Nuevos dueños del Canal de Panamá
La sociedad nunca avanza. Retrocede en un sitio con la misma rapidez con que se adelanta en otro. Sufre cambios continuos, es bárbara, civilizada, cristiana, rica, científica; pero... por cualquier cosa que se recibe, algo se paga. Las palabras son de Waldo Emerson (Self Reliance). Si quisiese hoy día plagiar esta célebre frase, cambiaría su final al de que en Panamá aunque no recibas nada, igual pagas.... Mi hijo que nunca recibió un dólar ni del arnulfismo ni del PRD, es ya un deudor importante, dentro de la ya endeudada sociedad panameña. ¡Qué desgracia, qué dolor, es nacer en un mundo sin posibilidades de tener nada, y ya de antemano, deber todo lo que no tengo...!
Ultimamente he estado escuchando a banqueros prominentes, a políticos parlanchines, y a toda clase de sabios explicarnos el porqué Panamá debiese de empeñar el alma en construir un tercer juego de esclusas. Mi razonamiento, aunque un poco primitivo, funciona para mí (no endeudarme en otro negocio hasta que no haya organizado, y haya recolectado el fruto de mi negocio anterior). El pensamiento de los sabios que quieren otro juego de esclusas, es que necesitamos construir y gastarnos hasta lo que no tenemos, para que armadores millonarios de otras nacionalidades, sigan haciendo negocio. Lógicamente que a consecuencia de este próximo negocio, todos los panameños nos beneficiaremos del honor y de la magnificencia de entrar al siglo XXI, con un canal eficiente y muy moderno. La clave obviamente en este nuevo negocio, es que debemos dar el 40% de toda nuestra agua y el 30% de nuestra tierra y endeudarnos hasta el año 2215 para que quizás un minúsculo grupo de barcos (250) puedan pasar por el ya casi moderno Canal de Panamá.
No sé qué sucede, pero no puedo obtener sabiduría de Mireya, ni Balladares; nunca entendí a Noriega ni a todo su PRD. Confieso también ser nulo con los arnulfistas, no hubo sabiduría ni con Illueca ni con De la Espriella, sólo deudas para mi hijo. ¿Por qué? No lo sé, sólo sé que no me puedo identificar con las ideas de toda esta gama de líderes que cual plagas llegan, se hacen ricos y dejan en su paso a mi patria cada día más endeudada. ¿Qué sucede con la sociedad donde vivimos? ¿Por qué nunca podemos tener algo que funcione? Algo, no importa lo que sea, un Seguro Social, o un Registro Público, algo para enorgullecerme, un pinche lugar que fuese un santuario de mi existencia, un cuartel de policía, una biblioteca nacional. Creo que todo lo estatal hiede, el IPAT o el ANAM.
La verdad es que aunque no fuimos nosotros los panameños quienes construimos el Canal de Panamá (si lo hubiésemos hecho nosotros, las esclusas de Colón ya serían espacio político de Lucho Gómez y la de Balbina dirían en su entrada yo digo Rigo...). Siempre he estado orgulloso del Canal, una obra majestuosa, bien mantenida, bien llevada, y con un rendimiento de miles de millones de dólares. Eso llamo yo ingenio, ingenio gringo, pero ingenio igual. Mentes como la de Goethals, Stevens, Gorgas, Roosevelt, etc., nos hacen pensar y nos hacen creer que el genio humano, ese al cual admiro, es muy diferente a las mentes que he tenido que soportar en los líderes de mi Patria...
Nosotros los panameños también tenemos líderes, también tenemos héroes, pero ninguno de ellos por desgracia está cerca de la política. Sé que ya hay planes de cómo reciclar los 35 millones de galones de agua que usa cada barco que cruza el canal, y por lo tanto no necesitamos dañar más el entorno ecológico (suficiente con los árboles que corta Melo). Sé que nunca recuperaremos la inversión que se haga en la construcción de un tercer juego de esclusas, sé que nos endeudaremos hasta la muerte, sé que mi cuenta de luz y mi cuenta de agua no rebajarán, sé que las razones que se dan para un tercer juego de esclusas nunca serán suficientes para convencerme de que se hace por el beneficio de una vida, por el beneficio de mi hijo o del hijo de algún panameño. Sé que este proyecto se venderá como se vendió el nacionalismo, el Canal es Nuestro, el Canal es Nuestro. Creo que hasta que el panameño medio no vea un reporte completo de qué y cuál beneficio le ha traído el Canal de Panamá a su vida diaria, debería de rechazar categóricamente cualquier proyecto que signifique endeudarnos más. Exijamos el saber a dónde son dirigidos los beneficios obtenidos por el Canal de Panamá, la ignorancia produce la muerte.
El Canal produce electricidad ¿para quién? Millones y millones en recaudación, por el peaje de naves extranjeras, digamos ¿en qué se gastaron? ¿cuántos, etc. etc.? Expliquemos a dónde se va todo este dinero, porque lo que soy yo lucharé hasta con la última gota de tina, para ver que nunca tengamos que meternos en otro negocio que nos endeude más de lo que ya estamos...
El progreso es bello, la tecnología con humanidad, es maravillosa, pero después que hayamos cortado todos los árboles, y destruido todos los ríos, y matado todas las aves y animales que habitan un ecosistema, después que guardias cuiden, para no dejarme entrar a las nuevas construcciones, en lo que antes fue nuestra tierra, antes que yo y el resto de los panameños decidamos si es bueno, o es malo, para, aquellos que vengan después de nosotros, primero pregunta: ¿confío yo en que nuestros políticos tendrán la suficiente honradez, para decirnos la verdad, acerca del porqué quieren construir este millonario proyecto? Y, si luego decidimos que sí queremos construirlo, ¿tendrán éstos la suficiente honradez, como para que no resulte en otro canal francés, o en otro Van Dam, o COFINA, etc.? Los americanos dejaron en Panamá, una de las herencias más grandes que cualquier nación latinoamericana haya recibido de otra nación: millones de dólares, millones de activos, oficinas, edificios, etc. Todo le fue prometido a su pueblo por los dirigentes políticos anteriores, de todas las casas y todos los terrenos, y todas las instalaciones, después de tanto dinero que se ha recolectado, tan sólo me pregunta...¿pagamos hoy día, menos por nuestra cuenta de luz, menos por el agua, nos cobra el gobierno hoy día menos impuestos... ha mejorado mi calidad de vida, el Seguro Social es más eficiente, mejores jubilaciones? No tengo respuestas, mi alma está confundida, y dentro de las tinieblas que se ciernen sobre nosotros, tengo la fe que la luz sea más fuerte que la oscuridad que por momentos nos rodea. ¿Por qué hablo de oscuridad? Fe ¿en qué? ¿quién es mejor, Batman o Don Quijote?, ¿quién es menos ladrón el PRD o el arnulfismo? ¿En quién confío, en los lagisladores o en nuestros abogados? Por favor ¡Ayúdenme!
Ultimamente he estado escuchando a banqueros prominentes, a políticos parlanchines, y a toda clase de sabios explicarnos el porqué Panamá debiese de empeñar el alma en construir un tercer juego de esclusas. Mi razonamiento, aunque un poco primitivo, funciona para mí (no endeudarme en otro negocio hasta que no haya organizado, y haya recolectado el fruto de mi negocio anterior). El pensamiento de los sabios que quieren otro juego de esclusas, es que necesitamos construir y gastarnos hasta lo que no tenemos, para que armadores millonarios de otras nacionalidades, sigan haciendo negocio. Lógicamente que a consecuencia de este próximo negocio, todos los panameños nos beneficiaremos del honor y de la magnificencia de entrar al siglo XXI, con un canal eficiente y muy moderno. La clave obviamente en este nuevo negocio, es que debemos dar el 40% de toda nuestra agua y el 30% de nuestra tierra y endeudarnos hasta el año 2215 para que quizás un minúsculo grupo de barcos (250) puedan pasar por el ya casi moderno Canal de Panamá.
No sé qué sucede, pero no puedo obtener sabiduría de Mireya, ni Balladares; nunca entendí a Noriega ni a todo su PRD. Confieso también ser nulo con los arnulfistas, no hubo sabiduría ni con Illueca ni con De la Espriella, sólo deudas para mi hijo. ¿Por qué? No lo sé, sólo sé que no me puedo identificar con las ideas de toda esta gama de líderes que cual plagas llegan, se hacen ricos y dejan en su paso a mi patria cada día más endeudada. ¿Qué sucede con la sociedad donde vivimos? ¿Por qué nunca podemos tener algo que funcione? Algo, no importa lo que sea, un Seguro Social, o un Registro Público, algo para enorgullecerme, un pinche lugar que fuese un santuario de mi existencia, un cuartel de policía, una biblioteca nacional. Creo que todo lo estatal hiede, el IPAT o el ANAM.
La verdad es que aunque no fuimos nosotros los panameños quienes construimos el Canal de Panamá (si lo hubiésemos hecho nosotros, las esclusas de Colón ya serían espacio político de Lucho Gómez y la de Balbina dirían en su entrada yo digo Rigo...). Siempre he estado orgulloso del Canal, una obra majestuosa, bien mantenida, bien llevada, y con un rendimiento de miles de millones de dólares. Eso llamo yo ingenio, ingenio gringo, pero ingenio igual. Mentes como la de Goethals, Stevens, Gorgas, Roosevelt, etc., nos hacen pensar y nos hacen creer que el genio humano, ese al cual admiro, es muy diferente a las mentes que he tenido que soportar en los líderes de mi Patria...
Nosotros los panameños también tenemos líderes, también tenemos héroes, pero ninguno de ellos por desgracia está cerca de la política. Sé que ya hay planes de cómo reciclar los 35 millones de galones de agua que usa cada barco que cruza el canal, y por lo tanto no necesitamos dañar más el entorno ecológico (suficiente con los árboles que corta Melo). Sé que nunca recuperaremos la inversión que se haga en la construcción de un tercer juego de esclusas, sé que nos endeudaremos hasta la muerte, sé que mi cuenta de luz y mi cuenta de agua no rebajarán, sé que las razones que se dan para un tercer juego de esclusas nunca serán suficientes para convencerme de que se hace por el beneficio de una vida, por el beneficio de mi hijo o del hijo de algún panameño. Sé que este proyecto se venderá como se vendió el nacionalismo, el Canal es Nuestro, el Canal es Nuestro. Creo que hasta que el panameño medio no vea un reporte completo de qué y cuál beneficio le ha traído el Canal de Panamá a su vida diaria, debería de rechazar categóricamente cualquier proyecto que signifique endeudarnos más. Exijamos el saber a dónde son dirigidos los beneficios obtenidos por el Canal de Panamá, la ignorancia produce la muerte.
El Canal produce electricidad ¿para quién? Millones y millones en recaudación, por el peaje de naves extranjeras, digamos ¿en qué se gastaron? ¿cuántos, etc. etc.? Expliquemos a dónde se va todo este dinero, porque lo que soy yo lucharé hasta con la última gota de tina, para ver que nunca tengamos que meternos en otro negocio que nos endeude más de lo que ya estamos...
El progreso es bello, la tecnología con humanidad, es maravillosa, pero después que hayamos cortado todos los árboles, y destruido todos los ríos, y matado todas las aves y animales que habitan un ecosistema, después que guardias cuiden, para no dejarme entrar a las nuevas construcciones, en lo que antes fue nuestra tierra, antes que yo y el resto de los panameños decidamos si es bueno, o es malo, para, aquellos que vengan después de nosotros, primero pregunta: ¿confío yo en que nuestros políticos tendrán la suficiente honradez, para decirnos la verdad, acerca del porqué quieren construir este millonario proyecto? Y, si luego decidimos que sí queremos construirlo, ¿tendrán éstos la suficiente honradez, como para que no resulte en otro canal francés, o en otro Van Dam, o COFINA, etc.? Los americanos dejaron en Panamá, una de las herencias más grandes que cualquier nación latinoamericana haya recibido de otra nación: millones de dólares, millones de activos, oficinas, edificios, etc. Todo le fue prometido a su pueblo por los dirigentes políticos anteriores, de todas las casas y todos los terrenos, y todas las instalaciones, después de tanto dinero que se ha recolectado, tan sólo me pregunta...¿pagamos hoy día, menos por nuestra cuenta de luz, menos por el agua, nos cobra el gobierno hoy día menos impuestos... ha mejorado mi calidad de vida, el Seguro Social es más eficiente, mejores jubilaciones? No tengo respuestas, mi alma está confundida, y dentro de las tinieblas que se ciernen sobre nosotros, tengo la fe que la luz sea más fuerte que la oscuridad que por momentos nos rodea. ¿Por qué hablo de oscuridad? Fe ¿en qué? ¿quién es mejor, Batman o Don Quijote?, ¿quién es menos ladrón el PRD o el arnulfismo? ¿En quién confío, en los lagisladores o en nuestros abogados? Por favor ¡Ayúdenme!