de explotación a cielo abierto, con procesos de lixiviación de alta tecnología, a prueba de derrames.
Dicho estudio fue elaborado con el acuerdo y participación de la población indígena del lugar, tradicionalmente opuesta al proyecto. Para su realización fue necesario invertir más de catorce millones de dólares a lo largo de dos años y contar con los servicios de un nutrido grupo de expertos nacionales y extranjeros.
El mismo comprende cuidados del medio ambiente, programas de prevención de derrames y contaminación por sedimentación y relave, manejo de desechos, mano de obra, reforestación y mejoramiento de suelos.
La empresa ha invertido además en concepto de mano de obra, servicios, suministros, infraestructuras y prestaciones sociales, quince millones de dólares, suma que se multiplicaría varias veces, una vez que el proyecto pase a la etapa de explotación. Cuando ello ocurra, se espera que la mina produzca unos 4.5 millones de toneladas anuales de mineral, esto es unas 12 mil toneladas diarias.
En estos momentos, la crisis asiática ha provocado una abrupta caída del precio del cobre, situándose en 0.72 centavos la libra, necesitándose que tal se eleve a 1.10 centavos para que la explotación sea viable. Hace dos años, cuando se iniciaron los actuales estudios, el precio del metal era de 1.50. Los deprimidos precios actuales impiden llevar adelante la explotación.
Pero mientras se aguarda por mejores precios, la empresa ha manifestado que aprovechará el tiempo divulgando los detalles del proyecto tanto a las comunidades vecinas del área como al resto del país. Por su parte las autoridades competentes deberían hacer lo propio, preparándose para ejercer una efectiva función de control y fiscalización de ese y los demás proyectos.

101 años de Panamá América

 
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