Obama y el cambio
El martes, con el triunfo de Barak Obama, se puso punto final a una intensa campaña en los Estados Unidos para la nominación presidencial demócrata. La travesía ha sido histórica y ardua. Pero los problemas para Obama recién comienzan, pues en las próximas semanas debe elegir a su compañero (¿compañera?) de fórmula.
Se trata del primer gran desafío que tendrá Obama, ya que deberá ser consecuente con la promesa de cambio que sembró en sus seguidores, al tiempo que encuentra una figura que lo complemente en la visión internacional, y le ayude a llenar el vacío de su cuestionada inexperiencia. Recordemos que durante la campaña, la senadora Hillary Clinton no representó el anhelado cambio debido a los ocho años de su marido en la Casa Blanca.
El equipo de Obama no se intranquiliza, pues tiene de dónde escoger: Cuenta con el carismático senador John Edwards, el astronauta Bill Nelson, el experto en asuntos latinos Chris Dodd y el influyente senador Biden, entre otros. De concretarse estas oportunidades tanto al pueblo estadounidense como a otras naciones que no pueden ignorar el cambio que promete, quizá a Obama le convendría no caer en las redes de la sombra del continuismo que ha significado Clinton en esta contienda.