¡Ojo con la propaganda engañosa!
Ese paraíso que en la mañana se cubre de niebla y que millones de años atrás hospedó al volcán más grande de Centroamérica se ha convertido, junto a Boquete, en los lugares montañosos preferidos de quienes nos visitan y de los que quieren conocer su país. El Valle de Antón, con su especial clima y su belleza de jardines, es uno de los mejores sitios turísticos de Panamá, el cual alberga a numerosas familias que han encontrado a Panamá como su segundo hogar. Su mercado, donde convergen las plantas, los vegetales y las artesanías de varias regiones, es el más atractivo de toda nuestra geografía.
Apegado al tema de protección al consumidor me preocupa cómo algunos, aprovechándose de su identificación y la reputación que local e internacionalmente ha adquirido, realizan proyectos con ese nombre, pero que distan muchísimo de estar ni siquiera cerca del legendario valle. Veamos los que he podido detectar: El Valle Village, a cinco o seis kilómetros de la Panamericana o sea a más de veinte del verdadero valle. El Valle Highlands, más cerca que el anterior, pero igualmente en sus afueras. Proyecto Santerra, que se anuncia como relacionado con El Valle, así como otros en igual condición, pero también en San Carlos.
Ninguno de esos proyectos se encuentra dentro del corregimiento de El Valle, distrito de Antón, provincia de Coclé. Están todos en el distrito sancarlino, provincia de Panamá, detalles que desconoce algún extranjero que se entera en Internet de uno de esos proyectos, llegando a la conclusión que se encuentran en el codiciado sitio; posteriormente, se enterara que le metieron gato por liebre.
Nuestra legislación es muy clara al respecto. Todo anuncio o aviso publicitario deberá ajustarse a la verdad, cuidando el anunciante que no se tergiversen los hechos y que el anuncio no induzca a error o a confusión, nos dice el artículo 58 de la Ley 45 de 2007 sobre protección al consumidor. En su artículo 59, dicha ley dispone que no se permiten anuncios de artículos que den a entender que el producto tiene cualidades, características o beneficios de los que carece. Cuando te anuncian Coca Cola y te dan otra cosa, es lo mismo que promocionar un proyecto con el nombre de El Valle, pero afuera de él.
Siendo tan clara la Ley, debe proceder la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia a actuar con todo el rigor que sus facultades le permiten. Le cedo la palabra al colega Pedro Meilán.
gcochez@cableonda.net