Nueva propuesta de ley para la vida
El Consejo de Gabinete aprobó una propuesta de ley para la salud sexual y reproductiva que permitirá a los ministerio de Salud y de Educación brindar la atención y la información necesaria para el desarrollo integral de los niños, las niñas y sus familiares. Esta propuesta está basada sobre los derechos humanos en salud reconocidos por todos los países que se preocupan por sus ciudadanos y ciudadanas. Su aplicación debe permitir disminuir la mortalidad materna con la atención gratuita del embarazo, parto y posparto; esto es importante en el ambiente de crisis económica actual. Además, debe disminuir la mortalidad del SIDA pediátrico con el tratamiento de las mujeres embarazadas y con la educación de la juventud sobre la prevención de la transmisión sexual de esta enfermedad.
Según estadísticas del Departamento de Epidemiología del Ministerio de Salud, de 1984 a junio 2008 fallecieron 6243 personas por esta enfermedad, de las cuales 193 menores de 15 años (3,09%), lo que habla de una importante transmisión perinatal. 5367 personas (86%) fallecidas por SIDA tenían entre 15 y 55 años, es decir que estaban en una edad productiva y reproductiva que fue truncada, dejando huérfanos en búsqueda de protección. Algunos pueden encontrar que estas cifras son bajas en comparación con otros países; para nosotros cada vida perdida es irremplazable. Cuando se considera que el modo de transmisión heterosexual representa 52.3% de los 9130 diagnósticos de SIDA en estos años, es evidente la necesidad de educación sexual.
Pero el SIDA es sólo un aspecto del alcance de esta propuesta de ley. En el año 2007, los juzgados de Niñez y Adolescentes a nivel nacional recibieron un total de 4,404 casos de protección, lo cual implicó la atención de 5515 niños, niñas y adolescentes. El 11% (478) ingresaron por abuso sexual y 23% (1,023) por abandono y protección, 17% tenía menos de 6 años de edad. Detrás de estas cifras frías, se esconden niños, niñas y adolescentes, personas de derecho moral que merecen la protección del Estado cuando los padres y madres han fallado. ¿Quienes son estos padres? Jóvenes que no pensaron en la posibilidad de un embarazo? ¿Padres de múltiples hijos? ¿Personas en situación de pobreza y de marginalidad? Algunos encuentran que en la auto-flagelación una manera de compensar "faltas" pasadas reales o imaginarias; es su derecho íntimo. Pero no es una solución para estos niños y niñas heridos en lo más profundo de su ser por las personas en las cuales confiaban.
Es necesario prevenir estas situaciones, educarlos para que puedan defenderse de los abusos y llegar a ser adultos felices. También lo es permitir a las personas incluir una vida sexual plena, responsable y segura en su proyecto de vida. Nadie puede tener miedo a la educación a menos que se querrá tener ciudadanas y ciudadanos ignorantes para facilitar su manipulación. Saludamos esta iniciativa que representa una esperanza en la solidaridad humana.
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