Obama, Sarkozy & Zapatero
Cuando Obama ganó la Casa Blanca el año pasado, Nicolás Sarkozy fue el primero en felicitarlo, refiriéndose al afroamericano como “su amigo” e incluso fue el primero en Europa en reunirse con BO.
En los últimos meses hemos visto a Zapatero más cerca de Obama que Sarkozy y de repente, está aquél disgusto, en que Sarkozy dijo que Zapatero estaba muy “lejos de ser inteligente”, lo cierto es que Nicolás y su esposa visitaron al rey de España y no saludaron a Zapatero. ¿Habrá sido reemplazada la luna de miel de Obama con Sarko por la luna de miel con Zapatero?
Pues Sarko y Zapatero nunca tuvieron luna de miel. Incluso recientemente vimos en la televisión gala, al socialista J.C. Cambadelis diciendo que “Sarkozy ahora mantenía una posición de un Anti-Obama”.
Todo cambió en menos de un año, por su lado dijo France24h: “A Sarkozy le irrita la inexperiencia política de su colega americano”. La Francia de Sarko declinó enviar más tropas en Afganistán, -Zapatero si lo hizo-, Sarkozy opinó contra la equivocación de Obama en la crisis nuclear de Irán. Se opuso al maltrato al pueblo hondureño y no reconoció válida la acción en Corea. En septiembre pasado, en la ONU, el presidente francés aludió con palabras finas el programa de desarmamento nuclear de Obama.
Jack Kelly escribió hace poco en “the Real Clear Politics Web”, que Sarkozy “estaba furioso con Barack Obama por su adolescencia rabiosa, en querer extinguir todo el arsenal nuclear del planeta, de un solo plumazo”. Esto ocurrió en una reunión del UNSC, en donde Obama y Sarko estaban “tete á tete”. Zapatero no puede asistir a estas reuniones. Tal vez por eso los social-demócratas nórdicos ¿le regalaron el Premio Nobel de la Paz, al Anticristo? Ninguno de ellos igualmente hace parte del UNSC. Entonces, ¿Qué quiere Obama?
Por estas razones, París y Washington se alejan en el tiempo, por frustración, incomunicación, diferencias, etc.
Lo curioso es que Obama está más cerca de Sarkozy que lo que Nicolás podría estar de Bush Jr., pareciera que todo es un problema de percepciones. Lo incierto es: ¿qué pasará si David Cameron llega a Downing street este año? ¿Dónde quedará Obama?, sin Inglaterra y Francia y dándose abrazos con Zapatero y los nórdicos. No entendemos.