¿Obligación de regalar lo suyo?
La pretensión de nuestro Gobierno de que el sector privado otorgue una gratificación a sus empleados ha merecido un rotundo rechazo, y con sobrada razón.
La declaración del señor Ministro de Trabajo de que si no se la acepta voluntariamente, se establecería por decreto, será, sin duda alguna, desafiada por ilegal y arbitraria.
Hacer esto en los actuales momentos tiene un fuerte olor a jugada política para que un pueblo agradecido le dé su respaldo a las candidaturas de los miembros del gobierno actual en las elecciones generales del año 2009.
Empresas hay hoy en día, y no pocas, que están endeudadas con los bancos, trabajando en rojo, hasta el borde de la quiebra y aún ya quebradas por la demora de instituciones del Gobierno Nacional en cancelarles sus deudas, como ocurrió con el famoso FIS y sus sempiternos retrasos para pagarles.
Estimamos que el Gobierno Nacional debe reconsiderar seriamente la situación. En primer lugar, a nadie puede exigírsele entregar algo que no tiene, y al que tiene, nadie tiene derecho a obligarle a regalar parte de lo suyo.
Además, la República de Panamá es signataria de la Declaración Universal de los Derechos Humanos proclamada el 10 de diciembre de 1948, cuyo artículo l7 estipula que toda persona tiene derecho a la propiedad individual o colectivamente y que nadie será privado arbitrariamente de ella.