Octava de Pascua: Misericordia
Misericordia es lo que necesitamos en estos días en que se rompió la paz con la guerra...
VIVIMOS DE LA esperanza. La gran esperanza de muchos es la lotería, que casi nunca se la ganan, y en la compra de billetes y otras variedades se descuadra el presupuesto. Y seguimos esperando de domingo a domingo. Ciertamente nuestra esperanza es grande y que ojalá nunca la perdamos, no importa lo que suceda. Lo último que se pierde es la esperanza.
"Yo tengo fe que todo cambiará", dice un himno de iglesia, "que triunfará por siempre el amor, yo tengo fe, que siempre brillará la luz de la esperanza que no se acabará jamás". A este propósito leo en el capítulo de San Lucas 24 el pasaje de los discípulos de Emaús. Se suele leer durante el período de Pascua. Recordémoslo.
En líneas generales: dos seguidores de Jesús. Aparentemente admiradores y, sobre todo, muy imbuidos del mesianismo politiquero que veían en Jesús un potencial libertador. Un liberador de todas las esclavitudes a las que estaban sometidos por los invasores romanos. No habían entendido el mesianismo de Jesús que era distinto. En realidad, afirman algunos que la humanidad a pesar de que los católicos y cristianos afirmamos que el Mesías es Jesús de Nazareth , el Cristo, aún están esperando cada uno su Mesías particular; es decir, su Simón Bolívar, su San Martín, su Napoleón, su Chávez o su Evo Morales o cualquiera de estos grandes generales que han arrastrado a grandes multitudes. Pero esos Mesías no son perfectos y terminan muriéndose y dejando las cosas a medio hacer. Y sin poder cumplir un buen porcentaje de sus promesas. Hoy por hoy esperamos un Liberador, uno que componga los entuertos, que provea de todo lo que necesita el país, que no cometa errores y que tenga la receta mágica para cuanto el ser humano quiera crear con su capacidad para producir problemas.
¿Cómo resolver el problema de los damnificados? ¿Cómo acertar con la legislación adecuada con el menor infractor? ¿Cómo terminar tantos proyectos para hacerle frente a la pobreza en sus distintas manifestaciones?
Hemos hablado sobre la pobreza, seguimos y seguiremos hablando, y hemos descubierto que el tema cada vez se vuelve más difícil. Por ejemplo: La casa que se quemó era una casa condenada, pero en ella vivían 20 familias, algunas tenían más de 50 años de vivir allí. Ahora exigen que el Gobierno reconstruya la casa y que se las habilite como nueva en el mismo sitio. ¿Cómo? La casa tenía casi cien años, se construyó cuando las obras del Canal y, según dijo un carpintero, no se podía clavar un clavo porque la madera no daba más. Hay que hacer algo, pero ¿cómo? de manera de que la gente quede contenta. No hay fórmula ni propuesta que valga para contentar a todos. La mejor manera de quedar mal con todos, es tratando de quedar bien con todos.
"Nosotros esperábamos", todos esperamos y debemos seguir esperando pero no en palabras, sino en lo que podamos hacer nosotros con lo que Dios nos ha dado. Las elecciones y su fanfarria pasarán, pero nuestras esperanzas hay que ponerlas en algo más sólido. Jesús reprendió la ingenuidad de sus discípulos frustrados. Y les repitió lo de siempre que El , el Mesías, tendría que sufrir y morir y así entrar en la gloria. No hay tutía. "Post crucem lucem", después de la cruz , la luz.
Termina la Octava de Pascua. En esta Octava que concluye en los medios devotos se celebra con aprobación del Sumo Pontífice, la Divina Misericordia. Del Señor con gran concurrencia de gentes a los templos.
Misericordia es lo que necesitamos en estos días en que se rompió la paz con la guerra y en donde luego de la destrucción, ahora se quiere imponer una paz de acuerdo a los que la destruyeron. El remedio, peor que la enfermedad.
"La auténtica religión" afirmaba el Pontífice en una exhortación, "no proclama ni el terrorismo ni la violencia , sino que busca promover de cualquier modo la unidad y la paz de toda la familia humana". Son directrices para estos tiempos que vivimos. Aplicadas a nuestra situación, siempre resultan oportunas en las distintas leyes que se tratan de aprobar.
Los plazos fueron concedidos a través de una ley, aprobada a mediados del año 1999, por la administración de Ernesto Pérez Balladares. No era; sin embargo, la primera vez que se le concedía una prórroga.
Con la construcción de la segunda fase del Corredor Norte (Tinajitas-Tocumen) PYCSA proyecta un aumento del número de conductores.
La segunda fase del Corredor Norte -de Tinajitas al aeropuerto Internacional de Tocumen- tiene un tramo de 14.5 kilómetros de extensión.
En más de cinco años, la empresa sólo ha construido dos o tres kilómetros, no más de un 15% de avance, que equivale a unos 500 metros por año- cuando debió haber terminado el proyecto en seis u ocho meses.
VIVIMOS DE LA esperanza. La gran esperanza de muchos es la lotería, que casi nunca se la ganan, y en la compra de billetes y otras variedades se descuadra el presupuesto. Y seguimos esperando de domingo a domingo. Ciertamente nuestra esperanza es grande y que ojalá nunca la perdamos, no importa lo que suceda. Lo último que se pierde es la esperanza.
"Yo tengo fe que todo cambiará", dice un himno de iglesia, "que triunfará por siempre el amor, yo tengo fe, que siempre brillará la luz de la esperanza que no se acabará jamás". A este propósito leo en el capítulo de San Lucas 24 el pasaje de los discípulos de Emaús. Se suele leer durante el período de Pascua. Recordémoslo.
En líneas generales: dos seguidores de Jesús. Aparentemente admiradores y, sobre todo, muy imbuidos del mesianismo politiquero que veían en Jesús un potencial libertador. Un liberador de todas las esclavitudes a las que estaban sometidos por los invasores romanos. No habían entendido el mesianismo de Jesús que era distinto. En realidad, afirman algunos que la humanidad a pesar de que los católicos y cristianos afirmamos que el Mesías es Jesús de Nazareth , el Cristo, aún están esperando cada uno su Mesías particular; es decir, su Simón Bolívar, su San Martín, su Napoleón, su Chávez o su Evo Morales o cualquiera de estos grandes generales que han arrastrado a grandes multitudes. Pero esos Mesías no son perfectos y terminan muriéndose y dejando las cosas a medio hacer. Y sin poder cumplir un buen porcentaje de sus promesas. Hoy por hoy esperamos un Liberador, uno que componga los entuertos, que provea de todo lo que necesita el país, que no cometa errores y que tenga la receta mágica para cuanto el ser humano quiera crear con su capacidad para producir problemas.
¿Cómo resolver el problema de los damnificados? ¿Cómo acertar con la legislación adecuada con el menor infractor? ¿Cómo terminar tantos proyectos para hacerle frente a la pobreza en sus distintas manifestaciones?
Hemos hablado sobre la pobreza, seguimos y seguiremos hablando, y hemos descubierto que el tema cada vez se vuelve más difícil. Por ejemplo: La casa que se quemó era una casa condenada, pero en ella vivían 20 familias, algunas tenían más de 50 años de vivir allí. Ahora exigen que el Gobierno reconstruya la casa y que se las habilite como nueva en el mismo sitio. ¿Cómo? La casa tenía casi cien años, se construyó cuando las obras del Canal y, según dijo un carpintero, no se podía clavar un clavo porque la madera no daba más. Hay que hacer algo, pero ¿cómo? de manera de que la gente quede contenta. No hay fórmula ni propuesta que valga para contentar a todos. La mejor manera de quedar mal con todos, es tratando de quedar bien con todos.
"Nosotros esperábamos", todos esperamos y debemos seguir esperando pero no en palabras, sino en lo que podamos hacer nosotros con lo que Dios nos ha dado. Las elecciones y su fanfarria pasarán, pero nuestras esperanzas hay que ponerlas en algo más sólido. Jesús reprendió la ingenuidad de sus discípulos frustrados. Y les repitió lo de siempre que El , el Mesías, tendría que sufrir y morir y así entrar en la gloria. No hay tutía. "Post crucem lucem", después de la cruz , la luz.
Termina la Octava de Pascua. En esta Octava que concluye en los medios devotos se celebra con aprobación del Sumo Pontífice, la Divina Misericordia. Del Señor con gran concurrencia de gentes a los templos.
Misericordia es lo que necesitamos en estos días en que se rompió la paz con la guerra y en donde luego de la destrucción, ahora se quiere imponer una paz de acuerdo a los que la destruyeron. El remedio, peor que la enfermedad.
"La auténtica religión" afirmaba el Pontífice en una exhortación, "no proclama ni el terrorismo ni la violencia , sino que busca promover de cualquier modo la unidad y la paz de toda la familia humana". Son directrices para estos tiempos que vivimos. Aplicadas a nuestra situación, siempre resultan oportunas en las distintas leyes que se tratan de aprobar.
Los plazos fueron concedidos a través de una ley, aprobada a mediados del año 1999, por la administración de Ernesto Pérez Balladares. No era; sin embargo, la primera vez que se le concedía una prórroga.
Con la construcción de la segunda fase del Corredor Norte (Tinajitas-Tocumen) PYCSA proyecta un aumento del número de conductores.
La segunda fase del Corredor Norte -de Tinajitas al aeropuerto Internacional de Tocumen- tiene un tramo de 14.5 kilómetros de extensión.
En más de cinco años, la empresa sólo ha construido dos o tres kilómetros, no más de un 15% de avance, que equivale a unos 500 metros por año- cuando debió haber terminado el proyecto en seis u ocho meses.