default

Obras públicas rurales, solución viable


Hemos visto cómo en los últimos años, debido a factores de todo tipo, como aumento de la población, contracción económica, globalización, etc., la tasa de desempleo y subempleo han aumentado de forma alarmante en nuestro país, no escapando de esta realidad el sector rural. La creación de empleo utilizando mano de obra intensiva para producir mayor cantidad de bienes por medio manuales y utilizando pequeñas industrias es aún algo difícil, si contamos con tecnología moderna. Eso es así porque la productividad por horas-hombre es tan baja que nunca va a proporcionar un aumento en la renta per cápita de un país.
¡Si tenemos exceso de mano de obra, pero no tenemos capital no podremos producir nada! Y todos sabemos que el capital es escaso, por ello lograr el pleno empleo en Panamá con un aumento sostenido del PIB será una tarea no solamente difícil, sino compleja.
En el sector rural la creación de abundante empleo podría ser factible debido a que es posible realizar obras públicas necesarias, sin desviar montos considerables de capital utilizado para otras tareas más productivas, con la utilización de mano de obra más económica con volúmenes mínimos de capital. Tal sería el caso en la construcción de carreteras de penetración rudimentarias, nivelación de suelos, cercado de fincas, construcción de letrinas, acueductos rurales, abrevaderos y depósitos de agua (pequeñas presas) perforación de pozos de aguas poco profundas, limpieza de playas y ríos. Esto haría que evitemos los proyectos de gran escala, caros y sensacionalistas, que toman años, restringen en muchas ocasiones la flexibilidad y libertad de los productores individuales y los obliga muchas veces a variar radicalmente sus patrones de cultivo y que traen rechazo a las nuevas formas de organización. Estos proyectos resolverían en parte la disyuntiva que se plantea en el sector sobre la productividad (que sólo pueden lograr los que algo tienen) que siempre se concentrará en ciertas regiones y dentro de ellas a un número reducido de personas lo que hará más pronunciadas las diferencias entre las más y menos afortunadas y la equidad, que nos dice que debería haber una distribución equitativa de los rendimientos de la economía entre todos los ciudadanos. Por otro lado, no podemos sacrificar la productividad en áreas de la equidad, pero lo que proponemos es aliviar las desigualdades con medidas que tal vez contribuyen a aumentar la productividad en vez de limitarla. Un proyecto como el propuesto contribuiría a la productividad y proporcionaría empleo a la parte menos favorecida de la población rural, como los campesinos sin tierra y los que han salido despedidos del sector agrícola.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América