Odisea de la CSS
Todavía recuerdo aquellos días en que el Seguro Social era una institución respetada y manejada por hombres probos y con voluntad de hacer de ella una tacita de oro. Nada faltaba, todo estaba al día, las citas se lograban para el mismo día, se contaba con los mejores medicamentos y los pacientes eran atendidos por médicos con vocación de tales. No es que la edad nos haga remontarnos a aquellos tiempos; es sólo una realidad insoslayable y envidiable que quisiera que volviera algún día.
Necesitar el Seguro hoy es una calamidad que hace que algunas personas hasta hagan sacrificios para atenderse privadamente. Necesitar un medicamento y no encontrarlo es lo común con el perjuicio para los que no tienen dinero. Lograr un cupo para consulta es ensillar un gallote. No comprendo cómo puede faltar medicinas para la presión, la diabetes que deben ingerirse permanentemente. La actualización del cuadro básico está obsoleta y no cuentan con medicinas modernas.
Esperamos que la nueva administración tenga en mente actualizar las prestaciones médicas; tiene que haber un sistema moderno para facilitar las citas, las operaciones, para descentralizar los servicios, sobre todo cirugía y otros que se atienden, de preferencia en la Especializada. El actual gobierno tiene que resolver el problema de los beneficiarios que ha sido una de las causas de la quiebra, junto con la pérdida de la autonomía y la mediocridad de algunas autoridades. Actualmente se atienden más beneficiarios que asegurados, mientras el MINSA no absorbe sus obligaciones, cargando todo al Seguro. El cuarto de urgencia es dantesco, adonde nadie quisiera llegar nunca y algunos colegas míos se han momificado y deshumanizado en la atención de sus pacientes.
Entonces, tratemos de regresar a lo que era antes. Si escogen al que desea el Sr. Presidente, pienso en alguien que no conozco, pero que ojalá no esté maleado y no venga con las mañas de los anteriores. Es la última oportunidad de tener una institución seria y bien llevada, que no sea nido de empleos para amistades y que resuelva las necesidades de un pueblo que busca los servicios por los que paga, sin encontrarlos. La medicina unificada en todo es un error ya que cada uno tiene sus responsabilidades y ya tenemos experiencia de una integración.
Por el bien de los más necesitados, transformemos el Seguro en algo digno de los panameños y para los panameños.