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Opinión


"Actualmente los legisladores gozan de privilegios, aunque la Constitución lo prohibe. Es absolutamente necesario crear un régimen de igualdad entre los ciudadanos y los legisladores.
No es posible que mientras a un ciudadano se le descuenta por ausentarse a su lugar de trabajo, exista una clase privilegiada que percibe salarios altos y no reciban sanciones económicas por ausentarse. En cuanto a las licencias, las mismas deben tener un límite de tres meses y que sean justificadas. Somos partidarios de que los suplentes cobren el salario de los principales cuando suplanten a estos últimos".
"Falta voluntad de parte de la mayoría de los colegas para reformar el reglamento interno del hemiciclo legislativo. Llevo cinco años consecutivos de proponer el código de ética y honor parlamentario, el cual contempla la disciplina individual y colectiva de los legisladores, pero sin embargo no ha sido posible concretarlo. Actualmente este proyecto se encuentra prohijado en la Comisión de Etica".
"Es necesario cambiar el reglamento interno de la Asamblea Legislativa porque el país no puede continuar con esta irresponsabilidad de parte de los legisladores, quienes se deben al pueblo que los eligió. Esto parece un mal sin remedio. Esta es la "Vaca Sagrada" de la Asamblea Legislativa, ya que a pesar de varios esfuerzos no se ha logrado nada. Hemos propuesto en varias ocasiones un proyecto que contemple sanciones económicas a los parlamentarios que se ausenten".
"La ausencia de algunos legisladores a las sesiones del pleno es falta de responsabilidad, principalmente porque cada parlamentario tiene dos suplentes y cuando hay una curul vacía son tres personas que no están cumpliendo con su deber.
Esto perjudica la imagen de este organo del Estado y además a las personas que eligieron a determinado legislador, ya que no estará representado a través de él en discusiones que tienen incidencias en sus comunidades. Aprobar proyectos de leyes con 40 o 36 legisladores, cuando son 71, es perjudicial, ya que los mismos no han tenido una verdadera consulta. Hay que recordar que la verdadera función de un legislador es legislar".
Para alcanzar este objetivo hay que llevar a cabo modificaciones significativas. Algunas de ellas son materia constitucional. Para llevar a cabo los cambios constitucionales requeridos, la vía más idónea y democrática es la Asamblea Nacional Constituyente. Por eso, desde 1991, he insistido en la necesidad de convocar una convención constituyente; por eso mi programa de gobierno incluye la convocatoria a dicha convención; y por eso firmé la petición para incluir la "quinta papeleta" en los comicios de 2004, que permita consultar directamente al electorado-que es el único soberano-si quiere que una Asamblea Constituyente redacte y apruebe una nueva constitución, democrática e incluyente, adecuada a nuestra realidad y aspiraciones.
Para el candidato por la alianza Patria Nueva, Martín Torrijos, la gestión de la Asamblea Legislativa es responsabilidad privativa de la propia Asamblea. Somos respetuosos de la separación de los poderes establecidos en la Constitución Nacional.
Sin embargo, me comprometo, como futuro Presidente de la República, a utilizar todos los instrumentos legales y administrativos para invitar y orientar a los legisladores de la República a diseñar y construir un proceso de reingeniería de la gestión de la Asamblea, que garantice mayor eficiencia y transparencia en el uso de los recursos a su cargo.
El exceso de privilegios, la existencia de personal que cobra y no trabaja o que no trabaja lo que se supone debe trabajar, el exceso de personal, el manejo no transparente en la asignación de los contratos de servicios y la adquisición de bienes de la Asamblea, son algunos de los presuntos excesos que ameritan un profundo análisis de los procesos de gestión del Organo Legislativo.
La opinión pública lo viene exigiendo con fuerza y la preservación de las instituciones democráticas del país, demandan una reforma a la gestión de la Asamblea, con urgencia.

101 años de Panamá América

 
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