Ola inflacionaria
Los reportes económicos indican que en los primeros meses de este año 2008, la inflación en nuestro país se ha disparado hasta lograr números históricos, rondando el 9%.
En un sistema económico acostumbrado a índices de inflación similares o incluso por debajo de los de los Estados Unidos, casi nunca más del 2%, el abrupto incremento en algunos rubros básicos del mercado, como alimentos y combustibles, obligan al gobierno a estudiar sesudamente a qué mecanismos recurrir para evitar que la cuestión se desborde y se salga de las manos.
El registro bajo la marca "Compita" de una gama de productos de la canasta básica, si bien ha servido como aliciente temporal que, además ha tratado de impedir la especulación abusiva de los intermediarios en la cadena de comercialización de alimentos, evidentemente se trata de una idea no acabada y absolutamente insuficiente a mediano o a largo plazo.
La solución tiene necesariamente que venir por el lado de incentivar el aumento de la oferta alimentaria, de manera que el impacto que está teniendo la demanda, pueda ser amortiguado.